- COLECCIÓN LITERARIA -

- OBRA  COMPLETA -
 

 


 

 


 Trata de las primeras órdenes evangelizadoras (dominicos, franciscanos, mercedarios, agustinos, etc.) que llegaron de España para evangelizar a los naturales del valle interandino del territorio hoy denominado Provincia de Pallasca, Departamento de Ancash, respetando su acervo nativo y acento o dialecto cultural encontrado, dando lugar al mestizaje de un nuevo mundo social.
 


 

Rastreando el olvido

(Ensayo histórico de la evangelización andina)

 

TOMO I I I

 

DE

 

ARNULFO MORENO RAVELO

 

-2013-


Colección Nº 26


151 págs.

 

LIMA - PERÚ

 


Autor:

Alipio Arnulfo Moreno Ravelo

Editor:

Hélwis César Moreno Bardales.

Ilustrador:

Hélwis César Moreno Bardales.

Diagramador de la carátula y contratapa.

Hélwis César Moreno Bardales.

Editado por:

Demagraf PERU.

Av. Eloy Espinoza Nº 415, Urb. Ingeniería, distrito de San Martín de Porres-Lima.

Revisión y corrección: Dra. Flora Nelly Bardales Flores

Primera publicación: año 2013.

Tiraje: 100 ejemplares.

Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº 2011-13464 (obra completa) (TOMO III).

Derechos Reservados del autor D. Ley Nº 822.

Impreso en:

Talleres gráficos de la Empresa Editora: J&O Editores Impresores S. A. C.

Jr. Rufino Torríco Nº 225-Lima.

Febrero – 2013.


 

 

 

PRESENTACION

 

“Un pueblo sin memoria no es historia”

 

Escribo ésta obra histórica literaria del mundo interandino para la juventud, para las generaciones venideras del territorio de Tauca y por ende de la provincia de Pallasca del Departamento de Ancash, ojalá me alcance la vida para lograr culminar mi objetivo de expresar la trayectoria de Tauca y de la provincia de Pallasca en la historia del Perú y ver sembrado en el surco la semilla necesaria del amor a nuestra tierra provinciana que nos vio nacer, a esa amplia naturaleza que desde niño nos forjó y nos despejó el camino de la esperanza y trazó en el fondo del corazón el vasto horizonte del conocimiento en nuestras mentes, fundidas en la inmensidad cultural de la grandeza del mundo de nuestras tradiciones y riquezas, atesoradas en el abierto y espacioso paisaje del territorio provinciano.

 

Como quisiera plantar en sus razonamientos una luz que alumbre todos los ángulos de la verdad histórica de nuestro inconmensurable universo natural, que aguardamos en la tierra provinciana, del cual es necesario imbuirnos en el entendimiento de sus acrisoladas tradiciones y descubrir los extremos del difuso misterio, para conocimiento de la juventud estudiosa, que llenan los cauces de infinitos ríos que riegan siempre la vida de un pueblo; así engendran el curioso pensamiento para comprender la fecundidad de sus secretos naturales, que activamente la dejamos, por preferir lo ajeno aunque éste no brille como lo nuestro.

 

Ojalá pudiera trasmitirles un poco de entusiasmo como un modesto consejo de acciones, para conducir a nuestro pueblo, conservando tanto su grandioso paisaje natural, como el inigualable paisaje urbano, conjuntamente con sus costumbres y demás tradiciones pueblerinas, comprendiendo que esta ubicación y su diseño geográfico no es más que una bendición de Dios derramada sobre la Tierra, debemos sentirnos orgullosos de tener la suerte de seguir siendo hijos de éste lugar; por esta razón, tenemos la obligación moral de cuidar y conservar eternamente la herencia dejada por nuestros antepasados. Los pueblos en donde hemos nacido siempre son recordados no solo hasta el día de nuestra muerte, sino hasta el más allá de nuestro mundo, jamás se puede olvidar ese primer día de nuestra existencia sobre esta Tierra, un pueblo muere de amor, cuando muere el corazón.

 

Hoy sabemos cuales fueron los motivos de su natural aislamiento geográfico de este hermoso valle, que por ser un lugar interandino delimitado por los cerros de Angollca y Chullush, en caso de Tauca y por su accidentada geografía el de nuestra provincia, no fue posible su sometimiento a la administración social de gobierno desarrollado por los Incas del Imperio del Tahuantinsuyo, como otros tantos valles interandinos de los Andes, a pesar de que cercanamente se ubicaba la planicie o la pampa de Tuctubamba, por donde pasaba el Cápac Ñan o el Camino Inca o el camino real que fue construido por tres incas: Pachacutec, Tupa Inca Yupanqui y Huayna Cápac, por donde se hacía “posible el desplazamiento de los ejércitos, el abastecimiento y distribución de las cosechas, la recaudación de los tributos, el desplazamiento de las poblaciones con fines políticos o sociales, religiosos, el tránsito de los funcionarios y chasquis (…) eran trazados en línea recta, evitando los quiebres así como las modificaciones en la dirección, adaptándose a la topografía de cada región” (G. Valencia, Andamarca, 2006, pág. 26), hacia el Norte pasaba por Cajamarca hasta el Ecuador y hacia el Sur por el Cuzco hasta Chile. Por ésta razón, no fue posible que los incas ni los conquistadores españoles llegaran a explorar o pasaran por nuestro territorio Tauquino.

 

“Francisco Pizarro, en su 3er viaje salió de Panamá el 20 de enero de 1531, llegó a Tumbes el 16 de mayo de 1532, pasó a San Miguel de Piura 15 de agosto de 1532 (estandarte rojo y gualda = color amarillo, por sus campos con las armas de Castilla, trompetas, el grito de “Castilla, Castilla, Castilla, por el Rey Nuestro Señor”), pasaron por Huancabamba, llegaron a Motupe el 23 de octubre de 1532, (hallaron muchas huacas y palacios destinados a la oración), continuaron a Huamachuco (aliado del vencido Huáscar), (hallaron palacios, santuarios, templos escalonados, fortalezas y pirámides, varios curacas pomposos caminaban con gran sequito, especialmente de mujeres, eran enterradas vivas con él, atendieron a Francisco Pizarro, eran enemigos de Atahualpa, llevó muchas mujeres y cargueros para su gente de guerra). Se encaminaron a la sierra Cajamarca llegando el 15 de noviembre de 1532, (el 16 fue capturado Atahualpa). Después de nueve meses, el 11 de agosto de 1533, Francisco Pizarro, siguiendo el camino del inca o Cápac Ñan, pasó Andamarca, Totopampa, llegando el 31 de agosto de 1533 al Callejón de  Huaylas, continuó hasta llegar a Jauja el 11 de octubre de 1533, luego llegó al Cusco el 14 de noviembre de 1533, en donde fundó la ciudad del Cusco el lunes 23 de marzo de 1534, después de la ceremonia el Capitán Gabriel de Rojas que acababa de llegar de San Miguel, procedente de Nicaragua, trayendo el mensaje del adelantado Pedro de Alvarado, Gobernador de Guatemala y antiguo compañero de Cortés, “estaba fletando una armada para venir con tropas al Perú y adueñarse de lo ganado por Pizarro”. La noticia indignó al Gobernador Francisco Pizarro, se apresuró a fundar el Cusco, evitando de este modo que Alvarado hallase la tierra sin fundaciones españoles y se pudiese aferrar a este pretexto. Hizo reparto general de la tierra entre los conquistadores, dictando las Ordenanzas para la conservación y el buen trato de los indios. Al mismo tiempo envió a Diego de Almagro a visitar la costa y a tomar posesión de ella en nombre del Rey. Pedro de Alvarado tenía que encontrar el litoral hollado por los conquistadores, para que no alegue de no haber sido conquistada, carecer de dueño y sentirse con derechos para establecerse en ella. Mandó a Hernando de Soto perseguir a Quisquis arrinconándolo a los contrafuertes andinos y obligarlo a huir  al Norte. Nombró a Beltrán de Castro Teniente de Gobernador de la ciudad del Cusco, encargando el mando de los 40 vecinos destinados a quedar de guarnición. Francisco Pizarro a fines de marzo (antes de Semana Santa) regresó a la fundación definitiva de Jauja el 26 de marzo de 1534, con miras a ser capital de su Gobierno, lo acompañaba Manco Inca Yupanqui, el nuevo monarca de los quechuas”. Mandó a su lugarteniente Francisco Martín de Alcántara conformar una “comitiva exploradora”, para tomar posesión de los valles de los Andes desde Jauja hasta Huamachuco; pero, gracias al impedimento casual que suscitó antes de llegar a Corongo, y a las previsiones impartidas por Francisco Pizarro desde Jauja, para no seguir hacia el Norte el camino del inca que pasaba por la pampa de Tuctubamba, por el peligro que podrían encontrar en su trayecto, el temor de la noticia de que “un hijo de Atahualpa bajaba desde Quito con un grandísimo ejercito, la mayor parte integrado por caribes antropófagos, para vengar la muerte de su padre”, como para variar la dirección del camino de la “Comitiva de Francisco Martín de Alcántara” que venía de Jauja en el año 1534, pasando por el Callejón de Huaylas (Huaraz), con destino al Norte; como consecuencia de éste desvió girado hacia el lado izquierdo o el Occidente, con gran esfuerzo atravesaron cerros y quebradas, llegando imprevistamente a explorar los distritos del valle interandino del territorio que hoy comprende la provincia de Pallasca, hasta alcanzar la tierra de Huamachuco, en donde el lugarteniente Francisco Martín de Alcántara, constató que la tierra ya se encontraba en posesión de los españoles que dejaron al fundar San Miguel de Piura y la evangelización de los indios estaba a cargo de la orden de los franciscanos, regresando por la costa para dar cuenta a su medio hermano el Gobernador Francisco Pizarro, que se había trasladado a Pachacámac. Mientras tanto Pedro de Alvarado con su expedición entraron a la región de Quito (Ecuador), en donde le había esperado Diego de Almagro unido con Belalcázar, al frente de un ejército integrado por hombres de San Miguel, lograron detener y evitar una batalla, llegando a la transacción de comprarle hombres, caballos y navíos en 100,000 castellanos de oro, el día de Año Nuevo de 1535, Francisco Pizarro le recibió en Pachacámac saludándole con un abrazo de gratitud.    

 

Los españoles fueron los primeros aventureros buscadores de riquezas como el oro, la plata y el poder, esta necesidad y actitud de los conquistadores dieron lugar al impensado diseño y mestizaje que en este lugar se transformó en un mundo social, que ahora tenemos con gran esfuerzo, siempre inspirado en su progreso y adelanto, infundiendo constantemente el acerbo nativo y acento cultural que los españoles encontraron, a lo largo y ancho de toda la provincia de Pallasca; imponiéndose toda la expresión del carácter cultural dejado y encontrado como su dialecto “Culle”; el mismo que debemos hacer lo posible de su conservación, para no perderse ni borrarse jamás de la mente de las generaciones venideras, todos los hijos de los pueblos de la provincia de Pallasca deben de preservar y cautelar nuestro acerbo cultural y patrimonio social, protegiéndolo con tenacidad excepcional de esperanza, de ver subsistir en los prometedores caminos de aspiraciones y ensueños de la vida de nuestra tierra provinciana.

 

Que, la incomparable genialidad y cultura de nuestros antepasados de los primeros tiempos de nuestra historia, de su organización nativa, fecunda y conservadora de sus valores, cualidades, decencias y amor perdure por siempre y se impartan o se difundan si es posible por todo el orbe.

 

Queremos que este trabajo trascienda no sólo en el mundo provincial, sino que también en el mundo universal, y se transforme en la construcción y afloramiento del conocimiento vital de una verdadera cultura ancestral, propagándose por toda la inmensidad de los pueblos gestados en nuestro Departamento. El territorio que hoy ocupa los pueblos de la provincia de Pallasca, es excepcionalmente cautivadora, guarda una esencia incomparable, tienen un paisaje de grandeza y de una historia inconmensurable, a la par de una proyección creadora infinita; la mayoría de los pueblos de la provincia se fundaron en el destino de las faltadas de algún cerro cautelador, que lo enaltece su función social futura, con la fragancia divina de su vegetación típica natural del lugar; pareciendo sus cumbres que sostiene el amplísimo azul cristal del cielo, sobre todos los pueblos que traslucen en el trayecto del valle interandino de la provincia de Pallasca.                    

 

Dr. A. Arnulfo Moreno Ravelo

Autor de la obra         

 

 


 

CAPITULO  XVI

BREVE HISTORIA DE LA MUJER EN EL MUNDO Y

EN EL MUNDO ANDINO DE LA PROVINCIA DE PALLASCA.

 

LA MUJER ANDINA EN EL TAHUANTINSUYO.- La mujer andina tuvo mucha importancia en la vida social del Imperio incaico, “en general las crónicas y los documentos coloniales contienen escasa información relativa al rol que tuvieron las mujeres en el Tahuantinsuyo. Sin embargo, es posible rescatar algunos datos importantes de estas y otras fuentes, que nos permiten apreciar el dinamismo y la participación que tuvo la mujer en la sociedad andina prehispánica, tanto en la organización sociopolítica como en la ideología religiosa, sin olvidarnos del papel central que cumplió en la vida cotidiana. Tal parece que en el Tahuantinsuyo, como en las demás organizaciones sociales surgidas en los Andes, la población de la mujer no solo fue reconocida y exaltada, sino que se consideró como necesaria y complementaria a la presencia masculina en todo orden de cosas: en el gobierno, en la guerra, en las actividades del culto y en el sistema de parentesco. La introducción de los estudios de género en la historia andina ha permitido una mayor apertura en las investigaciones y está haciendo posible que reivindiquemos a la mujer como un actor social protagónico dentro de la visión  que tenemos acerca del mundo andino en su conjunto.Asi en cuanto a la historía inca se refiere, muchos personajes femeninos han emergido de las crónicas, mostrándonos sus cualidades políticas, sacerdotales y hasta guerreras. Podemos ver ahora, con mayor claridad, que en los esquemas cosmológicos que elaboraron los incas, lo masculino y lo femenino representaban fuerzas indisociables, cuya complementariedad hacia posible la constitución del orden universal”.(Incas de María Rostworowski, pag.136).     

 

“Diosas y mujeres del antiguo Perú, la Señora de Cao, la gran gobernanta moche, sería solo una de las tantas mujeres que ejercieron el poder en el Antiguo Perú. Aquí algunos apuntes para esa nueva historía. Cuando Pizarro llegó a las costas del norte, uno de los primeros jefes nativos que salio a su encuentro no fue un hombre, sino una mujer: se trataba de una capullana, perteneciente a una casta de mujeres que gobernaban desde tiempos muy antiguos diversos casicazgos en esta región. Esta mujer se atrevió a retar al conquistador con el ofrecimiento de manjares y con su séquito de balseros y siervos llegó hasta la nave del español. Según cuenta el cronista Martín de Murúa, estas mujeres no solamente ejercían el poder, sino que podían desechar un marido y casarse con otro. El caso de ella no fue el único. Más de mil años antes, ya una gobernanta, conocida hoy como la Señora de Cao, había ejercido un poder político, mágico y religioso en el norte peruano. Estas dos mujeres, cuyas historias nos llegan hoy a cuentagotas, comienzan a cambiar una creencia de siglos, pues se pensaba que la mujer había cumplido solo un papel subalterno en el Antiguo Perú, vista únicamente como la concubina, la sierva o la esclava de señores, incas y conquistadores.

 

Oráculo femenino.- El Arqueólogo Federico Kauffmann Doig explica que la mujer era reverenciada en un plano mágico y religioso, pues desde tiempos muy antiguos se la asociaba con la pachamama, la tierra, que era fecundada por el dios masculino de la lluvia. Aunque afirma que la presencia de mujeres poderosas no era algo común, resalta que en algunas culturas, como las norteñas, se elevaba a la categoría de sacerdotisa aquellas que tenían cualidades psíquicas especiales, quienes servian como oráculos para pronosticar el clima, algo que preocupaba mucho a pueblos agrarios, amenazados por fenómenos naturales como el del Niño.

Mitos y diosas.- ¿Pero es posible que la mujer haya compartido el poder con el hombre en el mundo prehispánico? La historiadora y museógrafa Maritza  Villavicencio está convencida de que a la llegada de los españoles, hasta 1532, las mujeres ejercían un poder político, religioso y económico en diversos pueblos andinos como jefas, sacerdotisas, adivinas, sanadoras y casicas. Villavicencio basa su argumento en que este poder político está traducido en la gran cantidad de diosas que existían en el panteón andino, las cuales cumplian un papel central como dadoras de vida y proveedoras de alimentos “Solo en la costa central, en Pachacamac reinaba la diosa Urpay Huáchac, que era la diosa de las aves marinas y de los peces. Después estaba Cauillaca, su hermana, que, según la tradición mítica, se petrificó en el mar, huyendo del acoso del dios Cuniraya. Los restos físícos de este hecho serían el islote que hoy conocemos como La Ballena. Después, está Mama Raiguana, que es otra diosa a la que se le atribuye la repartición de los alimentos, a los pobladores de la sierra les dio la papa, la quinua, los ollucos; y a los costeños los frejoles, pallares y maíz, y así podemos mencionar una gran cantidad de deidades femeninas”.

 

Mama Huaco.- Esta idea de la mujer poderosa ha quedado plasmada también en el mito de los hermanos Ayar, que explica el origen del Tahuantinsuyo, atravéz de Mama Huaco, una mujer aguerrida, capaz de pelear como un hombre y, según la leyenda, matar a sus rivales para sacarles después los  “bofes” (pulmón) y hacer con ellos un globo que soplaba y producia un ruido aterrador. En una de las versiones del mito (citada por María Rostworowski “La mujer en la historia del Perú”), es ella la que arroja la vara de oro para penetrar la tierra y fundar el imperio incaico. Según el psicoanalista Alberto Péndola, era una mujer fálica y opuesta a Mama Ocllo, quien más bien estaba preñaba de atributos occidentales, pues era la compañera subordinada, que realizaba las tareas domésticas. El cronista Indio Felipe Guaman Poma de Ayala describe así a Mama Huaco: “Fue muy hermosa y morena de todo el cuerpo y de buen talle. Dicen que fue gran hechicera (…) de esta señora comenzaron a salir reyes incas  (…) dijo que era hija del Sol y de la Luna y se casó con su hijo primero Manco Cápac Inca (…) dicen que pidió a su padre el Sol dote  (…) y se casaron madre e hijo”.

 

La misteriosa Señora de Cao.- El desentierro de la Señora de Cao, en el centro ceremonial El Brujo, en La Libertad, ha venido a corroborar la existencia de una soberana moche, de 1,700 años de antigüedad, una mujer jóven y tatuada con serpientes y arañas (símbolo de la fertilidad femenina), hallada entre los cuerpos de criadas y siervos, báculos, diademas y collares. Pero, como sugíere Maritza Villavicencio, no es la unica: ”Es una de las muchas mujeres que ejercieron el poder en el Perú antiguo, como en Cahuachi, Nazca, donde también se ha encontrado un personaje femenino con características de alguien poderoso, al igual que en Túcume, en la huaca Las Balsas, y en San José de Moro, con entierros que tienen más de mil años de antigüedad”. Estos hallazgos nos obligan a pensar en jefaturas étnicas femeninas (como opina Maria Rostworowski), en mujeres que reclaman desde lejanas tumbas su lugar en la historia. (Fuente Jorge Paredes, El Dominical, Lima 13 de marzo del 2011).

 

BREVE HISTORIA DE LA MUJER EN EL MUNDO

La mujer tuvo muy significativa presencia en el mundo, en todos los tiempos de la existencia de la vida humana en la Tierra, por ejemplo: recurriendo a la Biblia encontramos “Elogio de la mujer virtuosa” en Proverbios 31:(10-31), literalmente nos dice: “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”.(…)”Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir”.”Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos”.

 

En su carta escrita por Juan Pablo II, con motivo de la IV Conferencia sobre la Mujer, realizado en Beijing en 1995, manifiesta: “Cuantos motivos tiene la Iglesia para desear que, en la próxima conferencia, se clarifique la plena verdad sobre la mujer, que se dé verdaderamente su debido relieve al genio de la mujer”. Luego prosigue diciendo: “Por desgracia, somos herederos de una historia de enorme condicionamientos que, en todos los tiempos y en cada lugar, han hecho difícil el camino de la mujer, despreciada en su dignidad, olvidada en sus prerrogativas, marginada frecuentemente e incluso reducida a la esclavitud. Esto le ha impedido ser profundamente ella misma y ha empobrecido la humanidad entera de auténticas riquezas espirituales (…) el tema de la liberación de la mujer de toda forma de abuso tiene un mensaje de perenne actualidad, el cual brota de la actitud misma de Cristo. Él superando las normas de su tiempo, tuvo en su relación con las mujeres una actitud de apertura, de respeto, de acogida y de ternura. De este modo, honraba en la mujer la dignidad que tiene desde siempre”.

 

“La mujer en los andes prehispánicos, en general, las crónicas y los documentos coloniales contienen escasa información relativa al rol que tuvieron las mujeres en el Tahuantinsuyo. (…) Tal parece que en el Tahauantinsuyo, como en las demás organizaciones sociales surgidas en los Andes, la posición de la mujer no solo fue reconocida y exaltada, sino que se consideró como necesaria y complementaria a la presencia masculina, en todo orden de cosas: en el gobierno, en la guerra, en las actividades de culto y en el sistema de parentesco. (…) Así, en cuanto a la historia inca se refiere, muchos personajes femeninos han emergido de las crónicas, mostrándonos sus cualidades políticas, sacerdotales y hasta guerreras. Podemos ver ahora, con mayor claridad, que en los esquemas cosmológicos que elaboraron los incas, lo masculino y lo femenino representaban fuerzas indisociables, cuya complementariedad hacia posible la constitución del orden universal.(…) La mujer en el mundo sagrado.- Las divinidades femeninas.- A través de los mitos recogidos por los cronistas hemos podido reconocer que el rol que desempeñaron las diosas en el panteón andino fue el de ser proveedoras de los productos necesarios para la subsistencia. Frente a ellas, encontramos que las divinidades masculinas estuvieron más bien relacionadas con fenómenos naturales como las avalanchas, movimientos sísmicos, tormentas, rayos y otros. Entre las diosas principales destacan: Pachamama, la tierra fecunda; Mama Cocha, el mar; Mama Quilla, la Luna; Urpay Huachac, la diosa de los peces y aves marinas; Mama Raiguana (de la región central), quien repartió a los serranos y costeños todas las plantas alimenticias, cada una de acuerdo con su medio ambiente. Con menor rango aparecen las conopas, que personificaban a los espíritus de las diversas plantas cultivadas; por ejemplo, Mama Sara, para el maíz; Mama Acxo, para la papa; y Mama Coca, para la coca. Los mitos parecen remitirnos una situación en la que la influencia femenina era muy fuerte, hasta el punto de opacar al elemento masculino. En los mitos principales es recurrente la ausencia de la figura paterna.

 

El rol de Mama Huaco en la fundación del Tahuantinsuyo.- La Mujer en los mitos.- Aunque en las versiones más difundidas del mito de origen de los incas –particularmente aquella del cronista Gracilazo- se dice que Manco Cápac llevaba la vara de oro que indicaría el lugar donde debía fundarse el Cusco, la crónica de Sarmiento de Gamboa recoge la información de que fue Mama Huaco –“mujer fortísima y diestra”- la portadora de la vara fundante. En la versión que anota el cronista toledano, Mama Huaco es representada como una mujer con atributos masculinos que, además de ser mencionada como capitana de su propio ejército, es nombrada entre los principales jefes militares que tomaron posesión de las tierras de la antigua aldea de Acamada, donde luego se fundará la capital inca. Guaman Poma afirma que Mama Huaco era una mujer varonil, hechicera, que hablaba con las peñas, cerros y lagunas, y que por eso ejercía una gran influencia sobre la gente e inspiraba temor.  Afirma el cronista indígena que al llegar los incas a la aldea de Acamada y encontrar una tenaz resistencia de los grupos étnicos locales, Mama Huaco se comportó de manera feroz, capturando a un lugareño y abriéndole el pecho con un tumi, para luego sacarle los bofes (pulmón) y soplar en ellos (como si se tratara de los bofes de una llama, que los adivinos usan para predecir el futuro). Este hecho –nos dice- aterró a sus contendores e hizo que huyeran del campo de batalla, permitiendo así a Manco Cápac y sus huestes ocupar el lugar. Mama Huaco participó con éxito en las luchas cuerpo a cuerpo producidas en cada batalla en que los indios estuvieron involucrados, destacándose por utilizar con habilidad el “Haybinto” o boleadora (arma que se compone de tres bolas de piedra sujetas por sendas cuerdas que se arrojan al cuello del enemigo). Además, fue sobresaliente su actuación en las guerras producidas entre los incas y otras etnias cusqueñas, como los alcauizas, a quienes expulsados de la región. Es evidente en los mitos fundacionales del Tahuantinsuyo la presencia de dos arquetipos femeninos: la figura varonil de Mama Huaco, la cual se opone a la imagen maternal de Mama Ocllo. La mujer guerrera, osada y sanguinaria frente a la mujer sumisa y subordinada, dedicada mayormente a la agricultura y el tejido. (…) Guaman Poma menciona que Mama Huaco era la madre de Manco Cápac, y que al casarse con él asumió también el rol de coya. Se nota, por lo tanto, que en el mito fundacional del Cusco no existe la prohibición fundamental del incesto. Tampoco aparece la pareja conyugal como la relación social básica, sino los binomios madre-hijo y hermano-hermana.(…) una mujer que era curaca o jefa de un señorío. En efecto, se dice que en el barrio del Cusco llamado Chocos Cachona, su curaca, Chañan Cori Coca, se enfrentó valientemente contra los agresores chancas, logrando que los enemigos se retiren de su barrio. Se ha comprobado la existencia de estos ayllus en el Cusco virreinal(…) existe datos de que una de las mujeres de Huayna Cápac, nombrada Contarhuacho, recibió del Inca el título de curaca de Hanan Huaylas, señorío tomado por seis guarangas. La mitad complementaria, llamada Lurin Huaylas, perteneció a Añas Colque, otra de las mujeres de este mismo Inca. La figura de Contarhuacho es importante, porque fue la madre de la doncella Quispe Sisa, quien luego fuera entregada por Atahualpa a Francisco Pizarro, en Cajamarca. Al ser bautizada, tomó el nombre de doña Inés Huaylas Yupanqui.    (Incas, María Rostworowski, pág.136, 138).             

 

Hypatia de Alejandría (370 d.c.).- Haciendo un poco de historia en el antiguo mundo, se dice que en el año de 370 d.c., se registra el nacimiento de la primera astrónoma de la historia llamada Hypatia de Alejandría, por sus conocimientos astronómicos fueron contradichos por muchos religiosos que no se encontraba de acuerdo con sus adelantadas ideas, dio lugar a ser asesinada a golpes, tenía un cuerpo esbelta y hermosa que la multitud las descuartizó con el filo de las conchas marinas.

 

Murasaki Shikibu (978-1014 aproximadamente).- “La novela más antigua de la historia fue escrita por una mujer. Se llamó Murasaki Shikibu y vivió durante el período Heian de un antiguo y misterioso Japón imperial”, era “una dama de compañía de la emperatriz Akiko, llamada Murasaki Shikibu (978-1014 aproximadamente) escribió tras la muerte de su esposo “La historia de Genji”, (Príncipe brillante), reconocida por su extensión y estructura como la primera novela en sentido moderno, caracterizada por su realismo, el tratamiento psicológico de los personajes y su minuciosidad.(…) estuvieron destinados al olvido, hasta que en 1914 fueron recuperados por la poeta Akiko Yosano. De la novela dijo el Premio Novel japonés Kawabata: “Es la cima de la literatura japonesa. Hasta nuestros días no aparecido una obra de ficción que se le acerqué”.  

 

Lavinia Fontana.- (1552-1614). Posteriormente en el año de 1614,  en el pueblo de Boloña en Italia, murió la mujer pintora llamada Lavinia Fontana, era una sobresaliente artista plástico, sus biógrafos nos relatan que no solo dibujaba retratos, sino que también pintaba “temas mitológicos y religiosos, fue la primera europea en desarrollar una carrera profesional en las artes”.

 

“A diferencia de la anterior, era hija del artista Próspero Fontana continuó su carrera como pintora, a pesar de sus once hijos. Su marido, el pintor Gian Paolo Zappi, dedicó su tiempo al trabajo del hogar mientras ella se encargaba de la economía, pintando por encargo. Tal fue su popularidad que la declaró retratista oficial en la corte del papa Pablo V. Una de sus pinturas más emblemáticas es el retrato de una niña cubierta de pelos por la enfermedad hipertricosis congénita”.

 

Clara Peeters (1594-1657).- “Bélgica. Con tan solo 14 años, Clara Peeters ya tenía firmadas sus pinturas. Es una artista precoz sobre cuya vida no se conoce mucho auque si sobre la trascendencia de su obra pictórica, reconocida por el valor de sus bodegones, desayunos, alimentos y metales distribuidos en las mesas. Los detalles caracterizan su pintura, lo que comprueba en su minucioso esfuerzo en componer sobre el reflejo del bodegón una escena cotidiana”.

 

Arcenía Huayac (durante la misión del padre Fray Juan de Monzón 1536-1545) de origen ayahuacas de Piura, ejerció con gran poder del arte de la hechicería en Pampas en la zona norte de la provincia de Pallasca, se hizo muy conocida en varios pueblos de la provincia por su arte de curandera.

 

Judith Leyster (1609-1660).- “Holanda. En el siglo XIX se retomó el interés por su obra cuando se descubrió su rúbrica característica (las iniciales de su nombre en una estrella de cinco puntas) bajo una firma falsa de Frans Hals, maestro del retrato, quien influyó en su técnica. A los 18 años Leyster ya había tomado un nombre importante en la pintura holandesa. Al parecer, su prolífica  vida artística se detuvo en 1635, antes de su matrimonio con el pintor Jan Miense Molenaer y de la llegada del primero de sus cinco hijos”.

 

Ruperta Garay Cueva (1679), el ascenso social de esta valerosa mujer Tauquina, se debe que al ver que su esposo se encontraba en peligro trató de salvarle de la muerte, valerosamente se interpuso  para ayudar a su esposo, que ya no tenía fuerzas para sostener el grueso madero de alcanfor (eucalipto), entonces al ver que le vencía hacia el precipicio, ella valientemente, se puso a sostener con todas sus fuerzas para salvar a su esposo, pero el peso lo venció, sólo logro salvar de la muerte a su esposo y élla fue desbarrancada conjuntamente con el pesado madero al precipicio en donde murió aplastada y destrozada, esto fue el 9 de enero del 1679.

 

Bernarda Huiza Ingar (1686) de procedencia de Yanác, Corongo, conocida en la magia y el arte de la hechicera, que ejerció en la provincia de Pallasca con hechos de gran poder curativo con su destacado arte de la hechicería en varios pueblos de ambas provincias.   

 

Timotea Heredia Soco, india curandera procedente de Huandoval en 1686, realizó grandes curaciones con el arte de la magia y de su hechicería, haciéndose muy popular en los pueblos de la provincia de Pallasca.

 

Tenía María S. Merian (1647-1717). “Durante los años de 1647 a 1717, pisó tierra americana la artista de nombre Tenía María S. Merian, cuando tenía 52 años de edad, venía América a realizar investigaciones en Surinam, además de ser artista también era científica de procedencia alemana, “fue la primera estudiosa de la flora y fauna sudamericana en su hábitat natural. Desarrollo la teoría de la metamorfosis”. “Alemania. Naturalista que desde su juventud se interesó en investigar las transformaciones de los insectos. Descubrió en las colecciones privadas de acaudalados personajes atractivas especies animales de Surinam, país al que viajó con su hija tras separarse del pintor Johann Andreas Graff. Se hizo conocida por publicar en alemán, en una época en que el latín era la lengua oficial de la ciencia”.

 

Rachel Ruysch (1664-1750).- “Holanda. Murió a los 86 años y tuvieron diez hijos con el retratista Juriaen Pool. Su pintura aborda la naturaleza y las flores, temas que cultivó por la influencia de su padre, el anatomista y biólogo Frederik Ruysch. La laboriosa exactitud de su pintura, que imita a la perfección los detalles, se debe también a su maestro Willem van Aelst, quien enseñó a Ruysch su técnica para eternizar naturalezas muertas, desde que ella tenía quince años”.

 

“Las pintoras de la Corte, durante los siglos XVI y XVII las mujeres jugaron un papel importante en el arte europeo: retrataron la época con la ayuda de un pincel. Aquí algunas representantes. La demanda de pintoras de la aristocracia europea hizo que las mujeres también se incluyeran en tal actividad. Hijas o esposas de famosos pintores lograron plasmar una obra auténtica”.

 

“Las premios Nobel, un acercamiento a las mujeres pioneras, investigadores y científicas que han contribuido al conocimiento de la radiactividad, la genética, el ADN, los rayos X, entre otros avances de los siglos XX y XXI. La comprensión que ahora tenemos de la radiactividad y sus efectos en el ser humano, así como los descubrimientos de la radiactividad artificial, la fisión nuclear, la estructura del ADN y de varias sustancias importantes para la vida, se deben, en gran parte, a los esfuerzos de extraordinarias mujeres científicas, varias de las cuales fueron reconocidas con el Premio Nobel”.

 

Marie Curie.- “Científica y madre ejemplar. Compartió con su esposo Pierre Curie y su profesor Henri Becquerel el Premio Nobel de Física 1903. Henri Becquerel fue premiado por el descubrimiento de la radiactividad espontánea (la propiedad de ciertas sustancias radiactivas de emitir radiaciones y partículas); y la pareja Marie y Pierre Curie fue premiado por sus investigaciones sobre las propiedades de esta radiactividad. Apasionada por la experimentación, Marie Curie no se durmió en sus laureles; se lanzó a la búsqueda de sustancias  radiactivas. Así, sola ganó el Premió Nobel de Química 1911, por el descubrimiento del radio y el polonio, y por el estudio de la naturaleza y compuestos de este elemento. Marie Curie fue una madre ejemplar. Su hija Irene siguió sus pasos. Irene y su esposo Fréderic Joliot descubrieron la radiactividad artificial, producto de la trasmutación inducida en sustancias no radiactivas. Este descubrimiento los hizo merecedores del Premio Nobel de Química 1935”.           

 

Francis Crick, James Watson y Maurice Wilkins.- “La genetista, otro campo fundamental de la ciencia del siglo XX fue la genética. El Premio Nobel en Fisiología o Medicina 1962 fue otorgado a Francis Crack, James Watson y Maurice Wilkins por sus descubrimientos concernientes a la estructura molecular del ADN y su significado en la transferencia de información en la materia viva. Entre los premiados también debió estar Rosalind Elsie Franklin, si no hubiera muerto antes (1958). Franklin fue una biofísica que contribuyo valiosamente con sus imágenes cristalográficas del ADN, sin las cuales no hubiera sido posible la hipótesis de la estructura doble helicoidal del ADN, publicada  por James Watson y Francis Crack en 1953, y que ha dado lugar a innumerables avances de la biotecnología”.

 

Lise Meitner.- “En la física, otra mujer con importantes aportes en las ciencias fue la física austriaca Lise Meitner, quien junto a los químicos Otto Hahn y Fritz Strassmann recibió el Premio Enrico Fermi 1966, por un trabajo conjunto que los llevó al descubrimiento de la fisión del uranio. Lise Meitner trabajaba con estos químicos en Berlín, cuando la persecución contra los judíos la obligó a partir a Suecia, desde donde prosiguió su colaboración con sus colegas de Berlín. El Premio Enrique Fermi constituyó un acto de justicia, debido a que en 1944, en plena guerra, solo Otto Hahn había sido distinguido con el Premio Nobel por aquel mismo descubrimiento (la entrega del Premio Nobel se realizó en 1945)”.

 

Ida Noddack.- “En la historia de la física también está Ida Noddack, una física alemana que en 1934, antes que otros, mencionó la idea de la fisión nuclear. Con su esposo Walter Noddack descubrió el elemento 75. Ida Noddack fue nominada tres veces para el Premio Nobel de Química”.

 

María Goeppert-Mayer.- “Otra gran física fue María Goeppert-Mayer, quien compartió el Premio Nobel de Física 1963 con Eugene Wignery J. Hans D. Jensen, por sus descubrimientos de la estructura de capas en el núcleo atómico”.

 

Dorothy Crowfoot Hodgkin.- “En los rayos X, el Premio Nobel de Química 1964 fue otorgado a la química británica Dorothy Crowfoot Hodgkin por haber usado las técnicas de rayos X para determinar la estructura de importantes  sustancias bioquímicas”.

 

Ada E. Yonath.- “La bioquímica israelí Ada E. Yonath ganó el Premio Nobel de Química 2009 por sus estudios sobre la estructura y funciones de los ribosomas, complejos  supramoleculares que, usando la información del ADN, sintetisan proteínas, fundamentales para la vida”. “Hemos mencionado a seis mujeres que ganaron el Premio Nobel en Física o Química. Otras diez mujeres ganaron Premios Nobel en Fisiología o Medicina, doce en Literatura, doce por su obra por la paz y una en Economía. En el siglo XXI, las mujeres están cada vez más presentes en los laboratorios, mientras se va borrando poco a poco esa frontera de género que, a fines del siglo XIX, obligó a Marie Curie a abandonar su natal Varsovia para buscar un ambiente que le permitiera explorar su potencial científico” (El Dominical, pág., 6,7,8,9,10. Modesto Montoya, Físico Coordinador de la Red Internacional de Ciencia y Tecnología).        

 

Kathryn Bigelow.- Muchos años después, en el año “2008 por primera vez una mujer directora de cine gana el Óscar. Tras 82 años de instaurarse el premio, la realizadora Kathryn Bigelow triunfa en una categoría monopolizada por los hombres, con su película “The Hurt Locker” (Zona de miedo), que además se llevó otras cinco estatuillas doradas”.

 

Día Internacional de la Mujer.- “El martes 8 de marzo fue el primer centenario del Día Internacional de la Mujer, fecha asumida hace buen tiempo por la ONU para resaltar la problemática que, en pleno siglo XXI, afecta a las mujeres y a las niñas, el sector más vulnerable a la explotación, al maltrato y al abuso, dentro de sus propias familias”. En su discurso el Secretario General de la ONU dijo: “Hace un siglo, cuando se celebró por primera vez el Día Internacional de la Mujer, la igualdad entre géneros y el empoderamiento de la mujer eran ideas radicales. Se han hecho progresos gracias a la promoción de estas ideas, pero en muchos países sigue siendo una ciudadana de segunda clase”. (Fuente: El Dominical, 13 de marzo del 2011, pág. 2, 3, 8 y 9).

 

AFRICANAS: Reinas, Brujas y Santas. África, el “continente negro” fue profundamente marcado por sobresalientes mujeres que cambiaron el rumbo de su historia. Se ha escrito poco sobre los intentos de las feministas blancas para silenciar a las mujeres negras”, sostiene la escritora  y activista afroamericana Gloria Jean Watkins en su libro “Mujeres negras: dar forma a la teoría feminista”. El último martes 8 de marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer. La fecha fue instaurada por las Naciones Unidas para llamar la atención sobre la situación de marginalidad que afecta a la mayor parte de la población femenina. En las siguientes líneas celebramos a las africanas que protagonizaron gestas heroicas por sus pueblos, episodios poco difundidos por la historia.

 

Nzinga Mbandi (libertad).- “En 1575 el Portugal invadió Ndongo, actual Angola. Los portugueses se establecieron en Luanda y la convirtieron en centro del tráfico de esclavos. Se estima que de Luanda salían, cada año, alrededor de diez mil esclavizados hacia Brasil, colonia del reino portugués en América. Algunas décadas después, la reina Nzinga jaqueó al Portugal. Fue en 1643 y aún hoy en pleno siglo XXI su nombre es sinónimo de libertad. Al morir su hermano, el rey de Ndongo (Angola), Nzinga creó su propio reino en Matamba con miras a liberar su pueblo. Su estrategia consistió en gestar alianzas con todos los enemigos de Portugal, incluido el reino de Holanda”.

 

“Los cinco reinos.- Nzinga organizó un gran ejército integrado por soldados de cinco reinos distintos, además del suyo, y por primera vez en 68 años los invasores fueron derrotados. Portugal intensificó su acción bélica, y las batallas entre independentistas y colonizadores continuaron hasta 1648, con victorias para el ejército de Nzinga. Meses después, sin embargo, los lusos recuperaron el control de Luanda y la reina Nzinga se replegó en Matamba. En 1656 decide negociar diplomáticamente con Portugal. En una de estas negociaciones, el gobernador Correia de Sousa intentó humillarla y en vez de ofrecerle una silla colocó un petate en el piso, como se estilaba en Luanda con los subordinados. Ella, sin inmutarse, ordenó a un criado buscarle una silla para negociar en igualdad de condiciones.

 

Esta negra notable murió en 1663, manteniendo la independencia de su reino y el respeto de Portugal. Años después, los lusitanos volvieron a invadir Luanda, con lo que se inició el conflicto bélico más largo del África  que culminó en 1975, con la independencia de Angola. La avenida principal de Luanda lleva el nombre de la reina valiente: Nzinga Mbandi”.

 

“Santa guerra.- En 1491 los portugueses llegaron al reino de Mbanza Kongo e indujeron al rey Mwenwa convertirse al cristianismo. Este aceptó y adoptó el nombre de Alfonso I del Congo. Su bautizo desencadenó la decadencia pues se convirtió en vasallo de la corona portuguesa, fue obligado a pagar impuestos con esclavos y parte de las riquezas de su reino y su pueblo. Al percatarse de que ya no mandaba, optó por el separatismo. El Congo terminó dividido en pequeños reinos expuestos a las embestidas de portugueses, españolas y franceses.

 

Kimpa Vita (Beatriz).- De ese caso emergió Kimpa Vita, una joven mujer –cuyo nombre cristiano era Beatriz-, para convertirse en símbolo de la independencia. Ella se erigió como la portavoz del espíritu de San Antonio de Padua y exhortó a la unidad del pueblo. Decía que era voluntad de Dios que Mbanza Kongo fuera restaurada como la capital. Su llamado encontró apoyo entre los campesinos pobres, que asumían que Jesús, María y sus discípulos eran congoleños.

 

“Kimpa realizó una cruzada para destruir toda influencia extranjera. Al ver peligrar su posición comercial, la corona utilizó a un fraile para convencer a las autoridades de que Doña Beatriz –Kimpa Vita- era una bruja. Fue acusada y sentenciada a la hoguera. Tenía 24 años cuando con su pequeño en brazos fue quemada viva. En el siglo XX, Simon Kimbangu, creador de la principal Iglesia Cristiana Independiente del Congo, la incluyó entre sus santas y mártires”.

 

Yaa Asantewaa.- “Yaa Asantewaa, la reina madre de la tribu Edweso del Ashanti (actual Ghana), en tiempos en que la Costa de Oro (centro oeste de África) se encontraba bajo protectorado británico, fue otra libertaria. El imperio británico mellaba a los ashantis con abundantes impuestos. Se apropiaron, además, de sus minas de oro e interfirieron en asuntos locales. Los ashantis se rebelaron y los británicos responden atacando con brutalidad, inclusive a los niños. La violencia incitó la Guerra de Independencia (28 de marzo de 1900), liderada por la reina madre. Yaa Asantewaa movilizó las tropas y durante tres meses bloqueó a los británicos en Kumasi. Tras romper el cerco, estos saquearon aldeas, mataron a gran parte de la población y capturaron a la reina Yaa Asantewaa, quien junto a sus seguidores fue desterrada a las Islas Seychelles (costa este de África), donde murió veinte años después. Estas heroínas, mujeres que han participado en la liberación de África, se enfrentaron al imperio británico”.

 

Miriam Makeba (Mama Africa).- “Miriam Makeba, cantante sudafricana conocida por su lucha contra el apartheid, se ganó el apelativo de “Mama África”. Fue la primera africana en ganar el Grammy, en 1965. Su emblemática canción “Pata-Pata” fue más conocida en la versión italiana de Rita Pavone. Makeba fue forzada al exilio por el régimen racista sudafricano, poco después de que le retiraran el pasaporte por aparecer en un documental contra la segregación. Residió en Guinea hasta que Nelson Mandela fue liberado. En 1999 la ONU la nombró Embajadora de Buena Voluntad para la FAO y en el 2001 le fue otorgada la Medalla de la Paz Otto Hahn. En noviembre del 2008 ofreció un concierto contra el racismo y la mafia, en Castel Volturno, sur de Italia. Fue aclamada y terminando le sobrevino un paro cardiaco que acabó con su vida. El mundo recuerda a “Mama África” por su prestancia, sus trajes típicos y voz cálida”. (El Dominical, 13 de marzo del 2011, pág. 12,13, Maruja Muñoz Ochoa, periodista, investigadora de la cultura afro peruana).      

 

Orna Barbivay.- “De Jerusalén, Israel, de 49 años de edad, casada, tiene tres hijos, el ejercito israelí le ha otorgado por primera vez en su historia el rango de general a una mujer. La militar, que asumirá el cargo en la próximas semanas, dirigirá el Departamento de Recursos Humanos de las Fuerzas Armadas, un estamento dominado por hombres”. (EFE, El Comercio, sábado 28 de mayo del 2011).

 

Ruperta Garay Cueva (1679), el ascenso social de esta valerosa mujer Tauquina, se debe que vivía en la cuesta del río de Ashoc (cosa buena, papa amarilla muy agradable), el día presentaba nublado era día de trabajo, tenían que colocarse el puente en el camino, veía las huellas del arrastre de los gruesos palos o maderas que iban a servir para el puente, los hombres jalaban a fuerza con sogas y otros empujaban con palos y barretas, todos eran hombres, las mujeres también ayudaban, pero ella como mujer, Ruperta al ver que su esposo se encontraba en peligro trató de salvarle de la muerte, valerosamente se interpuso  para ayudar a su esposo, que ya no tenía fuerzas para sostener el grueso madero de alcanfor (eucalipto), entonces al ver que le vencía hacia el precipicio, ella valientemente, se puso a sostener con todas sus fuerzas para salvar a su esposo, pero el peso lo venció, sólo logro salvar de la muerte a su esposo y élla fue desbarrancada conjuntamente con el pesado madero al precipicio en donde murió aplastada y destrozada, esto fue el 9 de enero del 1679, los demás trabajadores pretendieron rescatarla de la quebrada en su propia lliclla (manta) de pampa azul, gracias a las referencias de las actas del levantamiento de cadáveres, será resistente al olvido, el recuerdo documenta con este escrito ya que la oralidad de este suceso se perdió en la generaciones en los testimonios, generaciones se han perdido de la importancia de ésta desgracia que hoy es recogido para ser recordada y reconocida en el tiempo por la historia ciudadana y oficial.

 

Es conveniente recordarles a éstas mujeres valerosas como ella y que en una misión ciudadana se le reconozca su ejemplo de valor que prefirió morir ella por salvar a su esposo de una muerte segura; en realidad son verdaderos héroes, hacedores de la historia de un pueblo. Ruperta no era diferente que las demás mujeres del lugar, pero era una mujer trabajadora en las repúblicas de los trabajos comunales, las tauquinas son mujeres de carácter amables y de coraje luchadoras por el trabajo de un pueblo, todas son de una sola palabra de colaboración, no son adineradas, pero son trabajadoras para su familia, hijos y sus vecinos, trabajos comunales, les falta el tiempo para sus hogares, ellos prefieren preparar a sus hijos, aun que no ellas, porque  se dedican a trabajar sus campos, para obtener sus  cosechas. Esta historia fue encontrada en el archivo particular del Juzgado de Paz del Pueblo. Y hoy les trasmito para no olvidarse y tener presente que la vida de un pueblo esta hecha por tanto esfuerzo y voluntades, con perdidas de vidas de tantos ciudadanos, que han hecho por su pueblo y nunca les recuerdan, se olvidan sin que se les reconozcan ni se le de algún laudo, pero esto sea un ejemplo para reconocer a la mujer Tauquina.

 

VOTACIÒN UNIVERSAL Y DEMOCRACIA.- En este aspecto Francisco Miró Quesada, dice: “La ejemplaridad de la votación se debe a cambios históricos que comienzan a presentarse desde fines del siglo XVIII y que se prolongan hasta el siglo XX. En la época de las monarquías absolutas era inconcebible que existiera una votación universal en que los hombres y las mujeres emitieran libremente su voto. Pero, a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, hay mujeres notables que reclaman el voto femenino, en Inglaterra, Mary Wollstonecraft, y en el Perú, Flora Tristán, Clorinda Mato de Turner, entre otras. Este último hecho parece increíble, debido al atraso en que vivía nuestro país en dicha época.

A mediados del siglo XIX, el gran filósofo inglés Stuart Mill, en el pequeño y memorable libro “La sumisión de las mujeres”, sostiene que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres, de manera que pudieran votar en todo tipo de elecciones. Pero solo podían votar las personas con un determinado grado de cultura. En el siglo XX todavía está restringida la votación, pues solo podían votar quienes pagaban impuestos. El primer país en que el voto fue realmente universal es Estados Unidos.

En el Perú, curiosamente, el derecho al voto de la mujer fue reconocido en 1955 por Manuel A. Odría, un general devenido en dictador. Pero así es la historia, impredecible. Probablemente, Odría estaba pensando lanzarse como candidato a la Presidencia de la República en las elecciones que se llevaron a cabo en 1962, en las que fue derrotado por Fernando Belaunde Ferry.

Pero la verdadera universalidad de la votación solo culminó cuando se dio el voto a los analfabetos. Este hecho ha sido muy criticado porque, según dicen sus opositores, un analfabeto no está en condiciones de poder saber con claridad por quién quiere votar. Pero creo que quienes piensan así, se equivocan. El hecho de que una persona no sepa leer ni escribir no significa que no sea inteligente, de la misma manera que pobreza no es sinónimo de ignorancia y que no pueda discernir quién es la persona por la que conviene votar. Pero sea o no válida la argumentación que he presentado, lo fundamental es que no puede haber democracia si no hay universalidad. La universalidad es lo que la distingue de los regímenes en que ella no existe o es imperfecta. La universalidad es una de las grandes metas de la razón humana. Es un ideal de la ciencia.

La universalidad contribuye a realzar la dignidad humana. Porque la capacidad de votar y, en consecuencia, de poder influir en el resultado de una elección, aunque el candidato que salga elegido no sea por el que se votó, no disminuye lo que acabo de decir. Poder votar, sin restricciones de ninguna clase, es ser libre y, en consecuencia, digno. Libertad y dignidad son como el anverso y reverso de una misma medalla. Felices los pueblos en los que hay elecciones libres y universales”.  

                       

VENTA DE ESCLAVOS.- “Otro indicador de la presencia española en el valle (de Jauja) fue la paulatina llegada de esclavos negros y mulatos, un fenómeno por demás poco conocido y que la historio-grafía local ha comenzado solo a explorar. Destinados a tareas domésticas y textiles, traspasados o entregados en cartas de dote, los esclavos fueron mercancía que circuló entre las familias de hacendados y estancieros, los militares, los curas, la elite indígena y los indios del común.  Así, aportando su propio bagaje, los negros y mulatos poblaron el valle y se sabe que algunos de ellos, criollos nacidos en el Mantaro, se asentaron definitivamente en él”. (ARJ. Protocolos, t. 3 (Pedro de Carranza), f.30v-31r, f.54r-54v, f. 93v-94v, f. 118r-120v, f. 139v-141r, f. 186v-187r, f. 239-240v, f. 255r-255v, f.295r-297r (todas ventas realizadas entre 1634 y 1638). Los curacas e indios ladinos también compraban y vendían esclavos. Don Carlos Apoalaya, cacique principal de Ananguanca en 1570, dijo haber tenido que vender varios “negros” para pagar los litigios en los que estaba envuelto”. (AGI Lima, 28ª, 63Q-1570, f. 4v.)

 

“En 1623, Francisca Yauriquispi vendió un solar y una esclava a Cristóbal Yante, indio sastre” (ARJ. t. I (Francisco de Acuña) (1623), f. 661r-662v.)

“En octubre de 1623, don Antonio Paytanguala, cacique principal de Concepción, vendió otra esclava”. (f. 740r del mismo protocolo).

“En 1637, don Cristóbal Canchaya, gobernador del repartimiento de Atunjauja, compró una mulata esclava y a la hija de esta, por 520 pesos w, t. 3 “(Pedro Carranza) (1637), f. 336r-337r.)

“Al año siguiente, Gabriel Pomahuyca, indio ladino y capellán de la Iglesia de Chongos, compró una esclava criolla proveniente del puerto de Pisco”, f. 474r.).

El 7 de mayo de 1641, don Juan Apoalaya, cacique principal y gobernador de Ananguanca, vendió a Miguel Guerrero de Ayala un esclavo de su propiedad, identificado como criollo del  valle”. (f. 907v-908v.).

“Acerca de un esclavo del Mantaro llevado a los llanos de Chincha para ser vendido”. (T. 4 (Pedro de Carranza) (1642), f.44v-46r.)

“Sobre Margarita Díaz, “camba mulata libre de cautiverio”, viuda, que vendió un solar que había comprado en Concepción “. T. 4 (Pedro de Carranza) (1646), f. 394r-394v).

“Sobre una esclava “color cambo” criolla de la Provincia de Jauja”, (t. 7 (Pedro de Carranza) (1654), f. 167r.)

“Sobre un mulato que compraba mulas por cien pesos “, (f. 390r-390v.)

“Sobre un esclavo empleado en el obraje de Sapallanga, t. 2 (pedro de Carranza)/ Antonio Venegas de las Casas) (1661), f. 156v).

 

He glosado esta información, por ser valiosa información, demostrando que en estos tiempos el movimiento comercial de esclavos se hacían en el centro del país y en las provincias cercanas a Lima, porque los españoles se habían concentrado en estos lugares por su fertilidad de sus tierras y producción; sin embargo, en la provincia de Pallasca y en otras de los Andes del norte no se produjo por no tener mayor importancia la baja densidad de sus naturales y además permanecer en su natural aislamiento geográfico.        

 

CAPITULO  XVII

EVANGELIZACION DE LA PROVINCIA DE PALLASCA.

 

PRIMEROS SACERDOTES EVANGELIZADORES DE LA PROVINCIA DE PALLASCA.- Las primeras órdenes y congregaciones religiosas que evangelizaron el territorio de los pueblos de la que hoy es la provincia de Pallasca fueron:

 

1).- Padre Fray Pablo de la Cruz (1534), - de la orden de los dominicos que en 1534 se integró en Jauja, como capellán de la Comitiva exploradora que dirigía el lugarteniente Francisco Martín de Alcántara, (medio hermano de Francisco Pizarro, hijo de Francisca Gonzales, La Ropera), arribando a La Pampa del actual provincia de Corongo, luego pasó por Yupán, Bambas, Llapo (15-9-1534), Tauca (18-9-1534), recorriendo Cabana, (Bolognesi), Huandoval, (Huacraschuque), Pallasca, (Lacabamba), Conchucos, Pampas, hasta llegar a Huamachuco, del cual regresó (20-0-1534), por el mismo camino, para evangelizar y catequizar el valle de Tauca, Llapo y Cajamala hoy Santa Rosa. En la cédula real del 19 de octubre de 1529, entre los religiosos dominicos vino al Perú el Fr. Pablo de la Cruz, comprometido por Fr. Reginaldo de Pedraza, llegando a Panamá a comienzos de 1530, al inicio del 1531, vinieron con los demás dominicos acompañando a los conquistadores y a Francisco Pizarro, haciendo escala arribaron a la bahía de San Mateo, pasando luego a pie al pueblo de Coaque en donde permanecieron siete meses, afines de abril de 1532, llegaron a Tumbes, luego el 16 de mayo del mismo año al valle de Tangarará, nos dice el cronista Jerez, que acompañaba al padre Vicente de Valverde, entre otros religiosos de la Orden de Santo Domingo, participaron en la fundación del pueblo de San Miguel de Piura, a mediados de setiembre con los conquistadores se dirigieron con ellos a Cajamarca, llegando el 15 de noviembre de 1532, con la llegada de Almagro vinieron más religiosos de Panamá; después de nueve meses pasaron con los conquistadores al valle del Mantaro en donde fundó Pizarro la ciudad de Jauja; aquí es en donde se quedó con la guarnición del tesorero Riquelme, esperando el regreso de Francisco Pizarro del Cusco, fundado el lunes 23 de marzo de 1534; en donde se enteró de la expedición del ambicioso Adelantado Pedro de Alvarado, gobernador de Guatemala, que contaba con “autorización de la Corona para descubrir y conquistar ciertas islas de la Especiería, según real cédula del 5 de agosto de 1532”; pero valiéndose de la autorización decidió el 23 de enero de 1534, conquistar la tierra del Estrecho de Magallanes, desembarcando en el litoral de Puerto Viejo el 10 de febrero del año 1534, penetrando su ejercito a la selva ecuatoriana, después entro a la región de Quito, en donde ya lo esperaba Diego de Almagro, unido a Belalcázar, al frente de un ejercito hecho con hombres de San Miguel, las conversaciones previas, menos mal se evitó una cruel batalla.

 

Este es la razón fundamental, para que Francisco Pizarro desde Jauja, organizara ésta Comitiva exploradora de los valles interandinos de los Andes del Norte, hasta llegar a la región de Huamachuco, que todavía permanecía intacta; encomendando a su medio hermano el lugarteniente Francisco Martín de Alcántara, para explorar y posesionarse de los valles que hoy es el territorio de la Provincia de Pallasca; es así como llega el Fray Pablo de la Cruz, de la Orden de los dominicos, enseñó la religión, predicó en los grupos poblados, bautizó y confesó, se apartó del mundo y practicó la pobreza voluntaria, teniendo todo en común, de gran austeridad, vestía de negro, pregonaba el desprecio del cuerpo, practicaba la continencia absoluta, rechazaba el consumo de ciertos alimentos, practicaba una extrema austeridad, vivía de limosnas, renunciaba a toda comodidad, en sus desplazamientos lo hacia a pie  y descalzo, sólo tenía la ropa que llevaba encima, por todo esto hacia que la gente lo admirara, predicó y enseñó exactamente lo que el fundador de la Orden Santo Domingo de Guzmán los enseñó, falleciendo en Tauca el 23 de Agosto de 1536, la historia eclesiástica tendrá que remediar sus confusiones y el olvido involuntario, sobre la personalidad de este gran misionero dominico olvidado en nuestro escenario histórico nacional; fue el quien enseñó y evangelizó en nombre de Santo Domingo de Guzmán, por primera vez en el valle del territorio del que hoy es el pueblo de Tauca y de toda la Provincia de Pallasca.

       

2).- Padre Fray Juan Bautista Dávila (1536).- De la orden de los dominicos que al enterarse de la muerte del Padre Fray Pablo de la Cruz, emprendió viaje desde Cajamarca, en donde se encontraba misionando con el Padre Fray Mateo de Xumillas (orden de los franciscanos); pasando por los lugares de Huamachuco, Pampas, Conchucos, Pallasca, Huandoval, Cabana, hasta llegar a Tauca el 2 de Octubre de 1536, como dominico no solo se dedicó a la evangelización de los pueblos de la región, sino que también enseñaba a leer y escribir o ha tener algún oficio, realizó muchos trabajos comunales, intervino en la organización de varias instituciones, participo en la fundación del pueblo de Tauca y Llapo, dejó como enseñanza la devoción a la Virgen del Rosario, el rezo del Santo Rosario, la salve y la devoción central de Santo Domingo de Guzmán; dejó para la celebración de la misa y otros actos divinos: un Cádiz dorado (traídos de España) y otro de plata pura con sus platillos de oro y otro de plata (traídos desde España), para poner la hostia durante la misa; dos ornamento o vestiduras sagradas de sacerdote y paños del altar, dos vinajeras o dos jarrillos (traídos desde España) con que se sirven en la misa el vino y el agua, con sus dos bandejas donde se les colocan de plata dorada, para los divinos oficios, un guión con cruz en forma de flor de lis (significa nobleza, dignidad y honor) en los extremos con los símbolos de la Orden de Predicadores dominicos (traídos desde España), un crucifijo dorado de sesenta centímetros con base, más tres platos de plata dorada, que pertenecía al Padre Fray Pablo de la Cruz, según inventario eclesiástico; fue el gestor de la donación de ésta pequeña imagen de Santo Domingo de Guzmán, que hoy denominamos “Santo Domingo del Buen Morir”, por que en sermón se dice: que el Padre Fray Pablo de la Cruz, encontro la muerte, cuando la tenía en brazos a la pequeña imagen, es de veneración más antigua e histórica, hoy en día muy poco la vemos, por conservarse en el domicilio del mayordomo, formando parte integrante del inventario de las capas, medallas y otras pertenencia del Patrón Santo Domingo de Guzmán del pueblo de Tauca. El Padre Fray Juan Bautista Dávila, fue asimilado o llamado por el Convento de Santo Domingo de Huaylas, al fundarse en 1579; luego se integró a la Doctrina del pueblo de Yungay, que ya se había convertido en 1574 en Convento de Yungay, que sólo tenía 7 frailes para adoctrinar a los nativos, relacionándose con el Padre Fray Pedro Cano, dominico de la Orden de Predicadores, fundador de la Doctrina de Santo Domingo de Huari (1572), perseguidor de ídolos e idolatrías, en donde evangelizaba el Padre Fray Antonio Álvarez Altamirano, de la Orden de Predicadores.     

 

3).- Padre Fray Juan de Monzón (1536).-  De la Orden Franciscana que llegaron al Perú en 1532; venía evangelizando en Huamachuco y Santiago de Chuco; por orden del P. Niza, Comisario de la Primera Expedición Franciscana del Perú, amplia su evangelización, llegando en el mes de Setiembre de 1536, hacia los lugares de de que hoy es Pampas, Pallasca, Lacabamba y Bolognesi, por ser un gran misionero fue trasladado a Collaguas en Arequipa, en el año de 1545.

 

 4).- Padre Fray Francisco de los Angeles (1538).- De la Orden Franciscana que pertenece a los 6 religiosos que llegaron al Perú en 1532; venía evangelizando en Santiago de Chuco, quien también por orden del P. Niza, en el mes de enero de 1538, amplió su labor misional hacia los lugares de Conchucos, Huacaschuque, Huandoval y Cabana, “trabajó con celo apostólico en la catequesis de los nativos”; hasta junio de 1557. 

 

5).- Padre Fray Juan Ramírez (1552).- De la Orden de San Agustín, fue el quien reemplazó al Padre Fray Juan de Monzón, quién evangelizaba en los pueblos de Pampas, Pallasca, Lacabambas y Bolognesi; desde noviembre de 1552, hasta el mes de junio de 1554, que aceptó reincorporarse a la Doctrina de Chachapoyas, de acuerdo al segundo Capítulo Provincial y que además tenía a su cargo los pueblos de Laymebamba y Moyabamba, que era el centro de los doctrineros, tenía un conventillo que lo había fundado, dejando posteriormente en año de 1567.

 

6).- Padre Fray Baltasar de Armenteras (1554).- De la Orden de San Agustín, quién reemplazó al Padre Fray Juan Ramírez de la orgen de San Agustín, a partir del mes de junio del año 1554, impartiendo sus enseñanzas en los pueblos de Pampas, Pallasca, Lacabamba y Bolognesi, hasta que fue reemplazado por los frailes que llegaron como pioneros a la Doctrina de Conchucos, en el año de 1557 y 1576.

 

7).- Padre Fray Vicente Martí (1554).- De la Orden de Los Mercedarios, quién reemplazó al Padre Fray Francisco de los Ángeles, desde el mes de junio de 1554, para evangelizar los pueblos de Conchucos, Huacaschuque, Huandoval y Cabana, hasta el año de 1576, en la que es sustituido por los frailes pioneros de la Doctrina de Conchucos.

 

8).- Padre Fray Juan de Pineda (1559).- Fue de la orden de los agustinos que se encargó a doctrinar el pueblo de Pallasca y los demás de sus inmediaciones desde 1559, más tarde fue el Primer Ministro Vicario de Pallasca, Primer Ministro de los Conchucos y Prior de la Provincia de Pallasca, dominaba la lengua general del Perú; se presume como fecha de su fundación de Pallasca, a comienzo del mes de mayo del año 1573, con el nombre de San Juan de Pallasca, siendo el sacerdote que participo en el acto histórico de su fundación; quién estuvo a su cargo su evangelización, hasta los comienzos del mes de diciembre del año 1593, que fue reemplazado por el cura Don Juan de Llanos; (mientras que Santo Toribio de Mogrovejo, continuaba su segunda visita pastoral por la costa de Ancash, Trujillo, Chiclayo, Cajamarca y otros pueblos, visitando “Otuzco, su cura: Diego de Paz, de la orden agustino, que sabía la lengua; Santiago de Lucma, su cura: Pedro Merino, que sabía la lengua; Santiago de Usquil, era asistido por frailes agustinos; Huamachuco, su cura: Fray Alonso García, de la orden franciscano; Santiago de Chuco, en los contornos había muchos españoles, su cura: Fray Juan Cajiga, de la orden agustino; después de recorrer la costa Norte , algunos pueblos de Cajamarca y la sierra de Trujillo, demoró siete meses, desde el 9 de febrero en que estuvo en Moche, luego entró al Partido de Conchucos en el mes de setiembre de 1594, hasta llegar a San Juan de Pallasca, “provincia de conchucos”, que fue el primer pueblo que visitó el Santo en esta región, con 5,211 habitantes, tenía un obraje, con 74 tornos y 10 telares, su cura: Don Juan de Llanos, que sabía poco la lengua inga, que era la que hablaban los indios que tenía a su cargo”.(Santiago Márquez, pág. 109, al 112).   

 

9).- Padre Fray Marcos Pérez (1579).- Fue de la orden de los agustinos que evangelizó el pueblo de Santo Domingo de Tauca, fundado el 16 de mayo del año 1573, en donde venía evangelizando el dominico Padre Fray Juan de Bautista Dávila, quién en el mes de setiembre fue asimilado por el Convento de Santo Domingo de Huaylas, al fundarse en 1579; y que luego se integró a la Doctrina del pueblo de Yungay, que ya se había convertido en 1574 en Convento de Yungay, en donde sólo tenía siete frailes para adoctrinar a los nativos de esta región (Archivo Convento de Yungay); por esta razón, el Padre Fray Marcos Pérez, asumió la evangelización de los pueblos de Santo Domingo de Tauca y de San Marcos de Llapo, a partir del mes de setiembre de 1579, hasta el mes de julio del año de 1586; (mientras que Santo Toribio de Mogrovejo, en su primera visita pastoral que había salido de Lima en mayo de 1584, acompañado de su cuñado don Francisco Quiñones, vino visitando pueblos de la costa, “entró en Ancash por Ocros, durante ocho meses pasó por Huaraz”, en marzo de 1586, llegó a Chachapoyas, el 6 de julio de 1586 estuvo en Moyabamba, en este mismo mes celebró el 4to. Sínodo en Yambrashbamba, en la región de Chachapoyas y a su regreso bajó por Huamachuco y Santiago de Chuco, visitando los valles de Conchucos en 1587 y 1588).  

 

10).- Padre Fray Miguel de Carmona (1586).- De la orden de los agustinos, adoctrinó y trasmitió la fe cristiana al pueblo de San Pedro de Piscobamba, desde el año 1559, conjuntamente con su colega el Padre Fray Marcos Pérez, hasta que en el mes de julio del año 1586, se trasladó para hacerse cargo de la evangelización del pueblo de Santo Domingo de Tauca y de San Marcos de Llapo, hasta fines del mes de diciembre de 1593; en que se fue a doctrinar al pueblo de Ticllos en el Departamento de Huánuco; (mientras que Santo Toribio de Mogrovejo, el día 7 de julio de 1593, salió de Lima hacia el Norte, con su secretario el joven presbítero Don Bernardino de Almanza, para realizar su segunda visita pastoral por Lima, Huacho y el Callejón de Huaylas, llegando el 12 de octubre de 1593 a Huaraz, de Huaylas (encomendero don Jerónimo de Guevara), pasó a Macate, su cura era Fray Pedro Gutiérrez, dominico “que sabe muy bien la lengua”, bajó al Río Santa, “visitó San Pablo de Taquilpón del Corregimiento de Santa, perteneciente a la Doctrina de Macate, Al otro lado del Río Santa visitó el pueblo de Chaquilpón, anexo de la Parroquia de Llapo. Santo Toribio de Mogrovejo expresamente encomendó al cura de Macate la administración de los sacramentos en este pueblo, por estar más cerca de Macate y lejos de Llapo”, (afines del año 1593). (Santiago Márquez, pág. 99,100).    

 

11).- Padre Fray Juan Bautista (1565).- También de la orden de los agustinos, evangelizó el pueblo de San Pedro de Corongo, que por los datos históricos se deduce que haya sido fundado el 17 0 18 de mayo de año 1573,      

 

12).- Padre Fray Francisco Velásquez (1554).- Fue de la orden de los agustinos, que evangelizó los pueblos secundarios: de San Agustín de Huandoval, Santiago de Cabana, Sihuas y Sillabamba, quién reemplazó al Padre Fray Vicente Martí, de la orden de Los Mercedarios, desde el mes de junio de 1554, para evangelizar los pueblos de Conchucos, Huandoval y Cabana, hasta el año de 1576, en la que es sustituido por los frailes pioneros de la Doctrina de Conchucos.

 

13).- Padre Fray Juan de la Magdalena (1571).- De la orden de los agustinos, fue el que evangelizó “el pueblo de Ticllos, llegando a penetrar hasta el pueblo de Lampas, (actual departamento de Huánuco). Fue uno de los integrantes de los 14 fundadores de la Provincia del Perú, llegó desde México, acompañando al Padre Juan Estacio, que resultaría ser el primer Provincial”. (Calancha-B. Torres: Epítome de Crónica, I. 1, Cap.8.año 1657).

 

14).- Padre Fray Juan Estacio (1571).- De la orden de los agustinos, vino desde México, posteriormente fue designado como el primer Provincial de la Provincia del Perú de la orden de los agustinos, trabajó tanto en la conversión de los idólatras como en la ruina de sus ídolos y adoratorios”. (Calancha-B. Torres: Epítome de Crónica, I. 1, Cap.8.año 1657).

 

15).- Padre Fray Juan de Llanos (1593).- De la orden de los agustinos, fue el cura que reemplazó al Padre Fray Juan de Pineda, en la evangelización del pueblo de San Juan de Pallasca, a partir de fines del mes de diciembre del año 1593, en cuanto llegó Santo Toribio de Mogrovejo, a ésta región, en el mes de setiembre de 1594, (con 5,211 habitantes, con 74 tornos y 10 telares), la encontró a su cargo como cura del lugar, pero “que sabía poco la lengua inga, que tenía a su cargo (aunque más adelante aprenderá hasta volverse un perito en quechua, pues en este idioma tendrá escritos varios sermones, y Santo Toribio en 1604 dirá de él que es un “virtuoso”). Luego, Santo Toribio continuó su visita según el siguiente itinerario”. (Santiago Márquez, pág. 111 y  112)              

 

16).- Padre Fray Baptista Franco (1576).- Fue de la orden de los agustinos, que evangelizó los pueblos secundarios: de San Agustín de Huandoval, Santiago de Cabana, Sihuas y Sillabamba, quién reemplazó al Padre Fray Francisco Velásquez, de la orden de los agustinos, desde el año de 1576, para evangelizar los pueblos de Conchucos, Huandoval (con 1,132 habitantes, con un obraje donde trabajan 20 indios casados y 44 muchachos, tenía 22 tornos y 2 telares) y Cabana, anexo de Huandoval (con 1,786 habitantes, tiene un obraje, con 6 telares, (uno de ellos para hacer alforjas, y otro para hacer cinchas) y 44 tornos; trabajaban en él 26 indios casados, 44 muchachos y 2 indios cargadores). Al continuar su segunda visita pastoral en su itinerario, Santo Toribio de Mogrovejo, llegó a San Agustín de Huandoval, en el mes de setiembre de 1594, la encontró a su cargo estos pueblos como cura el Padre Fray Baptista Franco, de la orden de los agustinos.

 

17).- Padre Fray Diego Alonso de Rojas (1593).- De la orden de los agustinos, al continuar su segunda visita pastoral en su itinerario, Santo Toribio de Mogrovejo, en el mes de setiembre de 1594, llegó al pueblo de “Santo Domingo de Tauca, con 2,024 habitantes. Tenía un obraje a media legua, donde trabajaban 85 muchachos  (casi todos ellos encargados de hilar en los tornos) y 60 indios tributarios (35 encargados de cardar y lavar la lana, 10 percheros y 15 tejedores) haciendo paños, cordellates, sayales, frazadas, alforjas, cinchas. Había una estancia llamada Callipuy, de Fernando de Chávez, a 5 leguas de Tauca. Este Chávez era el encomendero de Tauca y Llapo, mientras que Nicolás de Ortigoza era el Corregidor y Justicia Mayor de todo Conchucos. Tauca era cabeza del Repartimiento, y tenía hospital. Su Cura era el Padre Padilla” (Santiago Márquez, pág. 112, 113). Aquí dejo aclarado que según los manuscritos de los comunicados de los bandos eclesiásticos, el supuesto “cura Padre Padilla”, se menciona en forma errada se consideró el nombre del sacristán de la Parroquia de Tauca; por lo que el nombre verdadero del Cura era el Padre Fray Diego Alonso de Rojas, quién reemplazó al Padre Fray Miguel Carmona, que venía evangelizando, hasta fines del mes de diciembre de 1593, en que se fue a doctrinar al pueblo de Ticllos en el Departamento de Huánuco; además era que firmaba las Partidas de Bautizo y los comunicados para el Convento de Santo Domingo de Huaylas, fundado en 1579 y para el Convento de Yungay, que ya se había convertido en año de 1574. Continuando con su visita pastoral Santo Toribio, y como Tauca era cabeza del Repartimiento, el Cura tenía a su cargo el pueblo de “San Marcos de Llapo, con 1,245 habitantes. Aquí estaba el Santo el 5 y 6 de octubre de 1594. Su Cura: el P. Cansino. Tenía hospital. Entre Tauca y Llapo, en la Primera Visita el Santo había confirmado a 2,500 almas; en esta segunda confirmó a 638”. (Santiago Márquez, pág. 113). Aquí es necesario también dejar aclarado que existe un error en haberse mencionado como el “P. Cansino”, ya que en los manuscritos de los comunicados se le menciona como el sacristán de la Parroquia  de Llapo, siendo por lo tanto, el verdadero cura el Padre Fray Diego Alonso de Rojas, el mismo de Tauca. 

 

Santo Toribio continuó con su visita pastoral llegando a “San Miguel de Chaquilpón, a ocho leguas de Llapo, “de muy mal camino cuestas arriba y cuestas abajo”, encargado al Cura de Macate, pueblo del cual distaba cuatro leguas y media. Santa Catalina de Chaculla, anexo de Llapo, “que está legua y media  de este dicho pueblo de Llapo, de mal camino, cuestas abajo”, con 28 habitantes. San Francisco de Ancos, a media legua de Tauca, con chacras y huertas, con 24 habitantes. San Pedro de Corongo, con 3,404 habitantes, y hospital. Su Cura: Don Diego de Ontiveros (o el bachiller Francisco de Sierra), que sabía quechua. Había dos encomenderos: Don Hernando de Chávez, con 167 tributarios; y Don Valentín (o Diego) de Pardavé, con 244. Y había dos obrajes dentro del pueblo, propiedad de los encomenderos”. (Santiago Márquez, pág. 112 al 114).  

 

Doctrina de Conchucos (1557 y 1561).- Es necesario recordar que la Orden de los Agustinos arribó al Perú en año de 1551, llegando a la región de Conchucos (no confundir con el distrito de Conchucos de la provincia de Pallasca), entre los años 1557 y 1561; fueron en número de ocho frailes pioneros que hicieron la evangelización de los pueblos de esta región, teniendo a Fray Hernando García (vicario) del grupo de estos frailes; “esta región de las estribaciones orientales de la cordillera blanca del departamento de Ancash, fue doctrinada por los agustinos entre 1559 y 1584”.

 

18).- Padre Fray Josef, a este religioso no podemos ubicarlo por falta de datos referenciales, aquí se pierde la secuencia del tiempo; pero solo aparece de haber evangelizado en la doctrina al pueblo de Santo Domingo de Tauca, perteneciente a la Orden de San Agustín, revisado en la obra del primer volumen de la “Crónica Moralizadora” (10-05-1635) del Padre Fray Antonio de la Calancha, se hace referencia con el nombre de “Joseph de Contreras”, misionero y maestro impresor de obras religiosas, lo mismo que en segundo volumen, también lo menciona con Jorge López de Herrera en varios pasajes de su obra.   

 

19).- Padre Fray Francisco Cano, (quién supuestamente destruyó al ídolo Catequilla, traído de Huamachuco, pero no fue él sino que un grupo de falsos sacerdotes y hechiceros de viejos indios de Tauca, lo trataban de esconder en un lugar seguro, para no ser localizado y destruido o llevado “a Lima a esta cárcel llamada santa Cruz” por ser el más culpable; es decir, por ser el ídolo que más indios le rendían culto, en el territorio del valle de la que hoy es la provincia de Pallasca.

 

20).- Padre Fray Antonio de Baeza, de la Orden de los Agustinos, fue cura del pueblo de Santo Domingo de Tauca, también de otros pueblos de la provincia de Pallasca.

 

21).- Padre Fray Alonso de Espinosa, fue cura del pueblo de Santo Domingo de Tauca y de otros lugares de la provincia de Pallasca.

 

22).-Padre Pedro Merino (agustino), como provisional fue cura del pueblo de Santo Domingo de Tauca, luego en 1586, pasó a Santiago de Lucma como cura titular, porque sabía el dominio de la lengua culle.

 

23).- Padre Fray Alonso García (franciscano), fue cura provisional del pueblo de Santo Domingo de Tauca, luego en 1587, pasó a Huamachuco porque era su cura titular.

 

24).- Padre Fray Juan Cajiga (agustino), fue provisional de unos meses cura del pueblo de Santo Domingo de Tauca, luego en 1588, se reincorporó a Santiago de Chuco, por ser solicitado por varios españoles como cura titular de dicho pueblo.

Todas estas referencias fueron obtenidas de los Archivos eclesiásticos de las Órdenes misionales de las Doctrinas Huamachuco y de Conchucos.

 

CAPITULO  XVIII

EL ARZOBISPADO DE LIMA.

“El 9 de abril de 1548, La Gasca se enfrentó a Gonzalo Pizarro en el valle de Sacsahuana o Jaquijahuana, a cuatro leguas del Cusco y, sin disparar un mosquete, obtuvo la victoria a causa de la deserción de los soldados de Gonzalo Pizarro que se pasaron al ejército real hasta dejarlo casi solo. Ante este hecho inesperado, Pizarro y su maestre de campo Francisco Carbajal, se entregaron. Tras un breve juicio de guerra, fueron ajusticiados. Un hecho inesperado de esta larga jornada de pacificación fue que, estando “en el pueblo de Huaynarimac, a doce leguas del Cusco, el obispo de Lima, Fr. Jerónimo de Loayza, recibió los despachos del Rey y del Papa, en que le hacían el primer Arzobispo de Lima”. El hecho fue proclamado y celebrado en el Cusco, el 24 de agosto de 1548, y la homilía la predicó Fr. Tomás de San Martín”.     

Jerónimo de Loayza González, O.P. (*Trujillo, 1498 - †Lima, 25 de octubre de 1575). Misionero dominico. Primer obispo y posterior Arzobispo de Lima.

Biografía.- Este clérigo extremeño, fray Jerónimo de Loayza (o Loaysa) había nacido en Trujillo (Cáceres) en 1498 y era hijo de Álvaro de Loayza Carvajal y Ana González de Paredes. El futuro fraile iniciaba sus estudios en 1521 en el convento dominico de San Pablo de Córdoba (España) y terminaba sus estudios en el convento de San Gregorio en Valladolid. Posteriormente volvía a Córdoba y sería lector de Arte y Teología y desempeñó otros cargos en varios conventos de la Orden.

Después de este periplo conventual, escogió el camino misional del Nuevo Mundo y llegaba a Cartagena de Indias (Colombia) en 1529, donde después de dos años, regresaba enfermo a España. Repuesto de su dolencia, en 1538 volvió nuevamente a Cartagena como obispo de aquella diócesis, dándose a la tarea de fundar el convento de su Orden al mismo tiempo que promovía la construcción de la catedral de aquella diócesis colombiana.

Arzobispo de Lima.- Como su hermano fray Juan García Loaysa era arzobispo de Sevilla, general de los dominicos y presidente del Consejo de Indias, fray Jerónimo estaba suficientemente apadrinado como para llegar cinco años después hasta el Perú y tomara posesión del obispado de Lima , y como aquella capital también carecía de infraestructura y organización religiosa, lo antes posible se dieron comienzo a las obras de la catedral, auspiciadas por el obispo y financiadas con el patrimonio que había dejado Francisco Pizarro a su hija, con limosnas que contribuían los ricos “peruleros” y algunas prebendas más que la Corona proveía.

El 16 de noviembre de 1547, la diócesis de Lima se elevaba a archidiócesis y fray Jerónimo se convertía en el primer arzobispo de Lima, recibiendo bula y palio el 9 de septiembre de 1548. Pero un par de años antes, y como era preceptivo en aquellos tiempos, además de cuidar las almas de sus feligreses, también atendía a mediar, o tratar, de componer las disputas y quimeras de sus revoltosos fieles.

La Iglesia indiana.- Aunque en el orbe católico la Iglesia renacentista se caracterizó por su enorme influencia, inmenso poder y excesivo boato, en Indias, no obstante, se dieron muchos casos de manifiesta humildad y completa entrega para cumplir con los postulados de Cristo. Si por un lado había curas disolutos y prelados ambiciosos que desentonaban con sus acciones, por otro, los verdaderos apóstoles evangelizadores no escatimaron esfuerzos y se sacrificaron para cumplir con su dignísima tarea y muchos de estos dieron su vida para llevar la fe y apaciguar a las numerosas tribus de esos nuevos territorios que había descubierto Cristóbal Colón.

La Iglesia peruana, concretamente, tuvo que amoldarse a las circunstancias que vivió el país durante sus primeros cuarenta años de dominación española. Esos años de incertidumbre, traiciones y venganzas que sañudamente (insistencia rencorosa) se desataron y abiertamente protagonizaron los conquistadores en su afán de dominio, que añadido al escándalo de su codicioso comportamiento rebasaron los límites de lo ético Prácticamente el desconcierto social duró hasta 1569, que es cuando se produce la llegada del virrey don Francisco de Toledo, que aunque no pudo cortar de raíz todos los males, por lo menos puso orden en las reminiscencias de enfrentamientos que aún existían entre los españoles.

 

Tiempos borrascosos.- Pero mucho antes de estas reformas virreinales, los conquistadores del Perú estaban desorientados en su forma de proceder para convivir pacíficamente y crear una sociedad condescendiente y próspera. Sin mucha preparación diplomática y humanística que le respaldara al principio, fray Jerónimo de Loayza vivió los momentos más álgidos de la historia colonial del Perú y fue testigo de las acciones más indignas y escabrosas que escenificaron las dos facciones (almagristas y pizarristas) en que estaban divididos los conquistadores de aquella inmensa comarca.

Intermedió y consiguió suavizar las disputas que se suscitaron por cuestiones de competencias entre el Cabildo de Lima y el gobernador Cristóbal Vaca de Castro, y consiguió un frágil entendimiento entre éste y el virrey Blasco Núñez de Vela, pero por más que lo intentó no pudo impedir la rebelión de Gonzalo Pizarro, ni que éste cometiera tantas arbitrariedades en perjuicio de la Corona y que decapitara al virrey Núñez de Vela.

A fray Jerónimo, entonces le faltó tacto, coraje y valentía para oponerse a las apetencias y decisiones de Gonzalo Pizarro, ya que no obvió firmar el acta por la que los revoltosos nombraban a Gonzalo gobernador de Perú; ni tampoco escabullirse cuando éste le envió a España de emisario ante el rey para solicitar formalmente la gobernación del territorio. En octubre de 1546, Gonzalo le proporcionó 20.000 ducados para que Loayza “suavizara”, allá en la corte, las decisiones reales; lo aleccionó convenientemente sobre lo que tenía que exponer, lo montó en un barco y lo mandó camino de España.

 

Cambio de rumbo y de bandera.- Pero camino de España, fray Jerónimo se encontró con don Pedro de La Gasca en Panamá y el hábil comisionado lo convenció para que volviera con él a Perú sin cumplir el importante encargo de Gonzalo. El arzobispo, naturalmente, no apareció por Lima en aquellos días; se quedó bajo la protección de La Gasca y con él asistió a la batalla de Jaquijaguana, y volvió a Lima cuando todo había terminado y Gonzalo había sido decapitado.

Y si Gonzalo no consiguió que Loayza le cumpliera el importante encargo real que le había confiado en la Corte hispana, La Gasca si supo utilizarlo con habilidad sibilina para que “paternalmente” impusiera las Leyes Nuevas. Cuando volvió a Lima después de morir Gonzalo, Loayza hizo publicar los nuevos repartimientos de encomiendas que había hecho La Gasca. Estos repartimientos no contentaron a los encomenderos y las protestas e insultos se las llevó el arzobispo por haberse prestado a cumplir aquella escabrosa diligencia.

Labor misionera.- Por los hechos apuntados y otros parecidos que, con razón o sin ella, los peruleros le colgaron al arzobispo durante su estancia patriarcal en aquellas tierras, tales como el desmedido lujo y riqueza de los ornamentos que componían el ajuar de la catedral, el haber aprobado el trabajo de los indígenas en minas subterráneas, prestarse a dirigir la campaña represiva contra el rebelde Francisco Hernández Girón, además de la fama que se ganó de autoritario y entrometido, su papel patriarcal no ha tenido la resonancia que debiera en los anales de la Iglesia peruana.

No obstante a tener estos criticables defectos y cometer acto de intromisión en la política virreinal, a su manera pudo enfocar decisiones atinadas que suavizaron las desacertadas posiciones que mantuvo en algunas ocasiones de su vida apostólica. Entre las obras auspiciadas por él, hay que destacar la Catedral de Lima, templos y conventos, el Seminario, y sus obras más importante fueron el Hospital de Santa Ana; la fundación de la Hermandad de la Caridad y la de la Misericordia para atender a los indígenas enfermos.

 

Concilios.- En las tareas de su apostolado, por lo menos se preocupó de poner al día las esencias eclesiásticas. Como arzobispo de Lima convocaba en 1551 el I Concilio Limense, con el fin de organizar la Iglesia de Lima, uniformando criterios y textos de catequesis para propagar la doctrina y la fe en estos nuevos territorios. Este I Concilio se desarrolló del 4 de octubre de 1551 hasta fines de febrero de 1552.

Después del Concilio de Trento, al cual no acudió representante alguno del Nuevo Mundo, en octubre de 1565, el arzobispo Loayza convocaba el “II Concilio Limense”, con el fin de adecuar su archidiócesis a las reformas aprobadas. El 1 de marzo de 1567 se da inicio a las sesiones, con gran concurrencia de obispos y religiosos del continente americano. En este Concilio se da énfasis a la difusión de la doctrina y se hace una apertura hacia la administración de los sacramentos para los naturales, aunque no se trató la ordenación de los mismos.

El final.- Si fue detestado por los limeños ricos, por aquel reparto de encomiendas que le encargara La Gasca, los indígenas y los menos favorecidos que pululaban por Lima, siempre encontraron en el arzobispo, o en sus instituciones, remedio y consuelo a sus necesidades. Fray Jerónimo de Loayza, moría en Lima el 25 de octubre de 1575 en una cama del hospital que construyó para los pobres, siendo sepultado en la Iglesia del hospital, donde después de dos siglos sería trasladado a la Catedral de Lima en cuya cripta reposan sus restos. Actualmente, un importante hospital de Lima lleva su nombre. Bibliografía:”La epopeya de la raza extremeña en India”, Vicente Navarro del Castillo. (Wikipedia, La enciclopedia libre).

 

Al fallecer Fr. Jérónimo de Loayza, en Lima, se produce la vacancia por espacio de seis años hasta la llegada del sucesor Toribio de Mogrovejo, quién “en la Universidad de Compostela obtuvo su Licenciatura en Cánones. Posteriormente, allá por el año de 1574 el rey Felipe II, le nombró como el Gran Inquisidor en el Santo Oficio de Granada, viendo sus grandes condiciones y méritos suficientes para dicho cargo, por lo que el Licenciado Mogrovejp, vio abrirse su horizonte y muy gustoso empezó a trabajar, demostrando altas pruebas de su conocimiento, virtud y prudencia. A pocos años, es decir en 1578 el Rey Felipe II le propuso un puesto muy importante en el Nuevo Mundo: hacerse cargo del dilatado Arzobispado de Lima. Sobre este particular, en el libro “El Amigo del Clero” en folio 257, leemos lo siguiente: “Por fallecimiento del Itmo. Señor Loayza quedó encargado del gobierno de la Metropolitana como Gobernador Eclesiástico, Provisor y Vicario Capitular en sede vacante don Juan de la Roca, canónigo entonces de su Coro y después Obispo de Popayán, y presentó al Rey don Felipe II en su reemplazo a don Diego Gómez de la Madrid, canónigo de Siguenza e Inquisidor de Cuenca a la razón al que le expidieron las bulas correspondientes por su Santidad el Papa Gregorio XIII en 1577. Como le llegaron las bulas maltratadas, no les dio el pase el Real Consejo de Indias y habiendo recurrido a Roma por otras, vacó en ese tiempo la santa Iglesia de Badájoz, y su Majestad le presentó para ella, la cual aceptó, renunciando a la de Lima, sin haber salido de la corte de Madrid. Vacante nuevamente por esta traslación la sede limense, propuso el Consejo de Indias al propio Rey para que la ocupase, a don Toribio Alfonso de Mogrovejo, por indicación, según se cree, del consejero don Diego de Zuñiga, que le había conocido y tratado en Salamanca. Aceptó el Rey la propuesta del Consejo y presentó al Pontífice antes nombrado, el cual le expidió las bulas respectivas en 17 de marzo de 1579… No era don Toribio sacerdote, ni había recibido orden sagrado alguna cuando fue nombrado Arzobispo de Lima. Apenas tuvo un año, tras de breve visita a Madrid a dar las gracias al Soberano por su elevación, volvió a Granada en donde su Arzobispo don Juan Méndez de Salvatierra, le confirió las cuatro órdenes menores e inmediatamente después las tres sagradas a título de Arzobispo de los Reyes”. Don Toribio de Mogrovejo, después de meditar sobre la propuesta, aceptó el cargo con humildad y obediencia. Una vez puesta a conocimiento a Roma, con fecha 16 de Marzo de 1579, su Santidad el Papa Gregorio XIII, lo nombró como Arzobispo Metropolitano de Lima; al respecto, sus palabras de agradecimiento fueron: “He recibido un peso mayor del que puede sostener mis hombros y que haría temblar a los hombres de los angélicos; me hallo indigno de este cargo. Pero confiado en Dios y poniendo en él mi cuidado no he tardado en aceptar. Que el mismo Dios ayude mi buena voluntad y me conceda su gracia para mi oración lo mismo que mi acción tenga en El comienzo y termino”. En 1580 fue consagrado con la orden Episcopal en la majestuosa Catedral de Sevilla, la Iglesia madre de las primeras Catedrales americanas; luego, se embarcó con rumbo al Perú. Al cruzar el istmo de Panamá y llegar al otro Océano (Pacifico), el ilustre viajero pudo experimentar con angustia el tener que seguir la ruta de Francisco Pizarro y sus compañeros; pero él viene con espíritu nuevo, objetivo diferente y más noble, mientras los primeros vienen premunidos de armas, llenos de ambición por oro, plata y poder. Es así como llegó al Perú, desembarcándose en Paita en Marzo de 1581. Aquí inició su recorrido de visita Pastoral, cubriendo los ciento ochenta leguas que separa de Paita a Lima, pasando por todos los pueblos, caseríos y aldeas, donde le reciben con mucho cariño y amabilidad ; andar por caminos ásperos, valles profundos, tramonta elevados cerros y cordilleras, cruzar punas y parajes inhóspitos con intenso frío, su viaje fue muy sacrificado, muchas veces a pie o a lomo de la bestia, pero avanza sin queja alguna soportando las inclemencias climáticas, fatigado pero con energía suficiente para llegar sonriente a su meta, el viernes 12 de Mayo de 1581, ante víspera de Pentecostés (unos días después que había llegado de España el nuevo Virrey don Martín Enríquez Almansa 6to. Virrey del Perú -1581-1583), el Ilustrísimo entró a Lima por lo que hoy es conocido Portada de Guía y cruzando el río Rimac por el puente muy cercano al Palacio de Gobierno, ingresó a la Plaza Mayor  de la Ciudad de los Reyes (que así denominaron a la ciudad de Lima) bajo palio (manto sobre la túnica), no en mula ni elegante litera, sino a pie; al enterarse su próxima llegada, la feligresía limeña le había preparado un buen recibimiento, arcos triunfales con flores, ventanas y balcones engalanados, pero él con humildad y actitud de recogimiento, bendiciendo a la muchedumbre que le aclamaba, avanzó con paso lento, extenuado por el largo viaje, mientras los aires se llenaron con el tañido de las campanas, música, saludos y vivas del pueblo que lo recibió con beneplácito y alegría a su Segundo Arzobispo de Lima, sucediendo a su antecesor el Primer Arzobispo al dominico Fray Jerónimo de Loayza, fallecido en año de 1575.” (Llamellín, R.F. Reyes Espinoza, pág. 319 al 323). “El clérigo más ilustre del Perú es el segundo arzobispo de los Reyes don Toribio Alfonso de Mogrovejo, actualmente Patrono del Episcopado Latino-americano”.(Historia de la Iglesia, Vargas,II,42-119)

 

Santo Toribio de Mogrovejo (12 mayo 1581 - 23 marzo 1606).- (sobrino carnal  del Capitán Juan Mogrovejo de Quiñones, natural de Mayorga en el reino de León, alcalde de la Ciudad de los Reyes, salió de Lima a mediados de mayo de 1536, dirigiendo la tercera expedición, contaba con gran simpatía este caudillo entre todos los conquistadores, partió con 60 jinetes e igual número de peones, subió la sierra siguiendo las huellas del capitán Diego Pizarro, en donde encontró también la muerte en manos de los indios alzamiento de Manco Inca en la sierra en la cuesta de Parcos, la primera expedición al mando del capitán Gonzalo de Tapia, la segunda al mando de Diego Pizarro de Carvajal, todos murieron en la misma forma).

 

En la Primera Visita Pastoral, llegó a “Huamachuco y Santiago de Chuco, visitó el extenso y poblado valle de los conchucos por los años 1587 y 1588. Este último año interrumpió la visita para ir a Lima”; en éste caso, se refiere al denominado Región o Callejón de Conchucos, NO confundir, con el territorio del valle interandino de la provincia de Pallasca. En su Segunda Visita Pastoral, en la provincia de Pallasca estuvo por dos oportunidades durante el año de 1593, vino por el Sur de la provincia de Pallasca, desde Huaylas pasó al pueblo de Macate, bajando al Rio Santa, visitó el pueblo de Chaquilpón, anexo de la Parroquia de Llapo, ordenando que el cura de Macate, el Padre Fray Pedro Gutiérrez, dominico, administrara los sacramentos por encontrarse más cerca que a Llapo; y en otra oportunidad, fue entrando por Otuzco, Huamachuco y Santiago de Chuco del Departamento de La Libertad, ubicados al Norte de la provincia de Pallasca, llegó al pueblo de San Juan de Pallasca, Huandoval, Cabana, Tauca, Llapo, Chaculla, Ancos, Corongo y Sihuas, en los meses de setiembre a diciembre 1594, y continuando en enero siguiente se encontró recorriendo las Doctrinas de Conchucos Alto o Huari. Santo Toribio de Mogrovejo, fue “Nacido en Mayorga, Diócesis de León (España), el 16 de noviembre de 1538, un mes después de San Carlos Borromero, con quien se le ha comparado, tras cursar sus estudios de Humanidades ingresó a las aulas de la entonces célebre Universidad de Salamanca, a los 24 años de edad. Un año después se recibió de Bachiller en Cánones y en 1568, a los 30 años, se graduó de Licenciado. “Era hombre de gran capacidad intelectual y facilidad de asimilación y de expresión”, nos dice de él su biógrafo Vicente Rodríguez Valencia (“Santo Toribio de Mogrovejo, organizador y apóstol de Sudamérica”.(Madrid, 1956). A los 35 años lo tenemos ya de Inquisidor en Granada, y no es sino un tonsurado. Su vida, su conducta ejemplar, su capacidad y su prudencia hicieron que en 1557, a los 39 años de edad, Felipe II, llamado con razón “El Prudente”, lo propusiera para Arzobispo de Lima, vacante desde la muerte de Don Jerónimo de Loaysa en 1575. Su Santidad Gregorio XIII lo nombró para tan elevado cargo en el Consistorio realizado el 16 de marzo de 1579. Así Dios se vale de causas segundas para llevar a la práctica sus amorosos designios. Tras una intensa y larga preparación espiritual, fue recibiendo una tras otra las Órdenes Sagradas, hasta el Episcopado, que se le confirió en Sevilla en agosto de 1580. (…) Además de las ciencias eclesiásticas, en las que el Obispo brillaría de manera singular, trato de conocer la historia y geografía del Perú, sus costumbres, el estado de las Misiones, los caminos que debería recorrer y todo lo que necesitaría para identificarse con el Perú, su segunda Patria, una vez que llegara a pisar su suelo. Quiso el Señor usar de misericordia con la nación peruana, con esa muchedumbre humilde y numerosa de indígenas, quienes, apenas desaparecidos los Incas, que les servían de cabeza, parecían ovejas sin pastor. Por su índole sumisa y mansa, recibieron sin resistencia el catecismo cristiano; pero estaban apenas superficialmente instruidos en nuestra santa Religión. Sufrían, además, de diversas maneras la dominación, frecuentemente dura, de sus vencedores. Por eso necesitaban, más que nada, de un defensor, de un pastor, de un padre. Y Dios preparó todo ello en Toribio Alfonso de Mogrovejo”.Bartolomé Menacho y Alonso Ramírez Barrio, fueron sus secretarios de la visita y Sancho Dávila, su fiel compañero durante 25 años, ambos testigos oculares, en la Sumaría Información coinciden en la descripción de “la noche triste de Santo Toribio”, que tuvo en la visita al pueblo de Moyabamba, el Santo viajaba a caballo, en esta segunda visita general demoró cinco años de 1593 a 1598”.

 

“Tercer y última visita general, después de haber visitado la Catedral de Lima en noviembre de 1604, el 12 de enero de 1605 salió de la Capital del Arzobispado a realizar su Tercera y última Visita Pastoral, redondeando así su épica jornada”. En presencia de Don Diego Morales, su Secretario particular, estas palabras a su hermana doña Grimanesa: “Hermana, quédese con Dios; que ya no nos veremos más”, (…) recorrió toda la costa de Lima a Lambayeque, unos 750 kilómetros,(…).Al pasar por la Provincia de Santa entró una vez más al Callejón de Huaylas, de este Departamento de Ancash por el cual guardó especial deferencia. Desde Mato, de la Provincia de Huaylas, el 18 de abril (1605) –tres meses después de su salida- escribió al Rey Don Felipe III una carta de recomendación a favor del Presbítero Bachiller D. Melchor de Figueroa; y el 19 de abril (1605), desde el mismo lugar, otra carta a favor del Presbítero Dr. Juan Sánchez del Prado. Siguió su Visita a Huaraz, desde donde escribió nuevamente al Rey, con fecha 7 de mayo (1605), a favor del Presbítero Bachiller D. Diego de Morales, su Secretario. De Huaraz regresó a la costa por Casma o Moro. Acercándose a Zaña, donde tenía el propósito de consagrar los Santos Oleos en Semana Santa, se sintió mal, (…). Se vio obligado a abreviar la Visita a Pacasmayo y Reque, y llegó a Zaña ya muy grave, alojándose en la casa del Cura Don Juan Herrera Sarmiento. Era el 21 de marzo de 1606. La Visita había durado un año, dos meses y once días. (…) Eran las tres de la tarde del 23 de marzo de 1606, día del Jueves Santo en que falleció. Su entierro fue el 30 de marzo, amortajado con el hábito de los Agustinos. (…) La exhumación de sus restos, para ser trasladados a Lima, se realizó el 20 de setiembre de 1607. Su traslado de Zaña a Lima, duró 80 días, acompañado de 12 sacerdotes, el cortejo llegó a la Iglesia de Santo Domingo de Lima, el 27 de abril de 1608, fue trasladado a su tumba preparada en la Catedral, la Bula de Beatificación señaló como día de su Fiesta litúrgica. El Monasterio de Santa Clara, fundación del Santo, “recibió como precioso legado el corazón incorrupto del Santo”(Vicente Rodríguez Valencia), que se conservan y veneran hasta nuestros días”.(Santiago Márquez Zorrilla, 2º edición,2006). Es necesario dejar aclarado que “el “Diario” de la visita del Arzobispo Mogrovejo, a cargo de sus secretarios los clérigos Bernardino de Almanza, Alonso Ramírez Berrío y Bartolomé Menacho, se refiere a las visitas últimas de 7 de julio 1593 a diciembre de 1605. Son anotados los datos estadísticos de la población; se expresa el sínodo o renta de que goza el curato; se advierte si está en manos de un clérigo o de un religioso; si tiene o no conocimiento de la lengua que allí se habla; y luego de indicar los bienes que posee la Iglesia o las cofradías en ella establecidas, se da el número de los que recibieron el sacramento de la confirmación”. (Porras, Cronistas, 315-6).  

           

Influencia del canto y la música en los indios.- “De regreso de su larga Visita por Moyabamba y otros pueblos, llegó de nuevo a San Luis en 1596. El 13 de marzo de ese año escribió desde este pueblo del Callejón de Conchucos una extensa carta  al Rey Felipe II y al Consejo de Indias sobre la benéfica influencia del canto y la música en los indios. Ya Don Francisco de Toledo había declarado a los cantores libres de tributo; y donde se respetaba esta ordenanza del Virrey, “allí anda todo muy bien concertado, -escribió el Santo- y se hace bien; y en otras partes está puesto en largo olvido”. Después de ocuparse del canto y la música, en esta misma carta exponía otros puntos, como el que los Religiosos Doctrineros se negaban a pagar el 3% para el Seminario; pedía que se eximiera a los cantores y fiscales y sacristanes del pago del tributo; y que, conforme lo mandara el Tercer Concilio Limense, hubiera un sacerdote por cada 200 o 300 tributarios, y además que la paga de los Curas fuera de 300 o 400 pesos ensayados, o sea de 12 reales, para que con esta congrua sustentación no se dedicaran a ocupaciones capaces de distraerlos de su sagrado ministerio”. (Santiago Márquez Zorrilla, pág. 118, 119).

 

Visita de Santo Toribio de Mogrovejo.- “Para verificar la labor de los evangelizadores y a demás conocer personalmente a su feligresía, varios Arzobispos de Lima visitaron este Valle (de Conchucos): El Iltmo. Don Gonzalo de Ocampo en 1640; el Iltmo. Don Melchor Liñán y Cisneros (18 – 02 -1678 - 29 - 06 – 1708) y el Iltmo. Don Juan Domingo Gonzáles de la Reguera (15 – 02 – 1782 y 08 – 03 - 1805), habiendo llegado a la capital de Conchucos Alto (Huari) donde confirmo 4,202 fieles”.(Ucrania Peruana Llamellín, Rósulo F. Reyes Espinoza, pág. 74).

 

Según el Monseñor Santiago Márquez Zorrilla, en su obra “Santo Toribio de Mogrovejo, Apóstol del Perú”, nos dice que el que visitó todos los pueblos, anexos y estancias de su Arzobispado fue SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO, “hizo dos Visitas Generales completas a su jurisdicción. En el curso de la Tercera Visita General murió en Zaña. En la relación que hizo al Papa Clemente VIII en 1598, expresaba sucintamente el fin y modo de practicar estas Visitas; “Desde que vine de España a este Arzobispado de Los  Reyes, he visitado por mi propia persona (…) entrando a partes remotas de indios cristianos, que de ordinario traen guerra con los infieles, a donde ningún Prelado ni Visitador había entrado (…) conociendo y apacentando mis ovejas, corrigiendo y remediando lo que hay parecido convenir”(pág. 83), “Lástima grande es que no tengamos una fuente escrita de la Primera Visita como la tenemos de la Segunda, en cuyo “Diario” hay referencias de las confirmaciones administrativas en cada pueblo y, de cuando en cuando, las respectivas fechas”(pág. 84). “Es de suponer que de vuelta de Chachapoyas, bajando por Huamachuco y Santiago de Chuco, visitó el extenso y poblado valle de los Conchucos por los años 1587 y 1588” (pág.86). En otros informe también relataba “muchas y diversas veces el Distrito (Conchucos)(…) caminando más de 5,200 leguas, muchas veces a pie, por caminos fragosos y ríos, rompiendo todas las dificultades y careciendo algunas veces yo y mi familia de cama y comida, entrando a partes remotas (…) a donde ningún Prelado ni visitador había llegado”.  De los 25 años que estuvo en el Perú, 17 años pasó recorriendo los pueblos y caseríos de su Arzobispado.

 

En el Capítulo 16, Continuación de la 2da. Visita General por el Partido de Conchucos, en la pág. 112 y 113, nos confirma que llegó en dos oportunidades al pueblo de “Santo Domingo de Tauca, con 2,024 habitantes. Tenía un obraje a media legua, donde trabajan 85 muchachos (casi todos ellos encargados de hilar en los tornos) y 60 indios tributarios (35 encargados de cardar y lavar la lana, 10 percheros y 15 tejedores) haciendo paños, cordellates, sayales, frazadas, alforjas, cinchas. Había una estancia llamada Callipuy, de Fernando de Chávez, a 5 leguas de Tauca. Este Chávez era el encomendero de Tauca y Llapo, mientras que Nicolás de Ortigoza era el Corregidor y Justicia Mayor de todo Conchucos. Tauca era cabeza del Repartimiento, y tenía hospital. Su Cura era el Padre Padilla (o el Padre Diego Alonso de Rojas). San Marcos de Llapo, con 1,245 habitantes Aquí estaba el Santo el 5 y 6 de octubre de 1594. Su Cura el P. Cansino (o el Padre Diego Alonso de Rojas). Tenía Hospital. Entre Tauca y Llapo, en la Primera Visita el Santo había confirmado a 2,500 almas; en esta Segunda confirmó a 638”.  

 

El Monseñor Dante Frasnelli Tarter en su obra “El Melancólico Rostro-Pomallucay”, nos relata sobre la Visita Pastoral de Santo Toribio de Mogrovejo en la ruta del Callejón de Conchucos: “La primera Visita General, realizada por el santo arzobispo fue entre los años 1584 y 1591, contempló un viaje por el Callejón de Conchucos. La segunda  vez exactamente estuvo en Conchucos en octubre de 1594 y enero de 1595. De la última visita de Santo Toribio a Conchucos han llegado hasta nosotros dos cartas, aunque probablemente escribió otras más. Son misivas escritas desde San Andrés de Llamellín, el 9 de mayo de 1596, la primera y la segunda, desde San Luis de Huari, el 13 de mayo del mismo año”.

 

“Para mayor control y disciplina religiosa, el Arzobispo nombró Visitadores, en cumplimiento del Concilio Provincial de Lima, celebrado por Santo Toribio de Mogrovejo en 1583, cuyo objetivo era informarse en cada una de ellos, la buena marcha de las Parroquias, quienes llegaron a todas ellas existentes, sin permanecer mucho tiempo; desde luego, para una permanente evangelización y administración de sacramentos, los Obispos nombraron CURAS, que residían habitualmente dentro de la circunscripción asignada haciéndose cargo de las Parroquias, inclusive, con autorización respectiva, establecieron Casas-Convento, en muchos lugares; es así, por ejemplo, en Conchucos -adscritos a los dominicos– al fray Francisco Cano le encargaron la Parroquia de esta provincia, por esta razón existe la posibilidad de que él fundó el pueblo San Domingo de Huari, en honor de su santo Patrón.” (Rósulo F. Reyes Espinoza, Ucrania Peruana Llamallín-2008, pág. 73-74).

 

Don Miguel León Gómez, en su obra “Santo Toribio de Mogrovejo/Apóstol del Callejón de Conchucos”, nos relata: “Para una efectiva evangelización en cumplimiento de los Concilios de Trento y de los Limenses, Santo Toribio de Mogrovejo celebró trece sínodos, de los cuales sólo se conservan diez de ellos”, “como antecedentes del Sínodo de Piscobamba, nos presenta el siguiente cuadro: el Sínodos de Lima-1582 con 29 decretos, Lima-1584 con 11 decretos, Santo Domingo de Yungay-1585 con 93 decretos, Santiago de Yaurasbamba-1586 con 30 decretos, San Cristóbal de Huanec-1588 con 30 decretos, Lima-1590 con 14 decretos, Lima-1592 con 30 decretos, Piscobamba-1594 con 48 decretos, Lima-1602 con 49 decretos, Lima-1604 con 43 decretos”.

 

El Monseñor Santiago Márquez Zorrilla en su obra “Huari y Conchucos”, se refiere lo siguiente: “…la sustitución de los religiosos por los sacerdotes seculares(sacerdotes que no vive en convento sujeto a una regla) en las Parroquias se hizo poco a poco y con dificultad; así en 1592 Santo Toribio de Mogrovejo, obtenía del Rey, que las Doctrinas de Jauja, Huánuco, Huailas, Caljamarca y Chiclayo pasen a manos de los seculares y solo la Real Cédula del 23 de Febrero de 1757 ordenó secularizar las Parroquias que fuesen vacando en lo sucesivo. En todo conchucos había catorce Curatos: I.- Chavín de Huantar, II.- San Marcos, III.- Uco, IV.- Llamellín, V.- Huari del Rey, capital de la provincia, VI.- San Luis de Huari, VII.- Chacas, VIII.- Piscobamba, IX.- Pomabamba, X.- Sihuas,  XI.- Corongo, XII.- Llapo, XIII.- Tauca, XIV.- Cabana, anexo Huandoval, la mayor parte de ellas Vicarias, con varios sacerdotes llamados Interés y otros clérigos llamados de misa”.

 

El Papa Clemente XIII, el 8 de noviembre de 1760, “declaró a la Purísima Concepción patrona de todos los dominios españoles”, este Breve pontifical fue promulgado por el rey Carlos III. Jurídicamente la Religión Católica fue oficializada por el Congreso Constituyente del 11 de noviembre de 1823, disponiéndose en su Art. 1.- En la sesión pública del día 13 del corriente, jurada la Constitución por todos los diputados del Congreso, se presentará a la Sala de sus sesiones a las 10 de la mañana, el Presidente de la República, y la jurará bajo fórmula siguiente: ¿Juráis a Dios defender la religión católica, apostólica, romana, sin admitir el ejercicio de otra alguna en la República? – Si, juro….Si así lo hiciereis, Dios os premie, y sino os lo demande y la nación os haga responsable conforme a leyes.

 

El Papa León XIII, declaró por Bula del 15 de Mayo de 1899, la elección de un nuevo obispado en la ciudad de Huaraz, 1).- Segregando, desmembrando y dividiendo de la Arquidiócesis de Lima, a la cual pertenecía el Departamento de Ancash, con todas las ciudades, pueblos y caseríos, correspondiendo las parroquias siguientes: Partido Alto: San Sebastián de Huaraz, San José de Yangas, Aija, Recuay, Pampas de Huailas, Cotaparaco, Marca y Pararín; Partido Bajo: Carhuaz, Yungay, Caraz, Atún Huailas y Macate; Provincia de Huari: Santo Domingo de Huari, San Luis de Huari, Llamellín, Chavín de Huantar, San Marcos, Chacas y Ucos; Provincia de Pallasca: Pallasca, Corongo, Cabana, Tauca y Llapo; Provincia de Pomabamba: Pomabamba, Piscobamba y Siguas; Provinmcia de Santa: Huarmey, Casma, Santa, Moro, Nepeña y Yaután; Provincia de Cajatambo: Chiquián, Ticllos, Churín, Acas, Cajatambo, Ambar, Gorgor, Chocas, Mangas y Cajacay, Ocros, Andajes y Cochamarca, con sus viceparroquias y anexos respectivos; con sus habitantes de uno y otro sexo, laicos, sacerdotes, religiosos (más no exentos); con sus iglesias, oratorios, beneficios, institutos piadosos y demás accesorios; y los eximimos y liberaron en lo absoluto de la jurisdicción del Arzobispado y Cabildo Metropolitano de Lima. 2).- Erigió y creó una nueva diócesis con el nombre de Obispado de Huaraz, en el Departamento de Ancash. 3).- Elevó a la ciudad de Huaraz, al rango y dignidad de ciudad episcopal, constituyendo en sede y residencia del obispado de Huaraz, haciendo participe de todos y cada uno de los derechos, honores y gracias, privilegios y prerrogativas de que por derecho común gozan y usan las otras ciudades episcopales de la República Peruana. 4).- Elevó la iglesia Matriz de la ciudad de Huaraz, dedicada al Mártir San Sebastián al rango y dignidad de Catedral, conservando su titulo y gozará de todos los derechos, honores y privilegios que han sido concedidos y que corresponden a las demás iglesias catedrales de la República. 5).- Instituyeron la Sede, Cátedra y dignidad episcopales para el obispo, en lo sucesivo se llamaría de Huaraz, presida y rija la iglesia, ciudad y diócesis con su clero y pueblo, estableciendo su Seminario diocesano. 6).- Mandaron que se extraigan de la Cancillería del Arzobispado de Lima, todos y cada uno de los documentos eclesiásticos, referente a las parroquias y lugares perteneciente a la nueva diócesis de Huaraz, siendo entregados a la Cancillería del nuevo obispado, para que se guarden perpetuamente. 7).- Dispusieron para la repartición entre las dos diócesis del clero existente, en un plazo de tres meses, señalándose ciertas reglas generales. 8).- Dispusieron que los jóvenes de la diócesis de Huaraz, que disfrutan de beca en el Seminario de Lima, gozarán hasta fines del año 1901, el futuro obispo de Huaraz establecerá un Seminario. Dado en Lima, a 1º de julio del año del Señor de 1900, firmado ante la autoridad apostólica Rodrigo Herrera, José María, Obispo de Lorea y el Notario Mayor del Arzobispado de Lima. Su primer Obispo nombrado de esta nueva Diócesis de Huaraz, fue el Monseñor Francisco Salas Soto, perteneciente a la Congregación de los Sagrados Corazones, tomando posesión al comienzo del año de 1901, asumiendo sus funciones solamente por el espacio de dos años, después de 41 años de existencia se creó la Prelatura de Huari.        

 

El Papa Pio XII, por Bula “Qui Regnum Dei” del 15 de Mayo de 1958, creó la Prelatura de Huari, con sede en la ciudad de Huari, segregándose de la Diócesis de Huaraz, las Parroquias: Huari, Chavín, San Marcos, Rahuapampa, Uco, Llamellín, San Luis, Chacas, Piscobamba, Pomabamba, Parobamba, Síhuas, Corongo, Tauca, Cabana, Pallasca, Conchucos, Huacrachuco y Huacaybamba. Con una extensión territorial de 25,000 Km2 y con una población de 283,578 habitantes. Siendo su primer Obispo el Excelentísimo Monseñor Marcos Libardoni Garollo, nacido el 29 de junio de 1907 en la ciudad de Lévico, Trento, Italía, ordenándose sacerdote en la Congregación de los Padres Oblatos de San José, Asti, Italía, cuya orden religiosa en 1948 llegaron al Perú. Asumiendo el cargo de la Prelatura de Huari el 27 de noviembre de 1958, el 1º de noviembre de 1964, fue consagrado Obispo por el Cardenal Juan Landázuri Rickets, Arzobispo de Lima. Su lema episcopal fue: “me han enviado a evangelizar a los pobres”. Falleciendo a los 59 años de edad el 25 de octubre de 1966 en Huari. Le sucedió en el cargo el Excelentísimo Monseñor Dante Frasnelli Tarter, nombrado por el Papa Paulo VI, el 9 de agosto de 1967, siendo su Consagración  Episcopal el 1º de noviembre de 1967, dejando el cargo por haber cumplido 75 años de edad. Nombrándose como Obispo de Huari al Excmo. Mons. Antonio Santarciero, el 26 de agosto del 2001. Actualmente el Excmo. Obispo Ivo Balde Gaburri, conduce el Prelado de Huari.

 

CAPITULO  XIX

RESUMEN DE LA RELIGIÓN EN LA EPOCA COLONIAL (SIGLOS XVI, XVII)

 

1.- IMPLANTACIÓN DE LA IGLESIA EN EL PERÚ.-

La arquidiócesis de Lima y su primer arzobispo, fray Jerónimo de Loayza.- La primera diócesis del Perú, la del Cuzco, cuyo obispo fue fray Vicente Valverde, abarcaba prácticamente todos los territorios conquistados conocidos en aquella época. Un territorio inmenso y difícil, cuyo cuidado pastoral era desproporcionado para las fuerzas evangelizadoras de que se disponía. Por ello, con el fin de facilitar la labor evangelizadora, Francisco Pizarro y el mismo obispo Valverde solicitaron a Carlos V que se procediese a la división de la diócesis cuzqueña en tres obispados. El Rey se lo pidió al Papa, de acuerdo al régimen del Patronato. De este modo, Pablo III creó el 4 de mayo de 1541 las diócesis de Los Reyes (Lima) y Quito, reduciéndose considerablemente el territorio de la diócesis del Cuzco.

Aun así, siguieron siendo diócesis de enorme extensión. La del Cuzco incluía a Chile, y la de Lima llegaba por el Norte hasta Trujillo y parte de Piura, por el Sur hasta la ciudad de Arequipa y por el Oriente desde Chachapoyas hasta Huamanga (actual Ayacucho). Este es el territorio que tuvo que gobernar pastoralmente el primer obispo de Lima, fray Jerónimo de Loayza, de la orden de los dominicos.

Loayza, quien había nacido en Trujillo de Extremadura (España) en 1498, entró en Lima el 25 de julio de 1543. Era trabajador y disciplinado en el cumplimiento de sus obligaciones, y juntaba a la energía y firmeza de carácter una personalidad afectuosa y persuasiva. Tenía las cualidades necesarias para salir adelante en su cargo en aquella época agitada de la Conquista.

El 16 de noviembre de 1547 la diócesis de Lima fue promovida a arzobispado. De ella dependían en cierta manera las diócesis de Cuzco, Quito, Popayán, Tierra Firme y Nicaragua, y las que fueron apareciendo posteriormente: Asunción, La Imperial, Santiago de Chile y Charcas.

 

Los primeros dos concilios limenses y la obra del arzobispo Loayza.- Una de las primeras obligaciones de los Obispos era evangelizar a los indígenas, como lo estipulaban las reales cédulas emitidas por los reyes de España. Para hacer esto con mayor facilidad, a los Obispos les eran concedidos ciertos privilegios. Aun así, Loayza vio que todavía no había un plan de trabajo conjunto en tierras americanas y que las iniciativas individuales corrían el peligro de convertirse en infecundas y quedar comprometidas por el individualismo anárquico y disperso que por entonces había. Cada uno hacía lo que creía más conveniente. Era, pues, necesario, sentar las bases de la Iglesia en el Perú, y para ello convocó el Primer Concilio Limense, que duró desde el 4 de octubre de 1551 hasta fines de febrero de 1552. Asistieron representantes de la arquidiócesis limeña, así como de las de Panamá, Quito y Cuzco, y también representantes de las órdenes religiosas establecidas hasta el momento en el Perú: dominicos, franciscanos, mercedarios y agustinos.

El tema de este Concilio local fue la catequesis de los indígenas. Se insistió en que la doctrina debía enseñarse de manera uniforme. Había que adaptarse a la forma de pensar de los indígenas y ser particularmente cuidadosos en la transmisión de la fe. Para poder cumplir este objetivo, se estableció un sumario de los principales artículos de la fe, se ordenó redactar una cartilla con la explicación correspondiente en quechua, y se dio autorización para que los indígenas recibieran los sacramentos del bautismo, la penitencia y el matrimonio, debiendo haber una enseñanza previa. A nadie se le obligaba a recibir un sacramento por la fuerza. También se les admitía a la eucaristía, pero con mayores reservas. Igualmente, se dieron normas metodológicas bastante detalladas sobre la manera de enseñar el catecismo. Con el fin de fomentar la labor evangelizadora por parte del clero, se prescribió que ningún clérigo podría regresar a España sino después de haber realizado por lo menos cuatro años de trabajo pastoral con los indígenas.

El II Concilio Limense fue convocado por Loayza para el 1º de febrero de 1567 en la Ciudad de los Reyes, con el fin de adaptar las normas del Concilio de Trento (1545-1563) a la realidad del Nuevo Mundo. Ya en octubre de 1565 el arzobispo había hecho publicar solemnemente en Lima los documentos del Concilio Tridentino.

Contando con una numerosa participación de Obispos y prelados, el II Concilio Limense inició sus sesiones el 1º de marzo de 1567. A lo largo de las diversas reuniones, se leyó en común el texto íntegro del Concilio de Trento, hecho lo cual se emitió una profesión de fe católica y una abjuración de todas las herejías, en particular la luterana. Esto último estaba orientado más que nada a preservar la pureza de la fe de los españoles residentes en el Nuevo Mundo. Fray Jerónimo de Loayza murió el 25 de octubre de 1575.

Santo Toribio de Mogrovejo y sus visitas pastorales.- Como sucesor de Loayza, el rey eligió a Toribio de Mogrovejo, quien ejercía como inquisidor en Granada, y, en ese momento, todavía no había recibido las órdenes sagradas. Era un laico al servicio de la Iglesia. Roma aceptó la sugerencia de su nombramiento y fue designado arzobispo de la Ciudad de los Reyes el 16 de marzo de 1579.

Toribio había nacido en Mayorga, pueblo de León, en 1538, y tenía estudios de jurisprudencia en las universidades de Coimbra y Santiago de Compostela, graduándose en esta última universidad. Una vez consagrado obispo en la catedral de Sevilla, se embarcó para el Nuevo Mundo. Llegó a Paita en marzo de 1581, desde continuó por tierra su viaje a Lima, atravesando interminables desiertos de arena, preferentemente de noche para evitar el intenso y agotador calor del día. Entró solemnemente en Lima el 1 de mayo de 1581.

Durante la mayor parte de su gobierno pastoral, Toribio se dedicó a viajar a lo largo y ancho de su diócesis, con el fin de conocer personalmente a los fieles cristianos que le estaban confiados y evangelizar a los que no conocían todavía la fe. A tal punto fue ésta una de sus preocupaciones, que de los 25 años de su gobierno, sólo 8 estuvo en Lima, y muchos le criticaron —injustamente, por cierto— el abandono en que supuestamente había dejado la ciudad.

He aquí una breve reseña de los lugares que visitó Santo Toribio en cada uno de sus cuatro viajes pastorales:

1er. viaje (1584-1590): abarca toda la Sierra del Norte peruano, desde Lima hasta Cajamarca, y el Oriente montañoso de Chachapoyas y Moyobamba. Llegó a los poblados de Pativilca, Cajacay, Huaraz, Recuay, Pallasca, Conchucos, Cajamarca, Chachapoyas, Huacrachuco, Huánuco, Conchamarca, Sicaya, Huarochirí, San Damián, Cajatambo, Checras.

2do. viaje (1593-1599):

1ra. etapa (1593-1597): se inicia el 4 de abril de 1593 en Carabayllo y sigue hacia el norte por Aucallama, la costa de Ancash, Trujillo, Chiclayo y Lammbayeque, hallándose en Chachapoyas para la Semana Santa de 1597.

2da. etapa (1598-1599): luego de regresar por el mismo recorrido, dedica dos años a visitar las zonas adyacentes a Lima y el Callao, como los valles de Mala, Cañete, Chincha e Ica.

3er. viaje (1601-1604): visita Junín y Huánuco, considerables partes de Lima e Ica, y regresa por Cajatambo y Chancay a Lima.

4to. viaje (1605): por los arenales del norte, llega a Barranca, y remontando el río Pativilca llega a Cajatambo, la zona de Huaylas, baja a la costa por Casma y sube por el litoral a los valles de Pacasmayo y Chiclayo. El 11 de marzo lo encontramos en Motupe, y decide quedarse en la villa de Saña para celebrar la Semana Santa. Pero ya agotado por los trabajos de su vida evangelizadora y padeciendo intensas fiebres, fallece el Jueves Santo, 23 de marzo de 1605.

Hemos de tener en cuenta lo difícil de la geografía del territorio peruano y considerar que en esa época no había caminos carreteros trazados y todo el recorrido debía hacerse a pie o a lomo de mula y caballo, en lugares inhóspitos, sufriendo las inclemencias del tiempo, bordeando precipicios, escalando alturas inimaginables. Tanto es así, que, después de Santo Toribio, no ha habido nadie que tuviera el coraje ni la audacia para realizar, en iguales circunstancias, recorridos semejantes al suyo.

El mismo Santo Toribio relata de manera resumida sus propias experiencias, en una carta al Papa Clemente VIII, fechada en 1598: «He visitado por su persona cuando todavía habría de recorrer muchísimas leguas no incluidas en este recuento [...] muchas y diversas veces el distrito, conociendo y apacentando mis ovejas, corrigiendo y remediando lo que ha parecido convenir y predicando los domingos y fiestas a los indios y españoles, a cada uno en su lengua y confirmando mucho número de gente [...] y andando y caminando más de cinco mil y doscientas leguas, muchas veces a pie, por caminos muy fragosos y ríos, rompiendo por todas las dificultades y careciendo a veces yo y mi familia de cama y comida; entrando a partes remotas de indios cristianos que, de ordinario, traían guerras con los infieles, adonde ningún Prelado o Visitador había llegado».

El III Concilio Limense.- La otra gran obra por la que se recuerda a Santo Toribio de Mogrovejo es el III Concilio Limense. No obstante los dos anteriores concilios llevados a cabo por iniciativa de fray Jerónimo de Loayza, todavía no se había podido acceder adecuadamente a las costumbres paganas de los indígenas, y la labor evangelizadora presentaba todavía mucha desorganización, descuido e improvisación. El Rey de España, conocedor de estos problemas, emitió unas Reales Cédulas de convocatoria de un tercer concilio (en Bajadoz, 19 de setiembre de 1580), con el fin de «poner en orden las cosas tocantes al buen gobierno espiritual de las almas de esos naturales, su doctrina, conversión y buen enseñamiento, y otras cosas muy convenientes y necesarias a la propagación del Evangelio y bien de la religión».

En este concilio prácticamente estuvo representada toda la Iglesia en América del Sur y América Central presente en dominios españoles, puesto que se contó con la asistencia no sólo de los Obispos del Cuzco, Santiago de Chile, La Imperial, Paraguay, Quito, Charcas y Tucumán, sino que también hubo delegados de La Plata, Nicaragua y de las órdenes religiosas, que además enviaron a sus teólogos más insignes para que tomaran parte en las sesiones conciliares. Entre ellos cabe destacar al jesuita José de Acosta.

La enseñanza de la doctrina cristiana impartida a los indígenas debía ser lo más clara posible. Por este motivo, se decidió elaborar un catecismo único en castellano, quechua y aymara. El jesuita José de Acosta, basándose en el catecismo elaborado por encargo del Papa San Pío V, redactó el texto en castellano, que fue traducido luego a las lenguas de los indios por los eminentes lingüistas Juan de Balboa y Blas Valera. Ya para los años de 1584 y 1585 estaban listas las ediciones de los catecismos, que fueron los primeros libros impresos en América del Sur.

Para lograr estos objetivos, una de las condiciones ineludibles era que los clérigos tuvieran una vida ejemplar y una dedicación sacrificada a la labor evangelizadora. Lamentablemente, no siempre ocurría así. Había clérigos seculares que se dedicaban a actividades impropias de su estado de vida, como, por ejemplo, el juego (dados y naipes con apuestas) y negocios lucrativos. Algunos de ellos también tenían trato con mujeres, faltando al voto de celibato. Con el fin de cortar estos males, el Concilio prohibió a los sacerdotes y agentes pastorales dedicarse al comercio, la explotación industrial y todo lo que fuera negociación lucrativa. Además, dado que debían saber las lenguas de los indígenas para poder evangelizarlos, se facultó a los visitadores eclesiásticos para reemplazar a los curas que no las supiesen.

El Concilio reglamentó también la admisión de indios y mestizos al sacerdocio. En la práctica, no se les admitía como candidatos. Y esto no por prejuicios raciales, sino porque la tradición idolátrica que venía desde la antigüedad todavía no había sido disipada del todo por la fe cristiana, y todavía convivían en la mentalidad indígena las nuevas creencias y costumbres traídas por la fe cristiana junto con prácticas paganas que eran contrarias a la fe. La experiencia demostró que ello constituía una dificultad de peso para una perseverancia en la fe y la práctica del celibato. Sin embargo, debemos tener en cuenta que estas disposiciones del Concilio respondían a las circunstancias del momento y, por eso mismo, no fueron consideradas nunca como de valor permanente. A medida que la evangelización fuera penetrando más en la mentalidad de los indígenas, la situación cambiaría.

El III Concilio Limense dispuso también la creación de seminarios diocesanos, de acuerdo las disposiciones del Concilio de Trento. El mismo Santo Toribio inauguró el de Lima, bajo la advocación de Santo Toribio de Astorga. Es el mismo seminario que actualmente lleva el nombre del santo arzobispo de Lima.

La extirpación de las idolatrías.- Hacia fines del siglo XVI y comienzos del XVII imperaba un gran optimismo entre las autoridades eclesiásticas y civiles del Virreinato, puesto que pensaban que la tarea de la evangelización ya estaba realizada y que los indígenas habían adoptado del todo la fe cristiana. Las vocaciones religiosas y sacerdotales iban en constante aumento, mientras que no faltaba lugar de la geografía peruana adonde no hubieran llegado los misioneros. Por todas partes había signos visibles de la implantación de la fe: capillas, ermitas y cruces (sobre todo en los lugares altos, cerros, etc.). Por otra parte, no había resistencia por parte de los pueblos indígenas frente a las exigencias de la nueva fe, y respetaban a los sacerdotes y a quienes representaban lo cristiano. Aparentemente, el paganismo había sido eliminado del Perú.

Sin embargo, la obra evangelizadora todavía no estaba consumada. Así lo demostraron unos descubrimientos hechos entre 1607 y 1610 en las cercanías de Lima. Todo comenzó cuando el criollo cuzqueño Francisco de Ávila, cura de San Damián (Huarochirí), supo de la existencia de hechiceros, ídolos y amuletos, que los mismos indígenas mantenían a escondidas de los españoles. Los centros de prácticas idolátricas eran San Damián, San Pedro Mama y Santiago de Tuna, donde se adoraban a los ídolos de Pariacaca, Chaupiñámocc (su hermana), Macaviza y Cocallivia. El indio Hernando Páucar era el principal difusor de estas creencias ancestrales.

Habiendo Ávila notificado de esto al provincial de la Compañía de Jesús —quien por entonces era el padre Diego Álvarez de Paz—, éste envió en junio de 1609 a dos jesuitas, los padres Pedro Castillo y Gaspar de Montalvo, quienes, junto con el cura cuzqueño, realizaron una visita de investigación, solicitando a los indios primero de manera benévola que entregaran todos los objetos a los que rendían culto idolátrico, y luego conminándolos de manera severa. Se reunieron centenares de ídolos y amuletos que, unidos a los que Francisco de Ávila ya había requisado anteriormente, llegaron a conformar numerosos fardos, los cuales, incluyendo también varias momias, fueron llevados a Lima por Ávila en varias cabalgaduras en octubre de 1609.

La persistencia de estas creencias idólatras era un peligro para la fidelidad a la fe y la vida cristiana de los indígenas, pues ello conllevaba muchas veces costumbres contrarias a la dignidad humana. Por ello, se decidió que era necesaria una manifestación espectacular, que tuviese como finalidad arrancar de raíz los residuos de estas creencias. Es así que el entonces arzobispo de Lima, Bartolomé Lobo Guerrero, y el virrey marqués de Montesclaros decidieron realizar un «auto de fe» el 20 de diciembre en la Plaza de Armas de Lima, convocando a todos los indios de cuatro leguas a la redonda. En la tarde del día indicado, en presencia del Cabildo, del virrey y el arzobispo, y ocupando lugar preferencial Francisco de Ávila, se realizó el espectáculo. Colocados todos los ídolos sobre un tabladillo, el cura Ávila predicó a los indios, primero en quechua y luego en español. Luego, el indio Hernando Páucar, atado a un tronco, fue sentenciado a ser trasquilado (acción humillante dentro de la mentalidad indígena), sufrir doscientos azotes y ser desterrado a Chile. Finalmente, se quemaron todos los objetos idolátricos.

Ávila sería luego nombrado Visitador de la Idolatría, realizando pesquisas en los pueblos de la serranía de Huarochirí, Yauyos y Chachapoyas, llevando a cabo una intensa campaña de extirpación de la idolatría, recorriendo caminos arduos y peligrosos, con riesgo de la propia vida, y utilizando recursos propios en el financiamiento de esta campaña. Lo acompañaron varios jesuitas. Descubrían a los indios hechiceros, destruían adoratorios y enseñaban con paciencia y benignidad la verdadera doctrina a los indios. La situación fue tan grave, que el mismo arzobispo de Lima la describía así en carta al rey Felipe II: «Todos los indios desde Pirú están hoy tan idólatras como al principio cuando se conquistó la tierra. Creo ha estado la falta en los que les han doctrinado, que solamente han atendido a su provecho e interés y no al bien de las almas de estos desventurados [...]. Háseles hallado innumerable multitud de ídolos que adoraban por Dios, juntamente con cuerpos muertos de sus antepasados, que todo se ha quemado y en lugar de los adoratorios se han puesto muchas cruces» (23 de abril de 1613).

Principios y métodos en la campaña anti-idolátrica.- La «visita», el procedimiento por el cual se buscaba la extirpación de las idolatrías, implicaba todo un procedimiento de reeducación, que debía realizarse de manera pacífica y enérgica a la vez. La suavidad sola no sirve para descubrir los ídolos que los indios ocultaban, pero el proceder de manera enérgica solamente lo único que podía producir era desconfianza, recelo y resentimiento por parte de los aborígenes. Además, había que tener en cuenta el principio sentado por el padre José de Acosta (y que concuerda con toda la tradición cristiana): «Antes hay que quitar los ídolos del corazón que de los altares». Otro jesuita, el padre José de Arriaga, en su obra La extirpación de la idolatría en el Perú (1621) acentuaba la necesidad de usar de modestia, benevolencia y buenas maneras en la campaña anti-idolátrica; había que ganarse la amistad particularmente de aquellos indígenas que eran respetados por lo demás y que gozaban de autoridad, en particular de los caciques.

¿Cómo procedía el Visitador cuando llegaba a un pueblo? Uno de los sacerdotes se dirigía a los indios para tranquilizarlos y quitarles el miedo y se les convocaba al sermón muy temprano en la mañana y a la puesta del sol para el catecismo. A las ocho de la noche debía terminar la misa y la prédica. Durante el día el Visitador pedía a los pobladores que descubrieran las huacas (lugares de adoración) y los objetos ligados al culto idolátrico. Había un especial cuidado en interrogar al cacique y a los curanderos. Si se constataba el encubrimiento de las huacas o de su oficio de hechicero por parte de algún indio, se le castigaba públicamente, con alguna pena que implicara más humillación que daño físico (por ejemplo, ser trasquilado).

El visitador debía ser afectuoso y comprensivo a la vez que severo y enérgico, incluso amenazando con castigos, haciéndoles notar a los indios que estaban excomulgados si no colaboraban, pero que podían ser perdonados y absueltos si confesaban y se arrepentían de sus idolatrías. Por este motivo, la autoridad eclesiástica debía tener cuidado de que el visitador nombrado fuera una persona de garantía moral, no inclinado al interés personal, y que tuviera un adecuado equilibrio personal y una intensa vida espiritual.

Todo se apuntaba por escrito, para llevar cuenta de los procesos realizados. Una vez reunidos los objetos de culto idolátrico, se los llevaba a un lugar de las afueras del pueblo y se los quemaba en una gran hoguera. Luego, en el día señalado para la celebración de la Cruz, los hechiceros, llevando al cuello una cruz de gran tamaño junto con otras señales humillantes, debían retractarse públicamente de sus faltas y errores. Los más peligrosos y persistentes en sus errores eran llevados a Lima y recluidos en la Casa de Santa Cruz en el Cercado, donde cada día un sacerdote les explicaba la doctrina cristiana. Además, se dedicaban a labores manuales, como el hilado de lana. Al terminar la condena temporal, o una vez regenerados (rechazo del error y aprendizaje de la doctrina cristiana), eran dejados en libertad. Algunos murieron ya de viejos en esta casa. Había además otro establecimiento de carácter más educativo que punitivo, dedicado a los hijos de los caciques, el Colegio de Príncipe, para ir educando a las nuevas generaciones de indígenas antes de que estuvieran expuestas al contagio de la idolatría.

2. LA TRANSFORMACIÓN RELIGIOSA

La nueva religiosidad popular.- La evangelización dio lugar a una nueva forma de religiosidad cristiana, que se enriqueció tanto con los elementos provenientes de España, como de los elementos religiosos ya presentes en la sensibilidad hacia lo sagrado del indígena del Nuevo Mundo. Estos elementos fueron fecundados por la religión cristiana, dando lugar a manifestaciones inculturadas nuevas de devoción cristiana. La religión católica, asumida por los pueblos indígenas, dentro del proceso de formación de la identidad latinoamericana, mestiza en su esencia, ha producido una multiplicidad de expresiones y formas que responden a la cultura de un pueblo. Esto se expresa en signos, gestos concretos, acciones cotidianas. Las devociones populares que han surgido en América Latina no son otra cosa que plasmaciones concretas e inculturadas de los misterios de la fe cristiana, efectuadas a cabo públicamente en las celebraciones, procesiones, santuarios, etc.

La piedad mariana: los santuarios de Copacabana y Cocharcas.- Son muchas las devociones y santuarios que vemos surgir a la sombra de la obra evangelizadora, tanto al Señor Jesús como a la Virgen María, así como en las advocaciones de los santos. El culto mariano es uno de los mejores frutos que da el esfuerzo realizado por los misioneros. Se hace sentir la presencia maternal de María en estos pueblos, sobre todo a partir de su aparición en el cerro del Tepeyac (México), bajo la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe. Allí se le apareció a Juan Diego, un indio del lugar, en medio de una resplandeciente nube. La Virgen dejó impresa una imagen de sí en la túnica o tilma o manto de Juan Diego, la cual se venera aún en la Ciudad de México.

En el Perú abundan los santuarios marianos. Prácticamente no hay región del país que no tenga alguno. Quizá el más representativo sea el de Cocharcas, que halla su correlato en el de Copacabana (Bolivia). Éste se originó de la siguiente manera. El indio Titu Yupanqui había decidido fundar una cofradía bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria, para lo cual él mismo labraría la imagen mariana. Fue a Potosí para aprender escultura y pintura. Cuando se trasladó en compañía de D. Alonso Viracocha, gobernador de los hanansayas a Chuquisaca para obtener del Obispo la autorización para darle culto a la imagen, éste no se la dio, considerando que la imagen no tenía las condiciones dignas y adecuadas como para recibir culto. Yupanqui, sin embargo, persistió en su intento, y dándole algunos retoques a la imagen, se dirigió a La Paz, donde, al servicio de un maestro retablista español, logró que éste estofase (pintar) y decorase la imagen. Durante las noches ambos se dedicaban a embellecer progresivamente la imagen de la Virgen. No sin posteriores contrariedades y dificultades, y con la ayuda del párroco de Copacabana, el franciscano Antonio Montoro, y del corregidor de Omasuyos, Jerónimo Marañón, decidieron traer la imagen, la cual llegó a su destino el 2 de febrero de 1583. Al amanecer de ese día, la bendita imagen de María apareció en los cerros de Huacuyo, como un sol que viniera a iluminar ese rincón inhóspito del Alto Perú. Sebastián Quimichi, otro indígena, llevó la devoción de Copacabana a la provincia de Andahuaylas en el Perú, donde en el santuario de Cocharcas se guarda una réplica de la virgen del santuario boliviano.

El Señor de los Milagros.- La historia, tal como ha sido recogida en las crónicas, cuenta que hacia el año de 1650 existía una cofradía de negros de raza Angola en el barrio de Pachacamilla, por entonces en las afueras de Lima. Allí, en un mísero galpón, celebraban sus reuniones, las cuales iban frecuentemente acompañadas de ruidosos festejos. En tal lugar la cofradía mandó hacer en una de las paredes una imagen de Cristo crucificado. La imagen no estaba acompañada todavía por las figuras de la Virgen y de María Magdalena. Pintada sobre un muro de adobe, mal revocado y enlucido, la imagen, de escasa calidad artística, ya estaba terminada en 1651. En ese lugar, prácticamente a la intemperie, era venerada por los miembros de la cofradía y por las pocas personas que por allí pasaban. No había, ciertamente, mucho futuro para la imagen.

El 13 de noviembre de 1655 sucedió un hecho prodigioso. Un terremoto, que causó estragos en Lima y el Callao, dejó, sin embargo, intacto el muro, aunque el resto del galpón si sufrió las consecuencias. Durante los años siguientes nadie se preocuparía de la imagen, que quedaría expuesta a la intemperie, sin que nadie se preocupase por reedificar el lugar que la albergaba.

Hacia 1670 un hombre piadoso, Antonio de León, tomó a su cargo la imagen y restauró el cobertizo, haciendo que la devoción hacia ella fuese creciendo. El mismo León fue curado de un tumor maligno en virtud de las oraciones hechas al Cristo de Pachacamilla. Este hecho prodigioso tuvo el efecto de suscitar la atención de la gente. Se comenzaron a realizar reuniones delante de la imagen. No todas las reuniones eran realizadas con la honestidad debida, puesto que a veces iban acompañadas de bailes sensuales y del consumo de bebidas alcohólicas. De este modo, el Conde de Lemos, virrey del Perú, a instancias de la autoridad eclesiástica, decidió eliminar la imagen con el fin de suprimir los excesos, y resolvió también que se destruyese el altar provisorio que se había colocado delante de ella. La orden nunca llegó a ejecutarse. El pintor señalado para la tarea de borrar el muro sufrió un desmayo, por lo cual el Promotor Fiscal nombró a otro oficial para realizar la tarea. El reemplazante fue acometido por un temblor inusitado. El Promotor Fiscal no tuvo más remedio que ofrecer una buena paga a un tercero, quien, luego de intentarlo por primera vez, dijo que no podía hacer lo que se le pedía, pues a la imagen del Cristo se le avivaban los colores cuando intentaba efectuar el borrado. No hubo más remedio que dejar la imagen intacta.

El Conde de Lemos visitó el lugar de los acontecimientos maravillosos, y, el 14 de setiembre, fiesta de la Exaltación de la Cruz, se celebró allí la primera Misa ante la imagen. De esta maneras quedaba asegurado y confirmado el culto, y más aún con el nombramiento de un mayordomo de la capilla, realizado por la autoridad eclesiástica. No hubo posterior controversia sobre la legitimidad del culto a la imagen.

Durante el terremoto del 20 de octubre de 1687, el peor de los que sufrió Lima en el siglo XVII, la capilla no sufrió ningún daño de consideración. Fue ésta la primera vez que el Señor de los Milagros salió a recorrer las calles de Lima, el 20 de octubre de ese año.

Por esta época, una piadosa mujer originaria de Guayaquil (en el actual Ecuador), Antonia Maldonado, se interesó en instaurar un beaterio, para llevar, junto con otras mujeres, vida devota en seguimiento de Jesús Crucificado. Adoptaron la regla de la orden carmelita reformada de Santa Teresa de Jesús. Construyeron el claustro monacal, al lado de la Capilla del Cristo de los Milagros. Este es el origen del actual Santuario y Monasterio de las Nazarenas Carmelitas Descalzas.

El templo de las Nazarenas fue inaugurado en 1771 durante el gobierno del virrey Amat. Por esta época también se instituyó una cofradía o hermandad, con el fin de reunir devotos para acompañar la imagen en su recorrido por las calles de Lima y celebrar la fiesta el 20 de octubre. Este es el origen de la Hermandad de Cargadores del Señor de los Milagros, distribuidos en cuadrillas al mando de capataces, martilleros y jefes de cuadrillas, donde los hermanos se turnan ritual y rigurosamente en tener el honor de llevar sobre sus hombros las pesadas andas. Los caracteriza el hábito morado y el cíngulo blanco con que se lo atan.

3. FIGURAS DE SANTIDAD

¿Qué es la santidad?- El Concilio Vaticano II ha reiterado una enseñanza que es constante a lo largo de toda la historia de la Iglesia, aunque a veces ha estado oscurecida: la vocación universal a la santidad de todos los cristianos. «Es, pues, completamente claro que todos los fieles, de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, y esta santidad suscita un nivel de vida más humano incluso en la sociedad terrena» (Lumen gentium, 40).

A continuación, presentamos las reseñas biográficas de cuatro santos peruanos, tomados del texto La Iglesia católica en el Perú del P. Armando Nieto, S.J. Omitimos la información sobre Santo Toribio de Mogrovejo, puesto ya hemos hablado de él en un capítulo anterior.

Santa Rosa de Lima.- Nació en Lima el 30 de abril de 1586, hija de Gaspar Flores y María de Oliva. Bautizada con el nombre de Isabel, en la confirmación —que le fue administrada por Santo Toribio de Mogrovejo— recibió el de Rosa. Tomó por modelo a Santa Catalina de Siena en el espíritu de oración y abnegación. Hizo voto de vivir consagrada al Señor como terciaria dominica. Recluida en una cabaña que había construido en el huerto de la casa paterna, pasaba el día en ejercicios de oración, penitencia asperísima y trabajos manuales. Gozó de gracias divinas extraordinarias, pero sufrió asimismo la persecución e incomprensión de familiares y amigos, y su alma atravesó regiones de honda desolación espiritual. Los tres últimos años de su vida los pasó en casa de un funcionario virreinal, Gonzalo de la Maza, cuya esposa admiraba a la virgen limeña. Durante la larga y dolorosa enfermedad que concluyó con su existencia, Rosa no dejaba de orar con estas palabras: «Señor, auméntame los sufrimientos, pero auméntame en la misma medida tu amor». Falleció el 24 de agosto de 1617, a los 31 años de edad. Sus exequias fueron imponentes. Clemente X la canonizó el 12 de abril de 1671 y fijó su festividad el día 30 de agosto. Fue la primera Santa del Nuevo Mundo y es Patrona no sólo del Perú sino de la América española y Filipinas.

San Martín de Porras.- Como Rosa de Santa María, Martín de Porras, el humilde mulato limeño, es venerado en todo el mundo católico. «Es una especie de plebiscito mundial a su favor» —reconoce Vargas Ugarte al comprobar el culto que se tributaba al lego dominico. Nació Martín en diciembre de 1579, hijo del caballero Juan de Porras (o Porres), de la orden de Alcántara, y de una negra panameña llamada Ana Velázquez.

Fue a su solicitud admitido como `donado' de la orden dominica en 1594. Servía en los menesteres más humildes; sobre todo a los pobres y como enfermero del convento de Santo Domingo. Dado a la oración, consumía en ella horas enteras, sacrificando aun el descanso. Profesó en 1603. Falleció el 3 de noviembre de 1639 a los 60 años de edad. Los funerales revistieron extraordinaria solemnidad, y el propio virrey Conde Chinchón con otros miembros del gobierno portaron el féretro. Fue canonizado por Juan XXIII el 6 de mayo de 1962, fijándose su festividad el día 3 de noviembre. Es Patrono de la justicia social.

San Francisco Solano.- Nació en Montilla (Andalucía) el 10 de marzo de 1549. A los 20 años ingresó en la Orden de Hermanos Menores de San Francisco de Asís. Ordenado sacerdote, fue destinado primero a maestro de novicios y luego a predicar por las poblaciones. Vino a América en 1589 en un accidentado viaje marítimo y terrestre, lleno de peripecias. Predicó en las regiones de la Argentina septentrional (Tucumán). En 1602 vino a Lima, donde desempeñó el cargo de Guardián en el convento de Santa María de los Ángeles (llamado de los Descalzos, en el Rímac). Ejercitado en la oración y la penitencia, no omitió nunca la práctica de las obras de caridad con el prójimo. Falleció en Lima el 14 de julio de 1610. Fue canonizado por Benedicto XIII el 27 de diciembre de 1726.

San Juan Masías.- Nació en Ribera del Fresno (Extremadura) el 2 de marzo de 1585, hijo de Pedro de Arcas y de Inés Sánchez. Creció en un ambiente de orfandad, pobreza y penuria. Vino a América como servidor de un mercader (1619). En 1620 lo hallamos en Lima, dispuesto a consagrarse a Dios en la vida religiosa como lego cooperador dominico. En el convento de Santa María Magdalena (Recoleta) pasó una vida de austeridad, mortificación y oración. Hizo la profesión el 25 de enero de 1623. Heroico en la caridad para con todos, fue —a pesar de su humildad y deseo de pasar oculto— consultor del virrey Marqués de Mancera y de la más calificada nobleza. Riva-Agüero lo considera «uno de los más puros místicos de nuestro siglo XVII». Falleció el 16 de setiembre de 1645. Fue canonizado por Pablo VI el 28 de setiembre de 1975.

4. LA INQUISICIÓN

Origen de la Inquisición.- En el siglo XIII en Europa, particularmente en el sur de Francia, se había extendido la secta de los cátaros o albigenses, que pretendía ser una renovación espiritual de la vida cristiana. Tenía influencias doctrinales de origen pagano y oriental. Afirmaban que había dos principios irreconciliables en lucha permanente: el bien y el mal; el primero era espiritual, mientras que el segundo iba vinculado a la materia, la cual era considerada como intrínsecamente mala. Por consiguiente, el cuerpo era malo y había que hacer lo posible, a través de un ascetismo bastante riguroso, para liberarse de su influencia. Por eso mismo, consideraban el matrimonio y la sexualidad como realidades malas en sí mismas. Se rebelaban contra las autoridades eclesiásticas. Además, el falso ideal de perfección que predicaban, unido a los excesos en las prácticas ascéticas, más que conducir a un equilibrio auténtico de la persona en busca de la santidad, la desequilibraban psicológicamente o la conducían a la soberbia y la autosuficiencia. No es de extrañar que junto a la prédica de la continencia sexual y los castigos corporales hubiera a la vez desenfreno y perversiones, que los mismos herejes permitían como un mal inevitable.

Otra herejía, la de los valdenses, si bien sostenía la mayoría de las verdades de la fe, presentaba una dura oposición a la Iglesia. Presentaba la pobreza extrema como la única manera de vivir la relación con los bienes materiales. Pretendía oponerse así al lujo en que vivían algunos miembros del clero. Negaban el sacerdocio, la Misa y el purgatorio.

Estos grupos herejes no se dedicaron exclusivamente al campo religioso. Sus creencias y prácticas tenían graves consecuencias sociales, que hicieron que las autoridades civiles intervinieran y les opusieran una guerra tenaz, en la que no faltaron crueldades y asesinatos por parte de ambos lados. Hubo millares de víctimas.

En el año 1231, el Papa Gregorio IX creyó conveniente la creación de una institución que se dedicara al asunto de la defensa de la fe, y convocó a los dominicos, orden religiosa de reciente fundación, para que llevaran adelante la lucha contra la herejía. La así llamada Orden de Predicadores debía dar cuenta de su proceder solamente al Pontífice y quedaba libre de la injerencia episcopal —lo cual era conveniente por el recelo de los herejes frente a toda autoridad eclesiástica—.

Proceder de la Inquisición.- La finalidad buscada era la conversión de los herejes y su reintegración a la Iglesia. Por lo mismo, los métodos preferidos eran los que manifestaban mayor misericordia, mientras que el recurso a la fuerza era considerada como una medida extrema, que atendía más que nada al bien común de los demás miembros de la sociedad.

Había todo un procedimiento dividido en etapas, de acuerdo al cual se llevaba a cabo la labor de los inquisidores. Una vez llegados al pueblo donde se sospechaba de la existencia de herejes, se proclamaba el tiempo de gracia, que variaba de 15 a 30 días. En este tiempo, todo hereje podía confesar sus errores, siendo a cambio tratado benignamente y recibiendo penas menores. Se proclamaba el edicto de fe y, bajo pena de excomunión, se exigía de todos que delatasen a los herejes o sospechosos de herejía. Terminado el mes de gracia, se procedía a la persecución y se citaba de manera enérgica a los sujetos acusados, que, en caso de no acudir, eran declarados contumaces, con pena de excomunión provisional (definitiva pasado un año).

Luego seguía el interrogatorio, donde se procedía a examinar a los acusados para verificar si procedía o no la acusación hecha. Esto generalmente se hacía ante dos religiosos y un notario, que ponía por escrito los descargos del acusado. En caso de que el acusado se negase obstinadamente a confesar su culpa, habiendo indicios bastante probables de que hubiese incurrido en herejía, se procedía a la tortura. El notario debía estar preparado para escribir la confesión que el acusado hiciera en este caso.

Luego venía la sentencia, en la que varias personas, entre religiosos y laicos de probada honradez, examinaban los datos que se tenían sobre el incriminado y emitían su opinión sobre si había culpabilidad o no. En caso de haber sido arrancada la confesión por medio de la tortura, también se examinaba su veracidad, es decir, si había sido hecha solamente por miedo a los castigos corporales o si se podía considerar auténtica. En sesión pública, generalmente en domingo para que pudiese asistir la población, se proclamaba la sentencia.

El último paso era la ejecución de la sentencia, que era llevada a cabo por la autoridad civil («el brazo secular»). En caso de que se aplicara la pena de muerte, ésta no debía conllevar derramamiento de sangre; por lo tanto, la hoguera era el medio preferido. Otras penas para el delito de herejía que se aplicaban con mucha mayor frecuencia que la pena de muerte, que era considerada una medida extrema y excepcional, eran: remar en las galeras, el destierro, la confiscación de bienes, la cárcel. Otras sentencias menos duras eran las peregrinaciones, los azotes, los signos de infamia (vestidos humillantes de color amarillo, vela verde, soga a la garganta, coroza blanca).

INTRODUCCIÓN.- Estudiar la historia de la Iglesia no es un asunto fácil. Corremos la tentación de examinar los acontecimientos desde un punto de vista meramente humano, olvidándonos de que la Iglesia también contiene un elemento sobrenatural que debemos tener en cuenta para comprender su presencia en la historia. Igualmente, la constatación de realidades ligadas al pecado en la historia de la Iglesia puede llevarnos a emitir juicios incorrectos, si no comprendemos a la vez que la Iglesia ha sido santificada por Cristo y que el mal siempre se dará unido a toda realidad humana mientras vivamos en este mundo. Se hace necesario, pues, comprender brevemente qué es la Iglesia antes de estudiar algún momento de su presencia en la historia de los pueblos.

La Iglesia forma parte del designio de salvación de Dios. Es la asamblea de quienes son convocados por la Palabra de Dios para formar el Pueblo de Dios y que, alimentados con el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía, son incorporados a Él y forman con Él un solo Cuerpo. BIBLIOGRAFÍA: Internet (www.google.com.pe)(Starmedia).

 

CAPITULO  XIX

SANTO DOMINGO DE GUZMAN PATRON DEL PUEBLO DE TAUCA

 

ESTABLECIMIENTO DE PARROQUIAS.- Los dominicos y franciscanos fueron los primeros en realizar una intensa labor de adoctrinamiento con los nativos de la región que llegaron a extirpar la idolatría, del valle del territorio de la provincia de Pallasca, y por ende del valle de Tauca, que adoraban al cerro de Angollca, al Sol, a la Luna, a los fenómenos de la naturaleza como el arco iris o la “imancarra” y a los truenos; luego entronizaron en el pueblo de Llapo a San Marcos, Santo Domingo en Tauca, Apóstol Santiago en Cabana, y San Juan en Pallasca, generando las correspondientes fiestas patronales de cada pueblo.

 

Los franciscanos se dedicaron a cristianizar y entronizar en Yupán a San Pablo apóstol, en Bambas a la Virgen del Rosario y en Yánac a San Francisco de Asis.

 

El templo de Santo Domingo de Tauca, es uno de las primeras edificaciones que se realizaron en el territorio del valle interandino de la provincia de Pallasca, sus cimientos son de piedras, en la parte superior la imagen de Santo Domingo en una hornacina al pie del techo de dos aguas, cubierto de tejas rojizas.

 

El dominico Guillermo Álvarez, O.P. refiriéndose a las acciones pastorales y culturales realizadas por la Orden de los dominicos nos dice: “Pacificado el país después de la tercera guerra civil, el Arzobispo Fr. Jerónimo de Loayza convocó el primer Concilio Provincial, el año 1552, para organizar y coordinar todas las fuerzas vivas de la Iglesia de aquel momento. Este Concilio no tuvo la trascendencia deseada a la ausencia de los obispos sufragáneos de Tierra Firme, Nicaragua, Cusco, Quito y Popayán, quienes participaron sólo mediante sus delegados. El año 1565 llegaron a Lima las Constituciones del Concilio de Trento, celebrados entre 1545 y 1563. La participación activa de los teólogos dominicos en Trento hizo que se echara luz suficiente sobre cuestiones referentes a los indios; sobre todo, “en la redacción del artículo que miraba a la justificación, base profunda del apostolado a favor de los indios, contaminados, como todos los hombres, por los efectos del pecado original, pero también capaces como todos de rehabilitación”. El Arzobispo Loayza aprovechó entonces la oportunidad para convocar y celebrar el segundo Concilio Provincial ese año de 1565, Participaron personalmente Fr. Pedro de la Peña, obispo de Quito, Fr. Domingo Santo Tomás Navarrete, obispo de la Plata, Fr. Antonio de San Miguel, obispo de la Imperial de de Chile, y los representantes del obispo del Cusco. Entre las muchas cosas que legisló el Concilio, prescribió la fundación de seminarios en cada diócesis, la predicación evangélica, el establecimiento de PARROQUIAS, las visitas de los obispos y el trato humano y cristiano a los indios, como puede verse en el capítulo 72 y siguientes de dichas constituciones. Fr. Jerónimo de Loayza murió después de haber convocado el tercer Concilio Provincial, y fue su sucesor Toribio de Mogrovejo, quien lo efectuó el año 1583”. (Historia E., Guillermo Álvarez, O.P., pág.50, 51). ´Después de la fundación del pueblo de Santo Domingo de Tauca, el Padre Fray Juan Bautista Dávila, comenzó a realizar las gestiones pertinentes, para la construcción de la Iglesia Matriz de Tauca, coordinando con los Conventos de Santo Domingo de Huaylas y la de Yungay.          

 

Según los datos obtenidos de los apuntes manuscritos de Sebastián Mesa, nos relata que al “arribar al lugar se arreglo ligeramente una posada debajo de antiguas ramas de árboles”, se presume que fueron las plantas de “shiraques”, zarzales y sombras de saucos, para acobijar a los visitantes, “en donde se realizó al siguiente día la misa”; luego en otras anotaciones se dice: “se dedico especial atención arreglando un tambo para el fraile, para los actos religiosos, conviertiéndose en la instalación de la primera Capilla provisional, en el improvisado campamento, ubicado frente al peñasco llamado “Ayahual”, en este caso como ya se ha dicho anteriormente la misa fue realizada por el Padre Fray Pablo de la Cruz , el día 18 de setiembre de 1534, fue el lugar de donde el religioso inició la enseñanza de la evangelización, irradiándole por todo el valle del territorio de Tauca, luego se construyó de cimientos de piedra y adobes con techo de media agua una Capilla que convirtió en Parroquia, en donde se administraba los sacramentos religiosos; de acuerdo a las informaciones de los bandos parroquiales y testimonios nos describe que el día 16 de mayo de 1573, fecha de la fundación del pueblo de Santo Domingo de Tauca, oficializado por el español Capitán de Caballería don Alonso de Santoyo Valverde, integrado por un representante de la Iglesia Católica el sacerdote Bartolomé Martínez, acreditado por el Obispo de Lima, con título de Visitador Eclesiástico, y otras autoridades eclesiásticas, en donde también se encontraba presente el Padre Fray Juan Bautista Dávila, cura evangelizador del valle de Tauca, después de haberse celebrado la sagrada misa, y oficializado la fundación de pueblo por mandato del Virrey Francisco de Toledo, dispuesto desde el año anterior para la fundación de pueblos mediante la modalidad de reducciones de indios; se procedió: en primer lugar, al señalamiento de la plaza de armas, luego los lugares en donde ocuparían la iglesia matriz del nuevo pueblo y de sus instituciones públicas correspondiente; así como las viviendas de sus principales habitantes españoles.

 

FIESTA PATRONAL DEL MES DE AGOSTO EN EL DISTRITO DE TAUCA

 

SANTO DOMINGO DE GUZMÁN.- Considero ilustrativo citar a su biógrafo Joseph Vilaró, nos relata que su nombre desde su infancia era DOMINGO DE GUZMÁN Y DE AZA, nació en Caleruela (Burgos), el año 1170, Félix de Guzmán, “venerable y rico hombre entre todos los de su pueblo”, era su padre: fiel acompañante del rey en todas las guerras contra los moros. La madre, la beata Juana de Aza, por decir verdad era la gran señora de Caleruega; fue considerada una mujer extraordinaria, muy caritativa y siempre dispuesta a sacrificarse por la Iglesia y por los pobres. (…) Domingo de Guzmán recibe  diversos y concretos encargos como canónigo regular: el de la enseñanza de la religión en la misma catedral; el de predicar, y esto no sólo en la catedral sino también en otras iglesias; el de confesar y el de bautizar. Y todo esto conjugado equilibradamente con una vida de “apartamiento del mundo” y de pobreza voluntaria, teniéndolo todo en común, a imitación de algunos núcleos de primeros cristianos.(…) Él (Domingo de Guzmán) y, más adelante, sus seguidores vivirían de limosnas, y renunciarían a toda clase de comodidades. En sus desplazamientos irían a pie y descalzos, y no tendrían más ropa que la que llevaban encima. Éste era su ideal, su proyecto y su estrategia, Domingo de Guzmán no quería ser llamado canónigo, ni sub prior, sino fray: fray Domingo.(…) Pero Domingo de Guzmán no es partidario de estos procedimientos violentos, como podemos ver y constatar con toda evidencia. Su iniciativa de ponerse al servicio de la verdad cristiana quería ir por estos caminos. No quiere asociarse a la cruzada guerrera decidida por Inocencio III. Para defender la religión cristiana se sirve y se basta con las armas del buen ejemplo, de la doctrina y, sobre todo, de la predicación pacífica entre los albigenses. El año 1213 aparece Domingo predicando la Cuaresma en Carcasona. En esta ciudad, uno de los lugares clave de la herejía, pone en peligro su vida en múltiples ocasiones. Se mantuvo siempre como un peregrino, un caminante incansable y constante; su fuerza era la palabra de Dios, predicada. (…) Uno de sus seguidores donó tres casas, antes de un año fue ocupado por los predicadores. Había nacido una fundación; el obispo Folquet la aprobó el 1215 y declaró a Domingo de Guzmán y a sus compañeros “vicarios suyos en orden a la predicación”, y de manera permanente y sin especial nombramiento, algo desconocido en la Iglesia de aquella época. La historia nos dirá después que fue así como se fundó la Orden de Predicadores (dominicos y dominicas). Su objetivo principal será, por tanto, éste: la predicación itinerante, unida al testimonio de una vida regular y de pobreza voluntaria (orden mendicante). Decía: “Tenemos que vivir pobremente, renunciando a toda forma de riqueza y poder. La gente del pueblo nos rechaza porque nos considera indignos y descarados”...”Tres veces le propusieron ser obispo, pero las tres dijo que no, porque necesitaba estar libre para anunciar el evangelio, que predicó, desde 1206 hasta 1215, yendo de un sitio a otro”…. “Por entonces eran doce y recibieron el hábito blanco y la capa negra como señal de hermandad y pobreza”. “Cuando el grano de trigo se amontona, se pudre, y cuando se siembra, fructifica”, “Nadie tiene más amor que el que da la vida por  los demás”, “Acudian a clase de teología con los mejores maestros y Domingo empezó a firmar sus escritos así: Fray Domingo, humilde servidor de la predicación”. Después del fallecimiento de Domingo de Guzmán, en 1241 se tuvo la redacción definitiva de las Constituciones de la orden. Los compañeros de Domingo, serán todos clérigos y vestirán, como él, la túnica blanca, como los canónigos regulares de San Agustín. En seguida buscará a un doctor en teología que les diera clase diaria para prepararlos en profundidad y eficacia para la difícil y fatigante tarea de la predicación: “Primeros doctores y, además, predicadores”. El 22 de diciembre de 1216 el Papa Honorio III confirma la nueva orden y el 21 de enero de 1217, por medio de la Bula de este mismo Papa, recibe el título propio y peculiar de Orden de Predicadores. (…). El 15 de agosto de 1218 los dispersa a sus 16 primeros frailes, enviándolos a París, Madrid, Bolonia y Roma. En la misma Roma reside él en parte durante los años 1217 y 1218, ejerciendo como maestro de teología. Desde entonces, Domingo de Guzmán dedica su vida a la predicación y a la organización de la incipiente orden religiosa. (…) El 28 de julio de 1221 Domingo llega a un convento de Bolonía. En él se iba a celebrar el segundo capítulo general de la orden. Es ya un hombre agotado por innumerables viajes a través de toda Europa. El 1º de agosto, extenuado, ya ni puede levantarse de la cama y la fiebre es elevada. El 6 de agosto se presiente ya el final. Dicen las crónicas que a pesar de su estado, se dirige y habla a toda la comunidad del amor a las almas, de la humanidad, de la pureza, de las condiciones esenciales para que la predicación de frutos abundantes. Sus últimas palabras fueron: “Empezad”, “Venid en su ayuda, santos de Dios”, “Estas tres cosas son, hermanos queridos, las que os dejo, para que las poseáis como herencia: sed cariñosos, humildes y pobres”, “No lloréis, porque os seré más útil y os ayudaré mejor desde el cielo”,  murió. No había cumplido todavía sus cincuenta y un años. Sus restos descansan en la basílica del convento de los dominicos de Bolonia. (…) Trece años más tarde en 1234, el Papa Gregorio IX canonizó como Santo Domingo de Guzmán, su fiesta se celebra, desde 1969, el 8 de agosto (inicialmente se celebró el 5, y luego el 4 de agosto).

 

La Imagen de Santo Domingo de Guzmán, Ostenta los siguientes símbolos religiosos:

 

a) Una aureola circular de oro, que sale detrás de la cabeza de la imagen, significando la gloria que alcanzó en vida, por sus dotes y méritos excepcionales.

 

b) Lleva una esmeralda en forma de estrella incrustada en la frente, significa ser el fundador y Jefe conductor del destino de la Orden de Predicadores.

 

c) Ostenta un Cetro de material de plata en la mano derecha, como símbolo de autoridad al servicio de la orden religiosa y sacerdote titular en la predicación itinerante en la religión cristiana.

 

d) Luce un banderín negro con las siglas de la orden, significa que es el guía de la Orden de Predicadores itinerante, unida al testimonio de una vida regular y de pobreza voluntaria.

 

e) Sostiene una Biblia abierta, en la mano izquierda, representa la enseñanza de la Sagrada Escritura, por los Predicadores del evangelio de Jesús.

 

f) Sobre la Biblia abierta, exhibe una Iglesia, interpreta a la comunidad o conjunto de fieles cristianos, que viven en paz y unidos para realizar juntos una misión de Dios.

 

g) Un Perro llevando una tea o antorcha encendida en la boca, expresa lo dicho por su madre, “antes de concebirlo, le fue mostrado en visión, que gestaba en su seno un cachorro, llevando una tea encendida en su boca; saliendo del vientre, parecía que prendía fuego a toda la Tierra. Esta visión prefiguraba que concebiría a un predicador insigne, que despertaría a las almas dormidas en su pecado, con el ladrido de su doctrina sagrada, y propagaría por el mundo entero en fuego que vino a traer a la Tierra el Señor Jesús”.

 

h) El Mundo con una cruz, revela al conjunto del género y sociedad humana de la Tierra, que a lo largo de los siglos, los Predicadores ejercerán el carisma de Santo Domingo de Guzmán, para predicar el evangelio de Jesús, y se esparcirán por el mundo entero, a pie y descalzos y no tendrán más ropa que la que llevan encima, renunciando a toda clase de comodidades.

 

i) El Ángel, indica el espíritu celestial creado por Dios, para su servicio y para representarle ante los hombres como misionero bondadoso, afable, con gracia y simpatía.

 

Procedencia de las imágenes.- En el pueblo de Tauca existe tres imágenes del Santo Domingo de Guzmán, cada uno tiene su propia historia, de acuerdo a su estatura y antigüedad, que al correr el tiempo por su ubicación se le ha atribuido su correspondiente denominación.

 

En el caso de la imagen más pequeña, es la reliquia más preciada y la más antigua, data su historia, según el manuscrito de Sebastián Mesa nos dice, que en cuanto el Padre Fray Pablo de la Cruz, “llegó con él y la Comitiva exploradora del lugarteniente Francisco Martín de Alcántara, el medio hermano de Francisco Pizarro al lugar de Huamachuco, se encontraron con la novedad que ya venían evangelizando los trece primeros misioneros franciscanos que llegaron a Piura, fue uno de los misioneros el Fray Juan de Monzón, quien tenía en su poder una imagen pequeña de Santo Domingo, que había traído de la Provincia del Santo Evangelio de México” a comienzos del año de 1533, y al relacionarse con el Fray Pablo de la Cruz, le informó sobre los valle de los Andes que había descubierto y de los españoles que había ido tomado posesión de estas bellas tierras, en el cual no existían ayllus ni curacas menos caciques, que les hacia problema a los misioneros, sino que eran nativos que vivían dispersos, pacíficos, amables y receptivos en sus lugares; fue entonces, que trató de animarse a solicitar autorización de la Provincia del Santo Evangelio de México, para poder ampliar su evangelización a estos lugares, en donde ya existían españoles, “a raíz de que el 8 de mayo de 1533 el Consejo de Indias emitiera una real cédula, prohibiendo a Pedro de Alvarado que pisara tierras del Perú tal como intentaba hacer, los subalternos de Pizarro requiriéndole a que repartiese las que tenía bajo su gobernación, valiéndose de un escribano y dejando la distribución a su mejor criterio (…) por eso tuvo que comenzar a hacerlo” con sus comitivas exploradoras encaminadas a varios valles de los Andes a cargo de sus mejores amigos y colaboradores de la conquista, “prácticamente obligaron al Marques Francisco Pizarro a tomar una actitud personal definida para mantener contenta a su gente. Si no otorgara incentivos de la misma clase a sus compañeros de empresa, su reconocido espíritu de hombre justo, sagaz y poco amigo de ostentaciones y grandezas, iba a sentirse vulnerado, su autoridad disminuida tal vez, todo lo cual podría amargar el éxito futuro de la conquista” (José Valdizan), y además le comunicó sobre las tierras que habían encontrado y dejado españoles en un improvisado campamento de avanzada, en donde habían instalado una provisional instancia” o tambo, “con el nombre de Santo Domingo, en agradecimiento a su fundador de la Orden” de los Predicadores dominicos, “le dijo que habían dejado sobrevivientes españoles en reserva a merced de los indios” del territorio de Tauca; al enterarse de este acontecimiento Fray Juan de Monzón le “aprovisionó una pequeña imagen de Santo Domingo”; por cuya razón, y con mayor seguridad Fray Pablo de la Cruz de la orden dominicana, “se vio obligado a retornar con la imagen en brazos”, el día jueves 20 de diciembre de 1534, desde Huamachuco, hasta el territorio de la que hoy es el pueblo de Tauca, llegando el día Sábado 29 de diciembre de año 1534, a ocupar el sitio preferencial de la posada o el tambo del improvisado campamento por algunos años; pero actualmente, con el transcurso del tiempo y por el desplazamientos interno de as imágenes dentro de la Iglesia Matriz de Tauca, hoy en día se le denomina “SANTO DOMINGO DEL BUEN MORIR”, es el más antiguo, en la fecha tiene más de 477 años de antigüedad, es el que lo trajo el Padre Fray Pablo de la Cruz, se dice que el cura falleció abrazado de la pequeña imagen, por esta razón, a partir de esta fecha de su fallecimiento del cura se le denomina “del buen morir”, por que no sintió dolor alguno al despedirse de este mundo. Bajo el cual fueron bautizados y confirmados los primeros cristianos del pueblo de Tauca, los primeros matrimonios cristianos y las primeras festividades de los habitantes en su honor, por haber llegado primero al territorio de Tauca. Durante el año permanece la imagen por su tamaño y conservación permanece siempre en el domicilio del mayordomo encargado de la custodia de las donaciones de los bienes (alhajas, capas, etc.) del Santo, además pasaría desapercibido la imagen si se encontrara o se mantendría actualmente en la Iglesia.

 

En el caso, de la segunda imagen mediana de Santo Domingo de Guzmán, fue dado en donación, por el Convento de Santa Fe, creada en el valle de Jauja (1534), como cabeza de seis (6) Doctrinas: Atunjauja, Tarma, Acobamba, Huaripampa, Pallanga y La Punta, cuya gestión fue realizado por el mismo Francisco Martín de Alcántara, a petición del dominico Padre Fray Juan Bautista Dávila, cura del pueblo de Santo Domingo de Tauca, según carta del 10 de mayo de 1539, “en recuerdo al primer quinquenio (5) de haber sido el primer español conquistador”, que llegó “a holladar” o explorar las tierras del valle del territorio de Tauca (18-09-1534), al mando de la Comitiva exploradora, organizado por Francisco Pizarro desde Jauja (1534). El pedido fue atendido, ya que era el medio hermano de Francisco Pizarro, era muy influyente en el valle del Mantaro. A fines del mes de julio del año 1539, se vio llegar el embalaje de la imagen en hombros de cuatro fornidos cargadores que venían desde el centro del país, el cura con sus feligreses les dio el encuentro “en la orilla del pueblo para recibirlos con cánticos” y posiblemente con cajeros fue llevado a la capilla que tenían en aquel improvisado campamento y que ya se había ido poblando con más españoles que huían de la primera guerra civil (1537-1538) en el cual se enfrentaron los dos viejos socios Francisco Pizarro y Diego de Almagro. Por “la manzana de la discordia que fue el Cusco, ambos decían tener jurisdicción sobre la Ciudad Imperial”. En este tiempo, la imagen recién llegada ocupó el altar principal de la Parroquia, celebrándose sus festividades conforme a lo implantado por el cura del lugar durante los años en que duró la construcción de la Iglesia Matriz de Tauca. Actualmente los feligreses el día 2 de agosto sale en procesión por el perímetro de la plaza de armas, luego se le ubica cerca de la puerta de entrada de la Iglesia; en donde todos son confirmados: bebes, niños, jóvenes y adultos por el santo, el mayordomo es el que levanta en peso al imagen en sus brazos y procede hacer las confirmaciones respectivas, rezando un ave maría y un padre nuestro; por dicha confirmación del Santo, se le deja voluntariamente en una alcancía, unas monedas o billetes, de acuerdo a la posibilidad de cada persona confirmada o por intermedio del padrino que presencia dicha confirmación. Este acto se realiza todos los años, después de la bajada del Santo Patrón, desde el día tres (bajada), hasta el día 29 de agosto de cada año, que es la subida del Santo a su trono; por razón de su ubicación se denomina el “SANTO DOMINGO DE LA PUERTA”, después pasará ocupar un lugar preferencial a lado lateral del Altar, hasta ser llevado por el mayordomo del Santo su domicilio particular.

 

Después de haberse fundado el pueblo de Santo Domingo de Tauca (16-05-1573), se le había destinado un área específica para la construcción de su Iglesia Matriz del pueblo, entonces el Padre Fray Juan Bautista Dávila, como ya conocía por mucho tiempo a las personas pudientes que colaboraran en la construcción de la futura Iglesia Matriz del pueblo; cursó muchas cartas a sus colegas de Quito, Guatemala y México, transcurrieron algún tiempo y no obtuvo ninguna respuesta; entonces, como única oportunidad y con cierta duda recurrió expresamente a la viuda de Francisco Martín de Alcántara (asesinado con su medio hermano Francisco Pizarro el 26 de junio de 1541), doña Inés de Muñoz y de Rivera, que en 1543 contrajo nuevas nupcias con Antonio de Ribera, Maestre de Campo de Gonzalo Pizarro, quién en 1554 fue  Procurador General de los encomenderos del Perú ante la Corona. La española doña Inés de Muñoz y de Rivera, heredó de su primer y segundo cónyuge los ricos obrajes de Sapallanga, la Mejorada, Jauja, Hanan Huanta, Collique, Carabaillo junto con los de Santa, Manchay y otras tierras más, conjuntamente con varias partidas de ganado y sus indios. Tuvo un solo hijo, que murió a mediados del año 1573. Es cuando, doña Inés de Muñoz y de Rivera decide invertir gran parte de su fortuna personal en la compra un solar en Lima y fundar el Monasterio de la Concepción el 21 de setiembre de 1573, dando origen a las fundaciones de los Monasterios de la Concepción de Panamá (1598) y el convento de las concepcionistas descalzas de San José en Lima (1603). Siendo aceptada la propuesta del Padre Fray Juan Bautista Dávila, con justa razón en memoria de su difunto esposo el lugarteniente Francisco Martín de Alcántara, que fue el primer español conquistador que llegó al valle de Tauca, lugar que representó el primer centro de la irradiación cultural de la evangelización de la fe cristiana en todo el territorio de la que hoy es la provincia de Pallasca; se comprometía en hacer las gestiones pertinentes ante las autoridades eclesiásticas para la autorización respectiva, para la construcción de la única Iglesia Matriz de todo el valle interandino y establecer un convento en ella; además, se comprometía traer la imagen de Santo Domingo a todo costo del célebre escultor sevillano Juan Martínez Montañés, que tallaba obras prodigiosas de arte para el monasterio de la Concepción, además fue bendecido y transportado desde el mismo Real Monasterio de Caleruega de Burgos de España; la excelente imagen de Santo Domingo es histórica y de gran valor incalculable, “tiene fibra artística y características personales del Santo” es el tesoro de lo más primoroso y preciado que puede haber hoy en día en todo el Perú; fue donado para “regentar” el nuevo templo a construirse. Prosigue diciendo en un sermón dominical que después de seis meses, llegó el pedido en un barco, este barco vino desde España, al puerto del Callo, luego pasó el “embalaje tesoro”, hasta Paramonga y por este lugar se introdujo al Callejón de Huaylas, desde aquí en hombros fue llevado el embalaje para ser recibido por el pueblo de Tauca, bajando por la cuesta de Los Molinos, llegó a la polvorienta y rústica Plaza de Armas del pueblo de Santo Domingo de Tauca, prepararon una gran fiesta, el mismo que fue “agradecido a Dios, por haber llegado en buen estado”, por esta razón, los antiguos habitantes del pueblo nos trasmitían y nos hacian conocer de éste hecho histórico, para nunca olvidar por las generaciones venideras que:

               

Santo Domingo de capa negra

seguido de su fiel amigo

cansado llega por éste camino

en primera temporada de junio, 

a pie y descalzo viene desde España

con su Cetro a la derecha se afianza

por la ruta de Corongo y Tuctubamba.

 

Los habitantes del pueblo, hicieron tradición histórica en sus corazones de éste acontecimiento de la llegada de la imagen embalada, traída en hombros por fornidos hijos Tauquinos, para la celebración de la fiesta patronal del pueblo de Tauca.

 

 En este caso, “SANTO DOMINGO DE GUZMÁN”, el Patrón del Pueblo de Tauca, es el que hoy en día se le denomina el “SANTO DOMINGO DE GUZMÁN PATRÓN DEL PUEBLO DE TAUCA”, es la imagen de gran tamaño, de mayor peso, es el que se encuentra todo el año en su trono sobre el Altar Mayor, es el que baja el día tres de agosto de cada año, en la ceremonia de las tres de la tarde, el que se le hace pasear en procesión el día cuatro de agosto, a partir de las diez de la maña, hasta las seis de la tarde, en una pesada anda de madera, después de haberse paseado por las calles principales o la calle grande de la ciudad de Tauca, para luego entrar a la Iglesia Matriz, en donde quedará hasta el día 29 de agosto en que es ascendido nuevamente a su respectivo trono sobre el Altar Mayor de la Iglesia, hasta el próximo año. 

 

Si no hubiera sido por la participación directa de doña Inés de Muñoz y de Rivera, no se hubieran podido construir una Iglesia característica como la que tiene Tauca, doña Inés, antes de ingresar al convento, convocó a una reunión de los especialistas en la arquitectura de construcciones de iglesias de Lima, solicitándoles la presentación de un proyecto adecuado para la zona del valle interandino de Tauca que significó para los conquistadores españoles como punto de avanzada para los demás pueblos en la evangelización de la enseñanza de la fe cristiana, entre ellos el español Alonso Beltrán, participó en la construcción de la Catedral de la Ciudad de los Reyes; con el extremeño Francisco Becerra, el renombrado dominico fray Diego Maroto; Manuel de Escobar que participó en la construcción del templo de la Merced; Jerónimo Delgado y Francisco Cano Melgarejo, que construyeron el templo de Santo Domingo de Lima; todos presentaron sus proyectos con sus respectivos costos a manos de doña Inés, ella no conocía el valle de Tauca, sólo se guiaba por las referencias que el Padre Fray Juan Bautista Dávila, le había proporcionado y por interés que ella deseaba establecer un convento en Tauca, en la referencia documental, no se determina de quien fue el proyecto aprobado, pero sólo se menciona al dominico Fray Diego Maroto y Jerónimo Delgado, quienes “fueron a realizar los trazos y a cimentar las bases en el área libre y disponible para la obra”, se trata de la construcción de la grandiosa obra admirada por propios y extraños de la Iglesia Matriz de Tauca, en otro informe de Padre Juan, se dice que el proyecto sufrió ciertas modificaciones y que fueron superadas, en esta época florecía el arte barroco que surgió en Italia, de ahí viene el “baroco”, “significa extravagante, mezclado, impuro, en términos estrictamente estéticos”, el estilo se impuso en todas las iglesias construidas en ésta época, en la memoria descriptiva se resalta, sus características que son netamente barrocas y churrigueras, la planta del templo se asemeja a una cruz latina menos pronunciada, con la cúpula cóncava de la nave central, esta cubierto por el retablo del altar profusamente adornado, se ubica al fondo en donde se celebra la misa, sostenida en dos grandes columnas se sostiene la fachada, al frente queda situada la sacristía, el bautisterio y el cuadrante, semejan madera labrada en flores y hojas, esta poblada de figuras simbólicas: medallones, cortinajes, flores, hojas y vegetales, todo en arreglos ornamentales, todo en orden y concierto arquitectónico con tanta fastuosidad plástica, tanto la pintura, como la escultura y la decoración forman en el arte churrigueresco un solo conjunto, para dar unidad al retablo, cuyo simbolismo se expresa mediante los temas representados en las esculturas y en las pinturas, el exterior es barroco con influencia churrigueras, el techado de dos aguas en ambos extremo lleva la figura del demonio rechazado y vencido, (…); se dice que la construcción duró siete años (1574-1581), el pueblo colaboró con la mano de obra y el material de la zona; los artistas y escultores fueron procedentes de Lima, todo el gasto de la obra de la construcción de la Iglesia Matriz de Tauca, fue asumida por doña Inés de Muñoz y de Rivera, esta información se corrobora con su testamento otorgado el 6 de diciembre de 1582, en el cual manifiesta que no deja deuda ni compromiso alguno pendiente de solución, ya que desinteresadamente en el anonimato apoyó y “fundó varias iglesias, capellanías y que asimismo legó a sus indios de Jauja y Carabaillo junto con los de Santa, varias partidas de ganado”, dejó como albacea a la Real Audiencia. “Vieja y ciega falleció en su celda a los 110 años, el 3 de junio de 1594”, se encuentra sepultada en el muro izquierdo del presbítero Cementerio General de Lima. Lastimosamente por su ancianidad y al fallecer ya no le fue posible fundar el convento prometido en las tierras comunitarias cedidas en el paraje denominado “Carumaca” en Tauca, además que también el dominico Padre Fray Juan Bautista Dávila, fue asimilado en el mes de setiembre  de 1579, por el convento de Santo Domingo de Huaylas, luego pasó al convento de Yungay, siendo reemplazado por el Padre Fray Marcos Pérez, de la Orden de los agustinos que llegaron al pueblo de Santo Domingo de Tauca.            

 

Fecha de celebración de la fiesta patronal.- En todos los lugares en donde evangelizaron los dominicos se establecieron la fiesta patronal de Santo domingo de Guzmán los días 3 y 4 de agosto de cada año, así lo realizaron en los distritos de Huari, Huachis, y otros de Ancash, en el valle del Mantaro las fiestas del patrón en Sicaya es el 3 y el 4 de agosto de cada año y así en otros muchos lugares del Perú.

 

¿Por qué se realiza el 3 y el 4 de agosto la fiesta patronal?- En todo los lugares en donde evangelizaron los dominicos instituyeron merecidamente la celebración de la fiesta del Jefe fundador de la Orden de Predicadores, Santo Domingo de Guzmán, con el ánimo de imponer en las ceremonias religiosas, algo impactante en los feligreses para subsistir en los siglos venideros, que se refiera algunos aspectos súper milagrosos y que incida en lo infinito fueron ideados por los dominicos, para contrarrestar a las prácticas y creencias mágico-religiosas, y además como un testimonio de un hecho histórico trascendental. En conmemoración al primer viaje que Cristóbal Colón que fue realizado el día 3 de agosto de 1492, saliendo la expedición del puerto de Palos en España, surcando el conocido “Mar Tenebroso”, en donde navegaron por “cuarenta días rumbo al desconocido Oeste” los primeros misioneros, capellanes y curas fueron dominicos, que atravesaron las corrientes del mar Atlántico, hasta que llegaron a la isla de Guanahaní (archipiélago de las Bahamas) el 12 de octubre a descubrir América, luego pasaron a “Tierrafirme”, hoy Panamá de donde se organizaron las peregrinaciones y demás expediciones para la conquista y enseñanza de la evangelización de todo el Sur de América. Como testimonio de verdad y en recuerdo a esta incomprendida y riesgosa aventura.

 

También como testimonio histórico para subsistir a través de los siglos se conmemora el 4 de agosto de 1496, la fundación de la capital de la República Dominicana, con el nombre de Santo Domingo de Guzmán, por el adelantado Bartolomé Colón, hermano del gran almirante Cristóbal Colón. Fue la primera gran ciudad fundada por los españoles en el nuevo Continente (Fundación de ciudades españolas en América, José Antonio Del Busto, Pág. 50). Este hecho histórico y único en el mundo y peregrinación de los de la Orden de Predicadores, lo aplicaron en la celebración de la fiesta patronal de su Jefe fundador de la orden de los dominicos, que simboliza el comienzo de la evangelización en el Continente Latinoamericano y por supuesto del Perú.

 

“La ciudad de Santo Domingo de Guzmán, es la primera ciudad fundada por los europeos en América. Es la capital de la República Dominicana, con localización geográfica en la parte sudeste de la isla La Española, que la República Dominicana comparte con Haití, es bañada por las olas y la brisa del Caribe. Es la ciudad europea más antigua del Nuevo Mundo. El primer asentamiento que se remonta al año de 1496, el período cuando se asentaron los primeros europeos en la isla, aunque fue fundado oficialmente el 5 de agosto de 1498, en la margen Este del río Ozama. La ciudad de Santo Domingo fue el punto de partida de muchas exploraciones y conquistas del Nuevo Mundo. Las expediciones que permitieron a Ponce de León el descubrimiento de Puerto Rico, de Hernán Cortés de la conquista de México y a Balboa la exploración del Océano Pacífico”. Ha sido declarada PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD por la UNESCO.” (Jimmy Wales, fundador de Wikipedia).

 

Por esta razón, los FRAYLES o CURAS dominicos trataban de representar este hecho histórico de la salida misional del antiguo mundo de Europa- España, en las iglesias del nuevo mundo no solo del Patrón Santo Domingo de Guzmán, sino que también de otras imagines, implantándose la llamada “Bajada del Santo”, haciéndole descender de su trono el cielo, representado por (España), en la parte alta del “Altar Mayor” de las Iglesias, el día 3 de agosto de cada año, el recorrido sobre el pesado madero o viga horizontal encanalizado para no caerse a los lados, representaba el moderado, aventurero e incierta travesía, venida de la imagen al viento, sobre las olas del mar del Océano Atlántico; éste deslizamiento en ángulo llano ideaba el viaje sobre el vaivén de las olas del mar tenebroso, de que los misioneros y curas dominicos tenían que soportar temerosos en la travesía en forma extendida al horizonte, en cada aflojada que daba la cuerda de “cabuya” había o se apreciaba a simple vista del público espectador como un repentino paro o retención de la imagen, éste hecho causaba asombro o espasmo en los feligreses, ésta natural ficción semejaba a los vaivenes de las embravecidas y violentas corrientes o las olas del mar; para otros espectadores feligreses simbolizaba en lo alto de su mirada, en la rasante caminata de la imagen a través de las nubes del cielo o de los vientos. Luego el pesado madero encanalizado doblaba en perpendicular o en ángulo recto vertical hasta hincarse o empotrarse en el suelo, sirviendo de sostén al armazón o columna del pesado y grueso madero encanalizado, por donde la imagen tenía que descender incrustado en el madero para no balancearse, sostenido de la cuerda o soga de cabuya, hasta llegar a desprenderse sobre una mesa previamente adornada con velas, en ese instante todos aplauden por que la imagen ha descendido del cielo; ésta personificación de la “Bajada del Santo” representaba la idea de la venida de la imagen del Patrón Santo Domingo de Guzmán, desde tierras lejanas de España (Europa) y la llegada a la “Tierra firme” hoy Panamá de América.

 

El acontecimiento religioso realizada por los sacerdotes dominicos encarnaba el acontecimiento de la llegada del Santo Domingo de Guzmán desde la lejana España, hasta el nuevo mundo de América, describiendo e interpretando el recorrido lejano y el descenso de la fe cristiana desde el cielo, bajando por estaciones presidido del ángel Arcángel, más el humo del incienso que significa la dispersión de las nubes por el viento en el cielo que se van paulatinamente abriéndose, para dar paso al descenso o “Bajada de Santo” del cielo hacia la “tierra firme” de este mundo, siendo recibido con los cánticos de las “arabías” que fueron creadas como un “Coro de damas”, conformada por las hijas jóvenes y solteras de las autoridades del pueblo, para rendir plegaria al Patrón Santo Domingo de Guzmán, en la acostumbrada “Bajada del Trono” el día tres de agosto de cada año y la “Subida al Trono” el día 29 de agosto de cada año. Las damas vestidas de “falda larga negra, pechera o cotilla adornada y una lliclla de colores encendidos sacados del arco iris, su baile es suave y armonioso; su música de estilo sacro, con una melodía pentatónica penetrante y el contenido filosófico y literario de sus glosas” nos relata A. Villavicencio Chávez, actualmente llevan una manta de castilla de color y costumbre español con la vestimenta del lugar, esta estampa no desciende de ningún otra divinidad o antigüedad, ídolo o lugar, fue creada por el Padre Fray Juan Bautista Dávila, cura del pueblo de Santo Domingo de Tauca, de la orden dominicana y autor de las estrofas, según copia de archivo de fecha 30 de julio del año 1539, el de la música fue el que entonaba la quena el joven Mauricio, un modesto “monagillo” que asistía a los curas y sacerdotes de la Iglesia, para rendir plegaria al Santo del pueblo:

 

” ¿Qué es aquello que relumbra

sobre el Altar Mayor ?...

¿Será la Luna o el Sol, (bis)

o, la estrella del Patrón?.

......arabía….arabía….

 

Su carita de ¡Santo Domingo!

tiene dos ojitos azules,

¡Se compara con el cielo!,

¡Cuándo se limpian las nubes!.

….arabía….arabía….

 

¡Adiós!, ¡Santo Domingo!,

¡Hasta el año venidero!,

y, con este me despido,

¡Cómo un lindo lucero!.

….arabía….arabía……

 

¡Yo!, me despido llorando,

porque somos de la muerte,

Si Tú nos prestas la vida,

¡Volveremos el año entrante!.

….arabía….arabía….”

 

 Es necesario aclarar que en el manuscrito original los cuartetos terminan con la palabra “….¡A María!….¡A María!….”, que al parecer por el transcurso de los años y por el acomodo del vocablo y mixtura fonética se viene pronunciando directamente la palabra “arabía”. La evocación que hacia el compositor del cántico, se debe ha que Santo Domingo de Guzmán, tenía gran devoción a la Virgen María y fue el fundador del “Rosario” y el quien enseñó y difundió y propagó esta larguísima oración del Rosario. 

  

El Santo, en cuanto ha descendido a “tierra firma”, es decir, al nuevo mundo del Continente Americano, en remembranza a la fundación de la Capital de la República Dominicana siendo la primera gran ciudad fundada por los españoles en el nuevo continente, con el nombre de SANTO DOMINGO DE GUZMAN el día 4 de Agosto de 1496; por esta razón, se justifica que el día 4 de agosto de todos los años se realiza la procesión del Patrón de Santo Domingo de Guzmán, llevándose en su pesada anda y en hombros de sus fieles, por las calles principales del pueblo, “empuñando y enarbolando” el guión en cruz, van predicando la religión en nombre de Cristo, para fortalecer la fe cristiana, de donde podemos deducir sin lugar a dudas, que en todos los lugares en donde festejan al Patrón Santo Domingo de Guzmán, el día 3 de agosto es la “bajada” y el día 4 de agosto es la “procesión” por las calles del pueblo,  invariablemente para ser adorado, celebrado y venerado en todas las esquinas descansa sobre una mesa, rezan, cantan, recitan y recibe sus ofrendas en pétalos o ramos de flores ofrecidos por la gente del lugar, el reparto de pan de trigo o de maíz a todos los de la procesión sin distinción de color, raza, clase ni edad.

 

Esta personificación de recorrer las calles, representa el peregrinaje de su misión de predicador del evangelio que realizó en el antiguo continente Europeo, su vida fue una lucha constante, para renovar la Iglesia, por medio de la pobreza evangélica, fue el vivo ejemplo de la pobreza, un verdadero revolucionario en nombre de Dios. Fue un verdadero caminante de Dios. Todos los viajes que realizó los hizo a pie, sin llevar nada, sólo con su hábito de pobre. Realizó muchos milagros, el Santo misionero de la tierra, por el hombre y para el hombre, para la mayor gloria de Dios.

 

En algunos otros lugares o pueblos los sacerdotes dominicos, han implantado y realizado la celebración de las festividades del Santo Domingo de Guzmán el día 08 de agosto de cada año, motivo a basarse en que algunos autores historiadores han sostenido que el primer viaje de Cristóbal Colón, fue el 08 de agosto de 1492, en que salieron de España; sin embargo, esta opinión ha sido superado por la mayoría de Historiadores tanto Españoles como nacionales; debe quedar en claro, que estas fechas no obedecen a ninguna reforma del Calendario Litúrgico ni menos al Concilio Vaticano II, sino que éstas fechas fueron estudiados, coordinados, decididos por la Orden de Predicadores Dominicos en América, con el fin de perennizar la obra evangélica de su predicador Santo Domingo de Guzmán, fundador de su primer Convento o Congregación de Predicadores Dominicos en la Iglesia de Santa María de Prulla, ubicado entre Monreal y Fanjeaux, por haber recorrido la Orden Dominicana predicando el Evangelio tanto en el Continente Europeo como en América, siendo los primeros de la Congregación de los Predicadores que vinieron a América y predicaron la religión católica del verdadero Dios y fundador de la Iglesia Católica en nombre de Cristo, del Papa y del Rey Carlos V, enarbolando la Cruz en el Nuevo Mundo descubierto por los Españoles. 

 

Para conocimiento del Pueblo de Tauca es conveniente glosar en esta parte la vida y obras del Patrón de Santo Domingo, un resumen obtenido de la obra ttitulada “SANTO DOMINGO DE GUZMÁN”, (el caminante de Dios) de Patricio M. Trujillo Ortega, Editorial "SIN FRONTERAS", (Misioneros Combonianos), que nos dice lo siguiente: 

 

1.- Nacimiento e infancia.- En la Edad Media, los musulmanes pretendieron conquistar Europa. España con valentía, enfrentó por su conservación y derrotó a los moros. Se levantaron pequeñas ciudades amuralladas, una de éstas tantas pequeñita y olvidada, se llamó Caleruega, en esta ciudad, en 1170, nació Domingo de Guzmán, hijo de Félix de Guzmán y Juana de Aza, emparentado con antiguas familias de los reyes de España.

 

En el mundo feudal europeo, pasó su infancia, educándose según costumbres de la época, tanto sociales como eclesiásticas. La futura santidad y obra de Domingo de Guzmán, vino de sus padres, quienes enseñaron amar a Dios y su patria. Una vez su madre vio una estrella en la frente de su hijo.

 

A los cinco años de edad, ingresó al Convento de Santo Domingo de Silos, como hijo de familia noble fue educado por benedictinos; a los siete años, le llevan a vivir con su tío, arcipreste de Gumiel de Izán, estudia latín y aprende el Nuevo Testamento, permanece hasta los 15 años, luego ingresa a la Universidad, después de haber decidido ser sacerdote.

 

2.- Estudios Universitarios.- En la Universidad de Palencia, fue confiado al sacerdote, encargado de dirigir estudiantes pertenecientes a familias nobles y gozaba de cierta libertad. Domingo rompe esta costumbre, fue inicio para cuando decide reformar la Iglesia; estudia gramática, poética, lógica, aritmética, álgebra, música y astronomía, por medio de la autodisciplina de encerramiento y amor al estudio; al finalizar los seis primeros años de estudios, continúa formándose en teología, para ordenarse sacerdote y asistir a la Universidad en calidad de profesor de Sagrada Escritura.

 

Practicó una vida austera, cuentan que durante diez años no probó vino, más tarde moderó su conducta, aconsejado por Diego de Azevedo, futuro obispo de Osma y quién apoyó la obra de Domingo de Guzmán; permaneció en la Universidad hasta los 28 años de edad, su fama llegó tan lejos, que en Enero de 1201 fue elegido subprior de Osma; en esta época vendió todos sus libros, para alimentar a los pobres, que sufrían  consecuencias de la sequía que azotaba la región. La formación intelectual fue base fundamental de su vida y de su Orden a fundar.

 

3.-Primeros pasos religiosos.- Mientras permaneció Domingo de Guzmán en Osma, su oración frecuente fue:          "Señor, dignaos concederme una caridad verdadera, un celo capaz de procurar la salvación del prójimo, para que consagrándome con toda mi alma y todas mis fuerzas a la conversión de los pecadores, llegue a ser verdaderamente un miembro de Cristo Jesús que se ha ofrecido enteramente a su Padre para ser el salvador de los hombres".

 

Domingo se caracterizó por su celo apostólico, siempre se mantuvo al último, como un humilde servidor camino a la santidad de Dios. Se dedicaba a rezar y recogerse en su celda, pensando en los hombres alejados de Cristo. En una ocasión, una madre no tenía dinero suficiente, para pagar el rescate que pedían los moros por su hijo. Al enterarse Domingo, como tampoco él tenía dinero, ofreció darse en pago de lo que pedían los moros, para liberar al joven cautivo.

 

El rey de Castilla, Alfonso VIII, llamó a Domingo de Guzmán y a Diego de Azevedo, para nombrarles embajadores especiales a Dinamarca. La embajada consistía, en tratar el negocio del matrimonio de su hijo Fernando, con una princesa de Dinamarca; en el viaje, al pasar por Tolosa (Francia), realizó su primera conversión de un hereje, símbolo de su futura obsesión. Al regresar a España, después de cumplir su misión, Diego y Domingo decidieron dejar sus dignidades eclesiásticas en beneficio de las misiones: evangelizar el norte de Europa, principalmente a los Cumanos, este fue su  eterno ideal. Parten a Roma, para pedir autorización al Papa Inocencio III, les niega el permiso, recomendándoles su regreso a Osma y continuar con la reforma del clero, en aquel entonces, era una fuerza más del mundo feudal, muchas veces desviada a la política y poco fiel a la enseñanza de Cristo, la herejía  destruía al cristianismo.

 

Regresando a Osma, se encontró con varios sacerdotes que no habían realizado la orden recibida del Papa. Domingo de Guzmán, que había viajado por Europa, sabía cual era la posición de los herejes y la actitud negativa del clero católico; le aconseja a los religiosos, poner en práctica la pobreza evangélica, como celo de su apostolado para triunfar. Con ellos se dirige a Beziers, deteniéndose en Servián, donde Domingo tiene su primer enfrentamiento con el catarismo, dirigido por Balduino y Teodorico, durante ocho días, Santo Domingo de Guzmán se enfrenta con los herejes, discutiendo la tesis planteada por los Cátaros: la Iglesia Católica no respondía a las enseñanzas y predicaciones de Jesús, principalmente la pobreza; al contrario, ésta se debatía en un mundo lleno de riquezas y lujurias.

 

Santo Domingo, con la fuerza de su fe, triunfó en estos debates, demostrando que la Iglesia Católica podía reformarse a sí misma. Tan grande fue su triunfo, que al llegar a Beziers, durante quince días demostró la verdad de la Iglesia  y destruyó la tesis herética;          sus primeros pasos fue bien dirigidos por amor al Evangelio, sin detenerse en vanidades ni en glorias por sus triunfos alcanzados, sigue hasta Carcasona, de donde se dirigió a Verfeil, acompañado de Diego de Azevedo, enfrentándose contra Ponce Jordán y Arnaut Arrufat, discutieron sobre la personalidad de Jesús, los Cátaros afirmaban que Jesús no ha tenido cuerpo humano.

 

4.- Fundación del primer Convento.- Domingo de Guzmán no se sintió derrotado, por la primera negativa del Papa Inocencio III, al contrario, siguió adelante con su ideal: la evangelización y reforma de la Iglesia de Cristo; siendo base para la fundación  de la Orden de los Predicadores.

 

Al encontrarse en Monreal, el 24 de Junio de 1206, día de  San Juan Bautista, la fiesta era obligatoria de guardar en la edad media; los Cátaros, éste día segaron el campo, despreciando la tradición cristiana. Domingo, al observar la conducta herética, se dirigió a los Cátaros y les exhortó a la fe, mas ellos se mantuvieron reacios sin hacer caso. Santo Domingo comenzó a rezar y rezar, de pronto, salió sangre de las manos de los herejes; pero sin que hubiera herida alguna de donde brotar. Los Cátaros comprendieron quién era Domingo y su predicación, luego se entregaron a él.

 

En Monreal, entablan discusión con Domingo de Guzmán, dirigido por los herejes, Benito de Termes y Guillaberto de Castres, el tema siempre fue escogido por ellos, para ser presentado ante un tribunal compuesto por los mismos, era sobre la Iglesia Católica: la corrupción, la celebración eucarística, los sacramentos, etc. Después de quince días de discusión sobre el tema, Domingo de Guzmán, entregó en pergaminos, las tesis planteadas por él. Los Cátaros decidieron arrojarlas al fuego; si éstas se destruían, se confirmaba la herejía como verdad, en caso contrario, la religión católica era la  verdadera. Lanzadas a las llamas, los pergaminos fueron devueltos, por tres veces consecutivos, saliendo ilesos. Como fruto de éste milagro, se convirtieron al Catolicismo aproximadamente unos ciento cincuenta herejes.

 

Terminada la misión en Monreal, el grupo se dispersó: Domingo se dirige a Fanjeaux, en compañía de Diego de Azevedo, mantuvo discusiones con herejes de esa ciudad, a pesar de repetirse el mismo milagro de Monreal, no hubieron conversiones. El espíritu de Domingo nunca decaía, rezaba y se  encomendaba a Dios en la iglesia de Fanjeaux. Un día, después de la oración, se acercaron unas damas herejes de la nobleza y le piden al Santo, que les dé una señal en que demuestre la verdad de su predicación; después de un momento de espera, aparece un monstruo semejante a gato, del tamaño de un perro, con ojos de buey lanzando llamas, mientras la lengua le colgaba, botea por todo lado, hasta trepar y desaparecer por el agujero de la campana de la Iglesia; inmediatamente se convirtieron y entregaron su vida a la obra de Domingo, con ellas, a fines del año 1206, fundó su primer convento, en la Iglesia de Santa María de Prulla, ubicado entre Monreal y Fanjeaux.

 

Fundado el convento de Prulla, Diego y Domingo se dirigen a España; después Diego regresa a su diócesis de Osma, Domingo le acompaña hasta los Pirineos; llegan primero a Pamiers, se enfrentan con los herejes de Valdenses, las tesis refutadas son desconocidas, sólo se sabe que de la predicación de Domingo de Guzmán, los herejes se convirtieron al Catolicismo, fundando éstos la congregación llamada Los Pobres de Jesús.

 

Domingo de Guzmán, regresa a Francia, el 17 de Abril de 1207, el arzobispo de Narbona, cede derechos y rentas de la Iglesia de San Martín de Limoux, en beneficio de su obra. Recorriendo de Prulla a Fanjeaux, fue atacado por varios individuos, le preguntaron "¿Qué harías tú si te matase?", respondiendo "Yo os rogaría, que no me remataseis de un solo golpe, sino que me cortaseis poco a poco los miembros uno tras otro, colocando los trozos ante mi vista, que me arrancaseis el ojo derecho  y luego el izquierdo y dejarme de esta manera, como un tronco informe, bañarme en mi sangre", sorprendidos ante la respuesta no le hicieron nada.

 

Por esta época, en Beziers, Comminges, etc., le ofrecieron a Domingo de Guzmán el episcopado, rechazando  categóricamente, manifestando que su obra estaba con los religiosos de Prulla y su misión es la evangelización, y no las dignidades eclesiásticas.

 

5.- La Orden de los Frailes Predicadores.- Domingo de Guzmán, fue a predicar a Tolosa, tuvo gran éxito, el 25 de Abril de 1215, Pedro de Seíla, donó su herencia en beneficio de su obra, modesta y silenciosa nace el primer convento de la Orden de los Predicadores; el obispo de Tolosa, Fulco, le nombró como predicador de Tolosa en defensa de la Iglesia Católica.

 

Viajó Domingo de Guzmán al Concilio de Letrán, a realizarse en noviembre de 1215. El Papa Inocencio III, estudia la posición de la nueva Orden, el 8 de octubre de 1215, toma bajo su protección el convento de Prulla, envía a Domingo de regreso a Tolosa a preparar el reglamento de su convento; pasada la fiesta de Pascuas del año 1216, se reúnen en Prulla los 16 religiosos, establecen las primeras reglas de la Orden de los Predicadores y se funda el primer convento, gracias a la protección del Obispo Fulco, el 28 de agosto de 1216, toma posesión del priorato de San Román, constituyéndose residencia de la Orden.

 

A partir de estos acontecimientos se le llama "Maestro", se dirige en septiembre de 1216 a Roma, para recibir la aprobación final de su obra; el Papa Honorio III, con bula papal del 22 de diciembre de 1216, aprobó la Orden dándole el nombre de San Román de Tolosa, llamando a los religiosos "Futuros púgiles fidei et vera mundi lumina"; la Orden creció rápidamente, para incorporarse era necesario tener estudios de teología, principio básico de la Orden.

 

Aprobada la Orden por el Sumo Pontífice, Domingo de Guzmán se establece en Roma por un período de seis meses, para predicar las Epístolas de San Pablo, a la primavera de 1217, abandona Roma y se dirige a Francia.

 

6.- Características del Santo y de su Orden.- En la primera época de su obra, Santo Domingo se preparó para dar características a la Orden a través de su vida, planteó con su ejemplo, reglas distintas de su época, como sello particular de su Orden.

 

Primero suprimió el trabajo manual en su Orden, para preocuparse sólo de la evangelización, sin cosas adicionales que distraiga a los Predicadores.

 

Decidió no tener ningún tipo de posesiones que interfieran con su labor apostólica. Sólo se quedaban con las rentas que producían, pues era el único medio de subsistencia.

 

Abrevió los oficios religiosos, para que el tiempo sea dedicado al estudio, base para la creación de juicios acertados  en la predicación.

 

Creó la dispensa en favor del estudio y de la predicación, no quería que sus hijos fueran ignorantes, insistía en la preparación teológica y universitaria, la cultura era un medio de combatir la herejía; estos puntos fueron toda una revolución, en ésta época, los sacerdotes no tenían casi ninguna preparación cultural.

 

Estos principios forman la primera Regla de la Orden, exhortó la pobreza evangélica, revelándose contra todo lo que es riqueza, obligando vestirse con un hábito pobre; rechazó las costumbres caballerescas, todos los viajes realizados por Europa los hizo a pie, nunca en caballo; a sus hijos les enseñó lo mismo: sin importarle truenos ni el brillo del sol.

 

7.- Una obra realizada.- Después de predicar en Roma, en Junio de 1217, Santo Domingo regresó a Tolosa, encontrando en conflicto a Simón de Montfort con el conde Raimundo VI, reclamaba derechos en beneficio de la herejía; al mismo tiempo, sus religiosos afrontaban fuerte crisis, debido a su abandono.

 

Santo Domingo, tuvo una visión, pronosticó la victoria del conde Raimundo VI, en favor de la herejía, la muerte de  Simón de Montfort, vio un árbol gigante de gran belleza, que bajo sus ramas protegía a cientos de pájaros; de repente, el árbol cayó y todos los pájaros huyeron volando;        muerto  Montfort y para proteger su obra en la región herética, por bula papal de 30 de marzo de 1218, se crea el convento de "Santa María de Prulla", para proteger al  de "San Román de Tolosa".

 

Después de predicar en Tolosa, se retiró a Prulla, desde donde comenzó a enviar a sus hijos, a fundar los conventos de su Orden, para protegerse de la herejía, combatiéndola para la salvación de la Iglesia y de los pecadores.

 

Santo Domingo, celebró la despedida de sus Predicadores, el 15 de Agosto de 1217. Considerándose como un pecador más que no estaba preparado, no aceptó ser elegido superior de su Orden, eligiéndose a Mateo de Francia.

 

Así como enviaba a sus hijos a prepararse religiosamente, también enviaba a las misiones: mandó siete Predicadores a Francia y cuatro a España, tomaron el camino y comenzaron a viajar sin dinero, sin comida, viviendo la pobreza en ciudades desconocidas.

 

Quedándose en Tolosa, hasta el 12 de diciembre de 1217, parte, a pie y en pobreza, rumbo a Roma, en compañía de Esteban de Hetz; llegando a Roma en enero de 1218, el Papa le concedió la capilla de San Sixto, para establecer su convento, después de tres meses de predicación en Roma, la Orden creció rápidamente a unos 20 religiosos, de los cuales envió a tres Predicadores a fundar un convento en la ciudad de Bolonia.

 

En Roma, además de la predicación, llegó a realizar una serie de milagros, como el caso de una mujer llamada Bona, que estaba "roída por los gusanos", después de llevarle los sacramentos, rezar y darle la santa bendición, inmediatamente quedó curado.

 

En octubre de 1218, abandona Roma, para visitar a sus hijos dispersos, darles fuerzas y estímulos, para que nunca pierdan su fe en Dios.

 

Caminando sin cansarse llega a Bolonia, donde vivían sus hijos en la más grande pobreza, en noviembre de 1218, se dirige al Languedoc; luego envía a sus hijos Arnaldo de Tolosa y Romeo de Llivia, a predicar contra la herejía valdense y a establecerse fundando un convento en la ciudad de Lyon; en diciembre, a pie y descalzo va hacia España, llega a Segovia, donde realiza un milagro; la región se encontraba en una terrible sequía, gracias a la oración del Santo: "Hermanos míos, no os inquietéis; confiad en la misericordia de Dios; pues hoy mismo os concederá el Señor una lluvia abundante y vuestra tristeza se trocará en alegría", llovió, la gente impresionada por su predicación y por la penitencia que se imponía en una cueva, hasta brotar de su cuerpo la sangre purificada, ahí se dieron tantas vocaciones, que se fundó el convento de Santa Cruz.

 

A fines de enero de 1219, estuvo en Madrid, hasta el mes de marzo, para pasar por Osma y volver en el mes de abril a Francia; recorre Prulla y Tolosa, para fines de mayo, y camina hacia París en compañía del padre Beltrán de Garriga; en el camino encontraron a unos peregrinos alemanes, quienes no querían separarse, desean catequizarles, pero desconocían el alemán por completo, invocaron y rezaron al Señor, hasta llegar a predicarles en su lengua; los peregrinos emocionados, ya no se separaron, hasta llegar a Orléns, desde donde se dirigieron al Santuario de Chartres, mientras que los padres a París, antes de entrar a la ciudad, Santo Domingo le pidió al padre Beltrán de Garriga, su compañero:  "He aquí que vamos a entrar en París: Si los Padres llegan a saber el milagro singular que el Señor nos ha hecho, nos tendrán por Santos, no siendo más que unos pecadores, y si los seglares lo averiguan quedaremos muy expuestos a la vanidad. Por lo tanto, en nombre de la obediencia, te prohíbo decir nada a nadie antes de mi muerte".

 

En junio llegaron a París, se establecieron en el convento de Santiago, con agradable sorpresa de encontrarse con 30 Predicadores, cuando apenas había enviado siete, como era  costumbre, les exhorta sobre su misión y la necesidad de vivir la pobreza evangélica; mandó a los Padres a fundar más conventos: Limoges, Orléans, Reims, Metz y Poitiers. Parte en julio hacia Italia, deteniéndose en Bolonia, en agosto dispersa nuevamente a sus hijos, con el mismo objetivo que los de París, a Florencia, Bérgamo y Milán;        en octubre deja Bolonia, llegando a Roma en noviembre, soluciona problemas e inconvenientes de su Orden, decide la traslación de las monjas de San Sixto, quienes llegando desde Prulla el 11 de febrero de 1220, hacen votos y reciben de manos del Santo el hábito de la Congregación.

 

8.- Los últimos días de su vida.- Santo Domingo invoca al Señor, le concede milagros, antes de abandonar Roma, resucitó a Napoleón Orsini, joven que había muerto al caer de su caballo.

 

Convocó Santo Domingo de Guzmán al Primer Capítulo General de su Orden, a realizarse en Bolonia en mayo de 1220, en ésta primera reunión se trato, sobre la pobreza y la necesidad de vivirla, enfrentándose contra las riquezas del mundo; el 11 de junio de 1220, llegó a Milán, para predicar contra la herejía; es cuando sufre el primer síntoma que le llevará hasta la muerte: le ataca una fuerte fiebre, mas no por esto, desistió de su labor apostólica; el padre Guillermo de Montferrat, cuenta al respecto: "Caminando hacia Roma, le vi sufrir de una grave enfermedad. Tenía la disentería  y con todo no rompía el ayuno; no comió carne ni mandó preparar pitanza, y muchas veces se componía ésta de un plato de manzanas y rábanos. Así se portó siempre que le vi enfermo".

 

Después de curarse visitó Brescia, Cremona, Padua, etc., en noviembre de 1220, nuevamente se dirige a Roma, para con el Papa tratar de arreglar problemas que tenía su Orden, había mucho descontento entre Religiosos de otras Ordenes, por la presencia de una Orden innovadora. En mayo de 1221, nuevamente se dirige a Bolonia, el 30 de mayo se reuniría el Segundo Capítulo General de la Orden, para tratar el problema de la jerarquía, la Congregación había crecido, hasta tener unos 50 conventos fundados por Domínicos; plantean la necesidad de dividir en Provincias a sus misiones, estableciéndose la Provincia de Provenza, la de Francia, la de España, la de Lombardía y la de Roma; y exhorta a sus hijos salir a fundar las provincias de Alemania, Inglaterra y Hungría.

 

A fines de junio de 1221, se dirige a Venecia(Italia), con el cardenal Hugolino, para organizar la derrota definitiva contra la herejía; a su regreso a Bolonia, siempre caminando a pie, nuevamente se hace presente su enfermedad, con fuertes dolores de cabeza y fiebre de disentería,      por primera vez en su vida, se ve obligado a reposar; prefirió reposar en un simple saco extendido en el suelo para acostarse, antes que un colchón. Fue trasladado a Santa María del Monte, desde su lecho de dolor, llamó a sus hijos más ancianos, les predicó y realizó una confesión general de sus faltas públicamente. El padre Ventura le administró la Unción de los enfermos, las fuerzas le escapaba a Domingo de Guzmán.

 

A petición de Santo Domingo de Guzmán, le trasladaron al convento de San Nicolás, el 16 de agosto de 1221 (otros autores consideran el 6 de Agosto), horas después de haber dicho: "Después de mi muerte os seré más útil que lo fui en vida", entre las oraciones de sus hijos cerró los ojos y su alma se elevó al  Paraíso. Cincuenta y un años tenía, cuando el cardenal Hugolino, presidió las exequias y su entierro. El cardenal Hugolino, al ser designado como Papa, con el nombre de Gregorio IX, el 12 de Julio de 1234 (otros autores consideran el 3 de julio), le canonizó.

 

9.- La Santidad de Domingo de Guzmán.- "Corta fue la vida de Santo Domingo de Guzmán, pero una vida que dejó sembrado en los caminos de Dios, la semilla del amor y la fe, por medio de su entrega en favor de la Humanidad".

 

"Fue humilde. Siempre se consideró un pecador y nunca quiso que se le considere como un Gran Hombre; al contrario, siempre pidió silencio de sus milagros, manteniéndose como el último entre los hombres."

 

Estaría presente en la Inquisición, en defensa de la fe, los más grandes inquisidores, serían sus hijos, los Domínicos.

 

Su vida fue una lucha constante, para renovar la Iglesia, por medio de la pobreza evangélica, fue el vivo ejemplo de la pobreza, un verdadero revolucionario en nombre de Dios.

 

"Se ajustó a disciplina, realizando en tres formas: por su propia satisfacción, por los pecadores, y por las almas del Purgatorio. La realizó con tres cadenas de hierro unidas entre sí, azotándose el cuerpo, hasta que la sangre brote."

 

Fue un verdadero caminante de Dios. Todos los viajes que realizó los hizo a pie, sin llevar nada, sólo con su hábito de pobre.

 

Realizó muchos milagros, el Santo misionero de la tierra, por el hombre y para el hombre, para la mayor gloria de Dios.

 

CAPITULO  XX

EPOCA VIRREINAL DEL TERRITORIO DE LA PROVINCIA DE PALLASCA

 

FRANCISCO DE TOLEDO EN EL VALLE DE JAUJA.- “El virrey Francisco de Toledo partió de la ciudad de los Reyes con destino al valle de Jauja el 22 de octubre de 1570. El virrey permaneció allí durante la última semana del mes siguiente, encargando a su visitador, Jerónimo de Silva que implementara un conjunto de medidas conducentes al buen gobierno de la provincia (Jerónimo de Silva murió en Huamanga dejando su visita inconclusa-Romero). Como parte de un proyecto más amplio para el virreinato, Toledo y su visitador emprendieron cuatro tareas fundamentales en el valle de Jauja. La primera medida fue la continuación de la política de crear pueblos de indios, iniciada en los años inmediatamente anteriores. A Silva se le encomendó la fundación de la Santísima Trinidad de Huancayo por cédula fechada en Huamanga el 5 de enero de 1571, La segunda tarea consistió en la redacción, entre el 20 y el 24 de noviembre de 1570, de las trascendentales “Informaciones” acerca del gobierno del valle antes y durante el dominio inca, construida a partir de las declaraciones de cinco testigos indígenas. Toledo repetiría la experiencia en las ciudades de Huamanga y de Cuzco como parte del plan más vasto conducente a probar la naturaleza tiránica de los incas y de los curacas andinos y justificar el señorío de Felipe II sobre los Andes. Dicho plan terminaría con el envió de las “Informaciones” al Rey en 1572, acompañadas de la famosa “Historia indica de Pedro Sarmiento de Gamboa, uno de los miembros más conspicuos del séquito del virrey. Vale la pena detenerse en estas “Informaciones” por un momento. Respecto de los asuntos que interesaban especialmente al virrey, los testigos de 1570 declararon acerca de la conquista inca de la zona y de cómo los curacas principales, aquellos que se sometieron pacíficamente, recibieron del Inca la “confirmación” de dicha dignidad. Según la interpretación de Toledo, sin embargo, la confirmación probada en realidad que los curacas del valle y del resto de los Andes había sido tiránicamente impuesta por los soberanos del Cuzco (Levillier). Más importante aun fue la declaración de los informantes acerca de que “antes que el dicho Tupa Inca conquistase este reino cada pueblo y cada indio vivía sobre si sin obedecer a nadie y (…) tenían guerras unos indios con otros y unos pueblos con otros. Según los caciques entrevistados por el virrey, antes de los incas, “no había entre ellos señor de provincias grandes ni pertenecían a ningún señor ni le daban tributo y que en cada pueblo se situaban los indios de por si sin reconocer a ningún señor más de respetar a los dichos cincheconas” (…). Estos testimonios se acomodaban a la tesis de que no existían en el valle señores legítimos sino que reinaba el caos político. Los indios vivían en “behetría”, (Behetrías de los indios y el gobierno sin policía, Sarmiento de Gamboa, 1572), significa “confusión o desorden”. “Población cuyos vecinos, como dueños absolutos de ella, no podían recibir por señor a quien quisiesen” (Diccionario Real Academia), esto era la forma y la situación en que vivían los indios en todos los valles interandinos de los Andes, como en el caso, de todo el territorio de la que actualmente es la Provincia de Pallasca.

 

“Estos funcionarios también debían dilucidar qué personas ejercían el mando al momento de la Conquista, si quedaban hijos legítimos de los mismos y quiénes habían sucedido en dichos curacazgos, “para que se pueda averiguar si los poseedores son legítimos sucesores o están desposeídos los verdaderos señores que de derecho y conforme a las costumbres de los indios deban sub ceder”. Adicionalmente, los visitadores debían tratar de concentrar el poder nativo en la menor cantidad de manos, ordenando, por ejemplo, que se averiguase “qué mandones hay en cada parcialidad” (o ayllus) para proveer “que de aquí adelante no haya dichos mandones”, fue “durante los días de diciembre de 1570 y de enero del año siguiente”.

 

En el caso, del valle interandino del territorio del cual es actualmente la provincia de Pallasca, no existía estos curacazgos, no hubo litigios por el pago de tributos, por la repartición de indios de servicios, por la posesión de determinadas tierras y por la reticencia de aquellos a declararse subordinados de ningún cacique principal, como vemos históricamente todo sucedió en el centro del Perú, todo se concentraban en el valle del Mantaro y en los valles del Cuzco, por eso el virrey Toledo y su visitador Jerónimo de Silva se encargaron de solucionar la cantidad de los litigios en el valle de Jauja.

 

“Aunque el virrey decidió guardar aquellos procesos “que les puedan excusar de algunos pleitos para en adelante”, dio orden de que se quemaran en la plaza de Concepción las demás provisiones, mandamientos y procesos que consideró inútil conservar. Se trataba de una medida drástica, sin duda, pero que da buena cuenta de la dimensión de los litigios  de las décadas anteriores”. (Los sucesos en AGI. Lima, 1570, 28ª,63Q). Satisfecho con su labor, el 22 de diciembre de 1574 el virrey Toledo firmó las ORDENANZAS que reglamentaban los pleitos de los indios”.

 

“Tras la quema de los documentos en Concepción y la partida de Toledo, el interés del visitador Jerónimo de Silva se concentró en la necesidad de indagar sobre los problemas sucesorios y dirimir en aquellos pleitos que por tal razón se hubiera generado”. (Los curacas hechiceros de Jauja, José C.de la Puente, pág. 137, 143).

 

Fragmento de la sentencia de Antonio de Areche sobre la posición de las autoridades ante las costumbres de los indios.-

 

“Se prohíbe que usen los indios los trajes de la gentilidad, especialmente los de la noble raza de ella, que solo sirve de representarles los que usaban sus antiguos incas, recordándoles memorias que nada otra cosa influyen, que en conciliarles más y más odio a la nación dominante: fuera de ser su aspecto ridículo, y poco conforme a la pureza de nuestras reliquias, pues colocan en varias partes el sol, que fue su primera deidad: extendiéndose esta resolución a todas las provincias de esta América meridional, dejando del todo extinguidos tales trajes (…) Lo que se publicará por bando en cada provincia, para que deshagan o entreguen a sus corregidores cuantas vestiduras hubiesen en ella de esta clase, como igualmente todas las pinturas o retratos de sus Incas, en que abundan con extremo las casas de los indios que se tienen por nobles, para sostener o jactarse de su descendencia. …Que no se representen en ningún pueblo de sus respectivas provincias comedias u otras funciones públicas, de las que suelen usar los indios para memoria de sus dichos antiguos incas (…). Se prohíben y quiten las trompetas o clarines que usan los indios en sus funciones, a las que llaman pututos y son unos caracoles marinos de un sonido extraño y lúgubre con que anuncian el duelo y lamentable memoria que hacen de su antigüedad; y también el que usen y traigan vestidos negros en señal de luto, que arrastran en algunas provincias como recuerdo de sus difuntos monarcas, y del día o tiempo de la Conquista, que ellos tienen por fatal, y nosotros por feliz, pues se unieron al gremio de la Iglesia Católica; y a la amabilísima y dulcísima dominación de nuestros reyes”. (Tomado de la sentencia emitida en mayo de 1781, por Antonio de Areche, por la que se condena a Túpac Amaru y a sus seguidores a la pena de muerte y se articula la respuesta oficial de España a la rebelión).                                              

 

Reducciones de pueblos (1556-1561).- Es muy importante que previamente sepamos como se realizaron las concentraciones de los naturales en los diferentes pueblos, “la reducción tuvo por objeto reunir en pocos pueblos la población indígena dispersa, a fin de facilitar su adoctrinamiento y gobierno. Se comenzó en tiempos del Virrey Don Andrés Hurtado de Mendoza, primer Marqués de Cañete (1556-1561). Nos dice José Antonio de Busto: “La encomienda toledana fue una mejor solución. Los indígenas por causa de las guerras civiles de los conquistadores, habían perdido su lugar de residencia y andaban errantes sin tener verdadera ubicación. Para evitar esto y que la organización se perdiera, el virrey” don Francisco de Toledo, durante su largo Virreinato (1569-1581), la llevó a su perfección. Este gran Virrey, llamado con razón el “Solón de América” y “Supremo Organizador del Perú”, no sólo fue el autor principal de las Reducciones, sino que dio también sabias ordenanzas, que rigieron durante tres siglos. Si en lo político, en lo social y en lo económico hay que atribuir la organización del Perú a Don Francisco de Toledo, en lo religioso y eclesiástico fue Santo Toribio, el supremo organizador, con sus Concilios, sus Sínodos y sus Visitas Pastorales”. (Santiago Márquez Zorrilla).  

 

Al tener conocimiento la Corona Española de las fundaciones de pueblos en el Perú, decidió continuar para su mayor ordenamiento, entonces el Rey Felipe II, mediante Real Cédula del 28 de diciembre de 1569, dispuso continuar con la fundación de nuevos pueblos, ordenándose al virrey don Francisco de Toledo, quién a partir de los “primeros mes de 1571, iniciándose en la Región de Huánuco, con proyección a los valles del Mantaro, Huaylas y Conchucos, hasta las zonas de Huacrachuco y Huamachuco. El Virrey, en acatamiento de la Real Cédula, dictó una serie de disposiciones complementarias, designando comisiones de visitadores, documento que vino a llamarse “Las ordenanzas de Toledo”. Los visitadores fueron españoles civiles, militares y sacerdotes; en algunos casos fueron mixtos. Para la Región Huánuco, a la que perteneció inicialmente los Conchucos y Huaylas, el Virrey Toledo designó visitador oficial al Capitán de Caballería don Alonso de Santoyo, integrando la Comisión a un representante de la Iglesia Católica acreditado por el Obispado de Lima, con el Título de “Visitador Eclesiástico”, el sacerdote Bartolomé Martínez, ambos iniciaron su misión partiendo de la ciudad de Huánuco a mediados de 1572”.El Virrey don Francisco de Toledo fue muy pertinaz en la aplicación de la Ordenanza Real, todo el año de 1572, los visitadores recorrieron las cuencas altas del Mantaro, Perené, Huallaga y Marañón, continuaron por la Región de los Conchucos donde fundaron los pueblos de Llata, Huánucopampa, Urco, Llamellín, Huari, San Luis, Piscobamba, Corongo, Pallasca, La Pampa y muchos otros poblados de menor rango (Huandoval, Cabana, Tauca, Llapo (1573), todos ellos mediante la modalidad de reducciones de indios con carácter obligatorio; cuyo objetivo principal fue el de implementar procedimientos coloniales de control y explotación de la masa indígena bajo pretexto de: “Facilitar el adoctrinamiento de los indios en la Santa Fe Católica, para que con mayor comodidad se les pueda suministrar los sacramentos y sean mantenidos en justicia y vivan políticamente como personas de razón al igual que los demás vasallos de su Majestad. Para que se lleve a efecto los indios que viven dispersos y derramados se reduzcan en pueblos en partes sanas donde construyan sus viviendas y un buen templo”. Sin embargo, “Las ordenanzas de Toledo” contenían instrucciones precisas de orden político y económico, como sigue: 1) “Que estando la población indígena distribuida por todo el territorio en sus respectivos ayllus, dificulta el cobro del tributo y es imposible establecer filiaciones de carácter estadístico; y 2) Que, la vigencia de los ayllus tal y conforme se encuentran, permiten que las tradiciones incas se mantengan vigentes, que los reyes de España consideran un peligro para el sistema colonial”. (Historia de la antigua Villa de San Sebastián de Huaraz por Santiago Matos, pág. 44,45, 46).       

 

De acuerdo a los datos históricos se dice: que “en 1571 en la época de Toledo, el Corregimiento de Conchucos estaba dividido entre los encomenderos: -Conchucos pertenecía a Catalina Mori con los pueblos de Tauca, Llapo y Corongo, Conchucos del Capitán Valentino Pardavé con los pueblos de Pallasca y Sicllabamba, y otros”.

 

“En la  época del virrey Toledo en 1573, se ordenó que los habitantes andinos ubicándoles en los pueblos fundados al estilo español (con plaza, iglesia, cabildo y calles anchas y rectas) por entonces los 77 pueblos autóctonos fueron reemplazados por 5 pueblos, entre ellos Santo Domingo de Tauca, San Marcos de Llapo, San Pedro de Corongo, San Juan de Pallasca, San Juan de Sicllabamba”.

 

“En 1573 a 1576 se funda La Villa de San Pedro de Corongo. Con el objeto de facilitar la doctrina e hispanización de los indígenas y para facilitar el control político y sobre todo poder recolectar los tributos que tanto ansiaban los conquistadores, se convierten en autoridades del cabildo, como la alcaldía, los puestos de síndicos y regidores. Forman los barrios, los del pueblo que se dedican en las actividades agropecuarias, las tributaciones y asistencia a los servicios religiosos y celebraciones de festividades de los santos de la iglesia, se convierten en Jueces de Aguas del pueblo y de la chacra, con la obligación de repartir el agua para los riegos, la relimpia de las acequias, pozas o represas, república o mejoramiento de los caminos y puentes”.  

 

CAPITULO  XXI

VISITANTES A LA PROVINCIA DE PALLASCA Y DEPARTAMENTO DE ANCASH

 

1).-Túpac Inca Yupanqui.- El conquistador de la región del callejón de los Conchucos, pero no llegó al suelo del valle del territorio de la provincia de Pallasca, solamente transito por el camino del Inca.

 

2).- Huayna Cápac.- El inca conquistador del imperio del Tahuantinsuyo, quién mandó construir el camino del inca, por dónde transitaba con su séquito para conquistar los pueblos hacia Quito en el Ecuador, pero no era importante para llegar a someter al valle del territorio de la actual provincia de Pallsca.

 

3).- Huáscar.- El hermano del Inca Atahualpa, transitó por el camino del inca, con su ejército, pero su insignificante importancia solo se limitó a transitar por el camino del inca que lo atraviesa por las alturas de la provincia.

 

4).- Atahualpa.- El Inca era hermano del Inca Huáscar que también solamente transitó por camino del inca.

 

5).- Chalcochima.- Fue el que comandó el ejercito del Inca Atahualpa, para hacer frente en guerra fratricida entre los hermanos Huáscar y Atahualpa.

 

6).- Hernándo Pizarro, Hernándo de Soto y Miguel de Estete (1533).- Los primeros españoles que pasaron por el territorio de la que hoy es la Provincia de Pallasca y del Departamento de Ancash fue: el hermano de Francisco Pizarro, el capitán Hernando Pizarro, el capitán Hernando de Soto y el cronista veedor Miguel de Estete, siguiendo la ruta del camino del inca o cápac ñan, desde Cajamarca pasando por la pampa de Tuctubamba, Corongo hasta Pachacámac, en el mes de enero de 1533, cuando fueron a traer el oro que Atahualpa ofrecía como rescate.

 

7).- Gonzalo Pizarro.- Fue el primer conquistador español que en su trayecto a Pachacamac, a traer el oro y plata pasó por el camino del inca de la provincia de Pallasca.

 

8).- Francisco Pizarro (1533).- El Conquistador o Gobernador don Francisco Pizarro, con su expedición conformado por españoles o “castellanos, orejones quechuas, negros de Guinea y esclavos nicaraguas, cargueros cajamarcas, tallanes lenguaraces y yanaconas de los cuatro suyos”, partiendo de Cajamarca con su tropa el 11 de agosto de 1533, con dirección al Cusco, pasaron siguiendo la ruta del camino del inca o cápac ñan, pasando por “Ichocán, Cajabamba, Huamachuco, Andamarca Totopampa, las punas de Tuctubamba, Corongo y Huaylas” hasta Jauja.

 

9).- Inés Huaylas Yupanqui (1533).- Nombre que adoptara al ser bautizada en Cajamarca, su verdadero nombre de la princesa inca fue Quispe Sisa Huayllash Ñusta, hija del Inca Huayna Cápac, que  tuvo por la vía del concubinato con la cacica Contarhuacho Pumapampa del dominio cacical Hanán Huaylas, herencia de su padre el curaca Pomapacha. Inés Huaylas Yupanqui, fue la primera esposa del Conquistador Francisco Pizarro, que le fue entregado por el Inca Atahualpa a su menor hermana de padre, natural del reino de Huayllamarca o Huayllasmarca; acompañó en el trayecto de Cajamarca al Cusco, y su hermano de padre el príncipe inca Paullu Inquil Topa Inca, nacido en Huaraz, el único príncipe inca reconocido por su padre el Inca Huayna Cápac, también en concubinato con la cacica Añas Collque, para quién mandó construir una residencia en el lugar que le puso por nombre Kanapún, se conservan en Huaraz. Fue llamado al Cusco, por su hermano de padre Manco Inca Yupanqui, no accedió, por ser hermano de padre de Quispe Sisa Huayllash y cuñado de Francisco Pizarro (Santiago Matos); pero al llegar a Jaquijahuana se le “apareció Manco Inca Yupanqui, hijo del emperador Huayna Cápac, príncipe que se presentó como heredero de Huáscar y Tupac Huallpa. Francisco Pizarro, pese a verlo muy jóven lo proclamó inca y señor de los Cuatro Suyos. El príncipe convencido de que los españoles eran dioses salidos del mar, les brindó todo su apoyo. Por eso, cuando Pizarro entró en el Cusco, lo hizo llevando en su compañía al nuevo soberano quechua”. (José A. Del Busto).   

 

10).- Antonio Navarro, García de Salcedo y Alonso de Riquelme (1533).- En la partida de Cajamarca con destino a la capital Imperial, también se sumaron a la comitiva los oficiales reales que representaban al Rey de España o a la Corona Real, venidos en la tercera expedición de Pizarro desde España (1530) a Panamá (1531) y luego al Perú (532), el contador Antonio Navarro, el veedor García de Salcedo y el tesorero Alonso de Riquelme, acompañaron a Francisco Pizarro, para intervenir en el reparto del tesoro que le correspondía a la Corona de España.

 

11).- Francisco Martín de Alcántara, era medio hermano de Francisco Pizarro por ser hijo de Francisca Gonzáles La Ropera, fue un importante personaje de absoluta confianza de Pizarro, fue su Lugarteniente, dirigió la Comitiva exploradora desde Jauja, pasando por el valle de la provincia de Pallasca hasta llegar a Huamachuco, regresando por la costa del litoral hasta Pachacámac, participó en la fundación de Lima.

 

12).- Encomendero Francisco Pizarro Gonzáles (1534-1541).- Desde un comienzo los territorios de Corongo y Pallasca, fueron encomendados al Gobernador Francisco Pizarro, hasta el mediodía del día domingo 26 de junio de 1541, en que asesinado el marqués don Francisco Pizarro Gonzáles en la ciudad de Lima, por lo visto, jamás pudo administrar con efectividad estos pueblos de los valles interandinos de la Cordillera de los Andes, sus funciones de Gobernador del Perú, no le permitía ni conocer los pueblos de estos lugares, por cuya razón, los naturales de estos lugares no fueron sometidos, avasallados, ni exterminados sus pobladores que vivían en el más completo desamparo gubernamental y que les favoreció para desarrollarse libremente en sus territorios y solamente ser evangelizados por sus frailes que llegaron motivados por las órdenes religiosas. Posteriormente al año siguiente 1542,  esta encomienda con el nombre de Corongo fue concedido a don Bernardino Valderra, por disposión del Licenciado Vaca de Castro, con el propósito de recompensar la lealtad al Rey de España.

 

13).- Encomendero Bernardino Valderrama (1542).- Era su antiguo apoderado de Pizarro, que al fallecer el marqués Francisco Pizarro, acaecido en Lima a mediodía del día domingo 26 de junio de 1541, fueron adjudicados por orden del Licenciado Vaca de Castro al encomendero don Bernardino Valderrama, los indígenas del área geográfica del actual provincia de Corongo, en el año de 1542. Más tarde se dispuso la reducción con el motivo de “reunir en pocos pueblos la población indígena dispersa, a fin de facilitar su adoctrinamiento y gobierno”. Se inicio en tiempos del Virrey Don Andrés Hurtado de Mendoza, primer Marqués de Cañete (1556-1561). Nos dice José Antonio del Busto posteriormente se dispuso la mejor administración con “La encomienda toledana fue una mejor solución. Los indígenas por causa de las guerras civiles de los conquistadores, habían perdido su lugar de residencia y andaban errantes sin tener verdadera ubicación. Para evitar esto y que la organización se perdiera, el virrey” don Francisco de Toledo, durante su largo Virreinato (1569-1581), la llevó a su perfección”. 

 

14).-Fray Tomás de San Martín (1542).- Es misionero dominico, “El 10 de enero de 1537, pasó la expedición de misioneros que venía asignados a la Provincia de Santa Cruz de las Indias, en la Isla Española; pero en realidad todos pasaron al Perú.” Sus primeras prédicas lo realizó en el año 1542, en las provincias de Huaylas y Conchucos o sea en el callejón de Conchucos; no confundir con el distrito de la provincia de Pallasca que lleva el mismo nombre; aprendió la lengua general del Perú y desempeñó altos cargos muy importantes en la ciudad de Lima y escribió su obra: Primera Lexicon Quechua, que lo publicó en Madrid España en 1560; pero, se deja aclarado que nunca llegó ni conoció la tierra de la provincia de Pallasca ni menos el aislado valle de Tauca.      

 

15).- Encomendero Luis García Samanez (1543).-  También en el mismo año y fecha anterior de 1543, después de haber fallecido el marqués Francisco Pizarro, fue adjudicado por orden del Licenciado Vaca de Castro al encomendero Luis García Samanez, los indígenas del área geográfica de la actual provincia de de Pallasca.

 

16).- Visitador Cristóbal Ponce de León (1543).- Por orden del Licenciado Cristóbal Vaca de Castro, fue nombrado como Visitador de las tierras de Conchucos, por dos oportunidades fue a la región de Conchucos (no confundir con el distrito del mismo nombre), el 20 de noviembre de 1541 y el 16 de mayo de 1544; el día lunes 27 y jueves 29 de agosto de 1543, inició su visita por Urcón del pueblo de Corongo, exactamente a los dos años, dos meses y tres días del asesinato del marqués Francisco Pizarro, acaecido en Lima a mediodía del día domingo 26 de junio de 1541, y a diez años exactos que Francisco Pizarro, había pasado por el territorio de Corongo, cuando venía de Cajamarca con dirección a Jauja. “Hallando indios de los tres caciques de la zona: Pomacochache con 35 indios de servicio; a Calcallax 17, a Yanamayo 17. El mismo día pasó a otro pueblo que se dice Vinchos y halló 34 indios de Pomacochache y 9 de Yanamayo”. Se deja aclarado que la visita lo hacía a la provincia de Conchucos, que se refería a la región ubicada en la parte oriental de Ancash, formados por las actuales provincias de Corongo, Shuas, Mariscal Luzuriaga, Huari, Antonio Raymondi, Fermín Fiztcarral, Asunción y Pomabamba, éste último era como el medio o el corazón del valle o de la provincia de Conchucos; no confundir con distrito de Conchucos de la provincia de Pallasca, ya que jamás llegó a éste lugar, menos al pueblo de Tauca, el visitador Cristóbal Ponce de León radicaba en la ciudad de León de Huánuco. 

 

17).- Padre Fray Alonso Montenegro (1543).- De la orden de los dominicos, llegó a Nicaragua en el año de 1543 y de aquí a Tomebamba en el Ecuador, luego pasó al Perú, en ese transe aparece en Huaraz y en vista de las guerras civiles decide visitar a su colega el Padre Fray Juan Bautista Dávila, que se encontraba evangelizando en el valle de Tauca, así logra pasar en visita por todo los pueblos de la provincia de Pallasca, con el fin de llegar a Huamachuco y de ahí viajar directamente hacia el norte hasta Quito en donde funda el Convento de Santo Domingo.

 

18).- Padre Fray Pedro Cano (1551).- Entre 1545 y 1550, fue nombrado por el Arzobispo Loayza como visitador de idolatrías de Huaylas y Conchucos, llegando a Corongo en 1551, falleció en el convento de Chicama luego de cumplir fructífera labor de misión en nuestros pueblos, pero jamás llegó a la provincia de Pallasca ni menos a Tauca.

 

19).- Encomienda de Catalina de Mori (1569-1581).- Durante los casi trece años de gobierno que tuvo el quinto virrey don Francisco de Toledo (desde su llegada 26 y 30 de noviembre de1569 que asumió sus funciones, hasta el 15 de mayo de 1581), la encomienda de Conchucos estaba a cargo de doña Catalina de Mori. Al tener conocimiento la Corona Española de las fundaciones de pueblos en el Perú, decidió continuar para su mayor ordenamiento, entonces el Rey Felipe II, mediante Real Cédula del 28 de diciembre de 1569, dispuso continuar con la fundación de nuevos pueblos, ordenándose al virrey don Francisco de Toledo, quién a partir de los “primeros mes de 1571, iniciándose en la Región de Huánuco, con proyección a los valles del Mantaro, Huaylas y Conchucos, hasta las zonas de Huacrachuco y Huamachuco” (Santiago Matos).       

 

20).- Capitán Alonso de Santoyo Valverde (1573).- Visitador General de los pueblos de Huánuco, Huaylas y Conchucos, representante del Virrey del Perú. El Rey Felipe II, mediante Real Cédula del 28 de diciembre de 1569, dispuso continuar con la fundación de nuevos pueblos, ordenándose al virrey don Francisco de Toledo, quién a partir de los primeros meses de 1571, iniciándose en la Región de Huánuco, con proyección a los valles del Mantaro, Huaylas y Conchucos, hasta las zonas de Huacrachuco y Huamachuco. Para la Región Huánuco, a la que perteneció inicialmente los Conchucos y Huaylas, el Virrey Toledo designó visitador oficial al Capitán de Caballería don Alonso de Santoyo, integrando la Comisión a un representante de la Iglesia Católica acreditado por el Obispado de Lima, con el Título de “Visitador Eclesiástico”, el sacerdote Bartolomé Martínez, ambos iniciaron su misión partiendo de la ciudad de Huánuco a mediados de 1572. (Historia de la antigua Villa de San Sebastián de Huaraz por Santiago Matos, pág. 44,45).       

 

21).- Bartolomé Martínez (1573), como sacerdote fue representante del Clero, acreditado por el Obispo de Lima, con el título de Visitador Eclesiástico. Por mandato de su Majestad el Señor Virrey del Perú don Francisco de Toledo, “llegaron a los valles del Mantaro, Huaylas y Conchucos, hasta las zonas de Huacrachuco y Huamachuco, recorriendo todos sus ayllus con la finalidad de ubicar los lugares considerados aptos para ejecutar las reducciones (fundaciones), tales como: Marcara, Cotaparaco, Aija, Recuay, Huaraz, Marcará, Carhuaz, Huacra, Yungay, Caraz y Atún Huaylas, fundaron los pueblos de Llata, Huánucopampa, Uco, Llamellin, Huari, San Luis, Piscobamba, Pallasca, Huandoval, Cabana, Tauca, Llapo, Corongo, La Pampa y muchos otros poblados de menor rango, informando al Corregidor de Huánuco y al mismo Virrey Toledo”. (Santiago Matos).     

 

22).- Santo Toribio de Mogrovejo (1593 - 1594).- En la provincia de Pallasca estuvo por dos oportunidades durante el año de 1593 vino por el sur de la provincia de Pallasca, desde Huaylas pasó al pueblo de Macate, bajando al Rio Santa, visitó el pueblo de Chaquilpón, anexo de la Parroquia de Llapo, ordenando que el cura de Macate, el Padre Fray Pedro Gutiérrez, dominico, administrara los sacramentos por encontrarse más cerca que a Llapo; y que entrando por Otuzco, Huamachuco y Santiago de Chuco del Departamento de La Libertad, ubicados al Norte de la provincia de Pallasca, llegó al pueblo de San Juan de Pallasca, en los meses de setiembre a diciembre 1594, y en enero siguiente se encontró recorriendo las Doctrinas de Conchucos Alto o Huari.

 

23).- Antonio Raimondi.- Científico estudioso de nuestro territorio en el aspecto de la flora, fauna y sus riquezas minerales, pasó en visita científica por el valle del territorio de la provincia de Pallasca.

 

24).- Andrés Avelino Cáceres.- General del ejército peruano transitó por las alturas de la provincia de Pallsca.

 

25).- CESAR VALLEJO.- De acuerdo a los estudios realizados, solamente llegó y conoció el pueblo de Pallasca; su niñez lo pasó dentro de once hermanos en Santiago de Chuco del Departamento de La Libertad, César Vallejo fue su profesor en 1917, posteriormente maestro de escuela, se inició en la actividad literaria y periodística por impulso de Antenor Orrego su gran amigo, en octubre de 1922 lo escribe una conmovedora carta, publicó sus primeros libros “Los heraldos negros” (1918) y “Trilce” (1922), tuvo injusto encierro de 112 días (6 de noviembre de 1920 al 26 de febrero de 1921), en prisión acusado sin pruebas de participar en el incendio y saqueo de un almacén de mercaderías en su pueblo natal, fue la experiencia más grave de su vida. En junio de 1923, viaja a París para no volver más al Perú. Viaja a Rusia, se afilia al socialismo. Viaja a España luego regresa a Francia-París, murió el 15 de Abril de 1938, sus restos yacen su tumba en Montparnasse.    

 

26).- CIRO ALEGRIA BAZÁN.- Conforme a las informaciones y estudio realizado, nunca llegó a conocer la provincia de Pallasca, menos Tauca, nació en 1909 en Huamchuco del Departamento de La Libertad, a los 8 años es separado de sus padres para estudiar en Trujillo en 1917, padece el maltrato de sus compañeros por provenir de la sierra: “se burlaban de él y lo golpeaban. Un día se escapó y tras él corrió un hombre engominado que le contó sus propias experiencias de andino en la costa, y prometió protegerlo: era César Vallejo, su profesor”, En 1931 es apresado y torturado por sus ideas o razones políticas cumplió condena en la penitenciaría de Lima. En 1933, a los 24 años de edad es deportado a Chile donde publica “la Serpiente de oro”, su primera novela. En 1941 recibe en Nueva Cork el Premio Latinoamericano de Novela por “El mundo es ancho y ajeno”, el estallido de la guerra con Japón le impide volver a Chile. Radica entre Washington y Nueva York, trabaja para la revista “Selecciones” y como traductor de los estudios cinematográficos MGM. En 1945 se divorcia de su primera esposa. Se establece en Puerto Rico, escribe sus “Memorias” publicado en el diario “El Mundo”, contratado como profesor universitario por una Universidad. En 1948 renuncia al APRA, escribe entre 1948 y 1950 “El hombre que era amigo de la noche”. En 1950 en Cuba asiste al Congreso de Escritores Martianos, es ambientado su cuento “Los ladrones” y escribe “El hombre que era amigo de la noche”. En 1956 invitado a Cuba para dictar un curso universitario, conoce a una alumna brillante, que también era poeta: Dora Varona Gil (se casan en 1957). En 1957 vuelve al Perú, con su esposa, al Festival del Libro Peruano, organizado por Juan Mejía Baca y Manuel Scorza. En 1958 empieza a colaborar asiduamente con El Comercio. En 1960 es incorporado a la Academia de la Lengua. En 1961 se afilia a Acción Popular. En 1963 es elegido Diputado por Lima. Murió en Chaclacayo–Lima el 17 de diciembre de 1967. 

         

27).- Fernando Belaúnde Ferry.- En gira proselitista de Acción Popular, candidato a la Presidencia de la República en 1963, pasó por la provincia de Pallasca.        

 

28).-Alejandro Toledo Manrique.- Nació en Ferrer anexo del distrito de Bolognesi, su partida de nacimiento fue inscrita en Cabana de la Provincia de Pallasca, muy joven fue a residir a Chimbote provincia del Santa, realizó estudios superiores, graduándose de Economista, fue becado a la Universidad de Standford de los Estados Unidos de Norte América; ha sido Presidente Constitucional del Perú en el periodo del 2001 al 2006.

 

Quiero terminar escribiendo este ensayo sobre algo de historia de mi provincia de Pallasca, manifestando a las autoridades educativas del Perú, debe darse más importancia a la historia de nuestros pueblos, porque puedo asegurarles que la historia sólo está escrita en un sesenta por ciento a nivel nacional, que la enseñanza se mejore en el curso de la historia, debe darse más importancia, porque los alumnos en el Colegio no llegan ni siquiera a entender sobre la enseñanza de la historia, es necesario glosar una experimentada experiencia del pionero de la arqueología del norte del Perú, de Walter Alva, que literalmente se pronuncia sobre la enseñanza de los profesores nos dice: “Evidentemente, la historia del antiguo Perú enseñada como un conjunto y clasificación de ruinas y vasijas no despierta el interés de los alumnos. Debemos replantear la enseñanza como un proceso que reconstruya la historia de hombres y pueblos. (…). Estas películas de ficción distorsionan la seriedad académica y el rol de la profesión en nuestra sociedad, presentando a los arqueólogos como aventureros. En sus contenidos, los monumentos y los testimonios del pasado carecen de veracidad histórica. Sin embargo, atraen la atención de los niños y en algunos casos pueden generar vocaciones. Son las contradicciones de nuestro tiempo”. (Rev. Somos, sábado 16-7-11, pág.67).

 

RECOMENDACIÓN.-

Por la experiencia adquirida en diferentes archivos de particulares y dependencias, hago un llamado a todos los pueblos del Perú, es necesario que a nivel nacional se proceda a la recuperación de todos los archivos de las Dependencias del Estado, Oficinas Públicas, Juzgados, Comunidades Campesinas, iglesias, capillas, archivos de personas particulares de los pueblos, de capitales de Departamentos, Provincias y de todo cuanto documentación antigua se encuentre, para reunirlos en un solo lugar en donde técnica y científicamente se conserven y se clasifiquen; porque ahí se encuentran escritas la verdadera historia de los pueblos del Perú, éstos documentos se encuentran en peligro de desaparecer para siempre, por desconocimiento del valor que deben darse a estos apolillados y viejos testimonios que actualmente existen; para el efecto, debemos urgente a nivel nacional formar una CRUZADA PATRIOTICA DE RECUPERACION DE DOCUMENTOS HISTÓRICOS Y VALORES CULTURALES DEL PERU, en la BIBLIOTECA NACIONAL, para el alcance de los investigadores e historiadores de nuestro acervo y patrimonio cultural de la Nación.

 

HIMNO A LA PROVINCIA DE PALLASCA

 

¡Oh! Pueblos interandinos de integración

regadas con doradas mañanas de gran sol,

sembraste oriundo calor social de unión

en el más hondo azulino del corazón.

 

Tardes derramadas desde los cerros

en quebradas sembradas de puro cielo,

en campos verdes pastando los tiempos

la frescura del viento quebranta el silencio.

 

Cándidos pueblos desbordados de versos

perpetuas sonrisas encumbradas de vida,

flores del valle aromatizan los recuerdos

cual recubierta oración callada del día.

 

La brisa provinciana decora casas y plantas

surcadas de hojas coloreadas de teja,

con dulzura pueblan las empinadas cuestas

eternos lejanos reflejan de sol plateada.

 

¡Pallasca! eres leyenda escrita en los Andes

hecha de azul piedra vertida de bandera,

ancestral suelo disueltas en lluvías de tardes

los floridos paisajes fecundadas por el alba.

 

La luna acaricia latiente tu lejana mirada

desgarrada desde el cielo orienta el alma,

verdosa noble tierra de admirable historia

simbolizas honor y libertad legada de patria.

 

¡Oh! Pallasca, eres emblema del destino labrador

tradición rústica del signo inmortal de la razón,

tus ancestros tallaron en oro tu propio estilo de flor

los conquistadores no intentaron mancillar tu honor.

 

 

Autor de la letra: Dr. Arnulfo Moreno Ravelo

Autor de la mùsica: Kike Fuentes.

 


CAPITULO  XXII

GLOSARIO DEL DIALECTO CULLE

 

Glosario del dialecto culle en Tauca y en la provincia de Pallasca.- Los toponimios, recogido en el pueblo de Tauca y en la Provincia de Pallasca, que existen en el lenguaje del campesinado del valle interandino de la provincia, las autoridades y los habitantes del pueblo, deben de hacer todo lo posible, para recuperar y seguir conservando nuestro dialecto “culle”, en el habla cotidiana, ya que este valor cultural es el que nos identifica en la vida nacional; por cuya razón, debemos de recolectar en un inventario, tanto del pueblo como del lenguaje del campo, si fuera posible, hacer por los entendidos nuestra propia gramática o un vocabulario general, con el propósito de conservar activa, viva y vigente nuestra lengua del lugar; para no dejar que más tarde, se pierda en el olvido y que sería muy difícil y lamentable que vuelva a la mentalidad o hablase en forma activa nuestro dialecto ancestral, que nuestros ante pasados lo hablaron y lo conservaron como su patrimonio, en su comunicación hablada a través de la historia. Desde aquí, hago un llamado a los intelectuales y a sus autoridades, para que los pueblos de la provincia, sigan hablando y conservando nuestro dialecto natural y de especial originalidad; no dejemos que se altere o se olvide, por preferir la lengua castellana, no debemos permitir como en otros lugares de los Andes y de la costa, que sus autoridades educativas negligentemente lo han dejado desaparecer.   

 

                     A

Acapampa, abundancia de tierra plana.

Acerachin, peñasco de cala (pastos naturales en Tauca).

Acelgas, hierbas silvestres de hojas largas verdeoscuras.

Acelguilla, hierba de hojas largas, semilla roja, sirve para pastos.

ACHACAY, tener vergüenza o recelo de la gente.

ACHAY, miedo; susto; dolor.

ACHALLMA, repisa circular.

Achapusco, árbol de frutos en vainillas de gran contenido alimenticio.

ACHICHARRAU, reducido; quemado.

ACHIQUISH, dar la vuelta.

Aconguir, encodado de río (terrenos frente a Hualalay).

Achullapas, hierba de puna (sirve para el susto).

ADEFESIO, de mala forma.

Adamada, terrenos de cultivo pie de Cabana.

AG, repugnante; amargo; ácido.

AHHI, gesto femenino o mujer   

AHHI OGOLL, desendencia o hija

AIRITA, libélula

Aguadija, rocío o gotas menudas de lluvia diseminadas sobre hojas de hierbas en cualquier hora del día.

Aguila, vuela por las peñas.

Ayja, tierra de cultivo.

Alayubara, ala blanca.

Alcón, ave rapaz.

Ancos, águila de cerro (queda en la subida de Calaball).

Angasmarca, lugar del gavilán.

Anastillán, gavilán sentada.

Anchapampa, tierra amplia mojada.

Andaymayo, lugar de cultivo.

Anichique, hierba aromática sabor aniz, crece pequeñas en el suelo con flores amarillas.

AGUAYTAR, mirar; observar.

Aguinac, subida de cerro enflorado.

Ahua o hahua, lugar de colores no concluidos.

Aguinpú, abundancia de arena.

Aguilmalca, flores aplanadas (fundo de cultivo en Cabana)

Aguaceros, lluvia de invierno.

AGASH, insípido; amargo.

ALALAU, tener frío.

ALLAY, compasión; pobrecito.

ALAY, desabrigado; frío.

Alaypampa, frío resonada de pampa (tierra de las manzanas en Tauca).

Alayvara, agradable amanecer.

Alpartir, campesino que siembra a medias.

Aliaco, aliñado (tierra de cultivo, parte baja de Cabana)

Alicuya, animalitos de los puquiales y charcos.

Alisar, peinado de cabello de mujer.

Aliso, planta autóctona de color blanco y rojo de Tauca.

Alcanfor, planta de eucalipto.

Ahíta, refiere a las palabras ahí se encuentra presente. 

ALLAHUAYSA, baile de los segadores en el corte de trigo.

Allauca, vocablo quechua significa derecha.

Amansar, domar y adomesticar al caballo.

Amapanqui, hierba aromática.

ANACO, pollera color negro de las mujeres.

Andagada, desague de agua.

Angollca, viene de “An” quiere decir !Oh!, de “goll” significa “Cerro”, compuesto “gollca”, expresa “elevado en altura”, entonces Angollca quiere decir: “¡Oh! Cerro elevado de alteza o de grandeza”.

Angovillca, deriba de “Ango” que quiere decir cerro, y “Willca” que significa nieto; de ambos, quiere decir: cerro chico o nieto de Angollca.

Ansulay, grito de sorpresa.

Anillua, ladrido de perro.

ANASH, malogrado; amargo.

Anis, hierba aromática.

Anshulay, tierras de cultivo de Cabana.

AÑASH, dulce; rico.

Añanásh, ¡qué rico!.

APARRAGUA, encogido.

Aparejo, protector del lomo del burro en forma de dos aguas.

Apipuc, lugar enlodado rojiso.

Apuntillar, cabar la tierra para sembrar.

Astuto, persona sabida.

Ashumacha, arrimar o montonar a la peña.

Acshuc, harta y variada producción.

Ashoc, cosa buena, papa amarilla muy agradable, río en Tauca..

ATABALES, cosas, menudas.

ATATAU, feo, asqueroso.

ATATAY, despreciado por feo.

ATOCIGAR, afixiar con humo.

Atoldado, cielo nublado.

Aojar, enfermedad mal de ojo del niño.

Atosay, espanta zorro.

Arar, abrir curcos en la tierra.

Aracabo, cerro de minas en Cabana.

Arado, herramiento jalado por bueyes para abrir surcos en la tierra.

Arranque, sobrepasado de inmediato.

Arrancar, sacar la hierba de la sementer.

Arropar, cubrir el maíz con hojas de saúco, para obtener la jora para preparar la chicha.

Aracabo, arrastrar por el suelo o por el cerro minado alguna cosa.

Arisco, espantado.

Achupalla, fruta que produce en Conchucos.

¡Aurita!, voz que infunde prisa en el momento.

¡Aya!, muerto.

Ayashian, junto con el muerto.

Ayramaca, hacha filuda de mano.

Aypate, cima o altura de arriba.

Ayahual, sepultura de autoridad o tumba de juez.

Ayaychaca, advierte la muerte.

 

                        B

 

BALANDRAN, blanco con negro.

Bambamarca, lugar ahuecado en color.

Bambas, (bamba) pampa de verdes follajes.

Bandido, refiere al forastero abigeo.

Bandolero, abigeo asaltante, asesino con arma de fuego.

BARBACOBA, catre rústico de madera.

BARVECHO, tierra arada y removida para sembrar.

Batán, piedra semicircular plana para moler granos.

Barrilito, vacija chico para guardar chicha.

Berros, hierba crece en los manantiales, es curativa.

¡Bestia!, voz usada para menospreciar o desaliento.

BIRVE, hilos del tejido.

BIZCO, ojo malogrado.

Brasada, cordel o soga medida en proporción de los brazos

Brincar, refiere saltar pircas y acequias.

Brincoteando, dar saltos desordenados.

BROMOTE,  lunar carnoso grande.

Bullanga, bulla desordenada.

BUJUNADA, burla jocosa.

BUÑEGA o Muñiega, estiércol seco de res para quemar y abono.

 

 

                        C

Cabecera, es el inicio del terreno en la parte alta.

Caseras, cosas de uso de todos los días.

Cavar, remover la tierra para enterrar algo.

CARCA, suciedad pegada.

Carhuacash, planta de espinas largas, se usa para quincha.

CARAHUANCO, cinta metálica para atar la punta de hierro al arado.

CARAC, persona que atiende al personaje en un banquete.

CANI, muerte de un ser vivo.

Cañi, descendiente femenina o hermana

¡Ay caray!, voz infunde valor y prisa.

CARAPSHO, pellejo de chancho.

Carahuallpa, fiesta popular añorada.

Carumaca, suelo de la tarde, terrenos de los curas y del convento.

Carmaca, es una toma de agua de Cabana.

Cachinani, caminar a pie.

CAICACH, escarbajo, fingido.

CAYSHA, enfermedad del niño (llorón)

Callpumaca, terrenos de cultivo de temporada cerca de Carumaca.

Caypo, hierba silvestre sus flores segan en pantalón,sirve para riñones.

Cayhua o Caygua, fruto comestible, la semilla secada, tostada y molida, se obtiene el ají que le llama el Cayahuaball, para comer con papas.

CAGALERA, parte final del intestino.

Cagoma, círculo de viento frío.

CáCHIMA, fruto de la mostaza alimento para palomitas.

Cachampa, peones competidores.

CADO, granos de choclo tostado como cancha.

CAHUI, oca en tajadas secada al sol.

CAU, lluvia

Cahuana, vocablo del cual deribó el nombre de Cabana.

Cahuac, rastros de huayco.

CASHPO, pelo crespo.

CHASCAR, pelar huesos con los dientes.

Chupac, escaso de agua, terrenos de Calaball.

CATIPAR, masticar hoja de coca coqueando y fumando con cal para adivinar. 

Catipana, planta de hojas redondas y flores amarillas, curativa para la tos.

CACHARPAS, cosas menudas usadas.

Cachayganda, paraje de cultivo de temporada cerca de Colgayunga.

Calabazo, embase de cal para coquear.

Calavash, cinta que amarra lana de la rueca.

Calahuaya, planta alargada con bordes de espinas.

Calminshia, chancho pintado de blanco y negro.

Camalca, cerro que se ubica frente al río y vertiente de Santiago de Chuco.

Camball, terrenos frente a Calaball.

Cambear, trueque, entrecambio de productos agrícolas.

Candaullpa o Candaupa, fruto de la flor de papa

Cachipampa, lugar accidentado.

CACHANGA, pan delgado sin levadura, hecho en piedra o tiesto caliente.

Cachucha, prenda para la cabeza de sombrero o gorra.

Cachamaram, fruta con espinas y flores.

CARVISH, quebrado en la boca.

CATARAPE, mazorca con pocos granos.

CAISHINGO, niño anémico y pequeño.

CASHA, apolillado, podrido, débil o madera apolillada.

Cashallete, zapatos rotos y viejos.

Cashallurto, potaje de habas, coles y papa con carne de chancho.

CALLPA, parcela desocupada.

Cayahuabay o Callaball, semilla de cayhua secada, tostada y molida, mezclada con agua de papa o de sopa, se obtiene el sabor de ají natural, color marrón, para comer con papas similar a la papa huancaina.

Canicas, uso de piedras redonditas para la honda.

Cancha, maíz tostada.

CARACHO, expresión de suficiencia.

CARAPA, tallo seco del plátano.

Carapcha, pellejo seco de chancho.

CARCANCHA, figura de la muerte.

Carona, cosido de varios trapos para poner sobre el burro

CAYGURO, tronco y tallo seco del maíz en rastrojo.

Cayshirac, planta de hojas delgadas curativas.

CAIGO, tejido mal hecho, sin nivel.

Caishirac, planta de hojas angostas son curativas.

Caigallpampa, lugar cerca de las tierras de Porpuna.

Caín, cerrito en Cabana.

CALABAZO, depósito de calabaza pequeño con cal para catipar.

Calato, refiere al desnudo.

Calaball, lomada de hojas o plantas secas, produce pastos de temporada.

CATAY, ten, aquí está.

CATARAPO, mazorca de maíz mal granado

CALLABAS, cinta para atar la lana.

CALLAU, madera plana para tejer.

CANDAUPA, fruto de la papa.

CALICHAU, traspasado del vicio.

Calipuy, cola de paloma dormida.

CALLANA, pedacito de alfarería.

Callabash, cinta de lana, para asegurar lana en la rueca.

CALMINGRRA, chancha de blanco – negro.

Canchis, lugar aislado en el desprecio.

CANIGUARAC, fantasma, duende.

Canaymonte, escamoso (tierras de cultivo de Ferrer en Bolognesi)

CACHIBOTAS, despectivo de las botas.

Cachuvara, salida de amanecida.

Cayhuabamba, revivir (terrenos de cultivo de Cabana)

CASHALLURTO, sopa de trigo crudo o chupe de trigo.

Cashalete, madera polillada.

Cashqui, sopa de harina de habas con papa y huevo.

Cacharperías, objetos del pasado guardado.

CAÑINGO, débil, mal formado.

CAÑIHUARAC, duende en los bosques.                     

CAMASHAR, hacer la prueba.

Camellón, surco en la siembra de papa.

Cambal, casa de terrón o adobe.

CANGALA, pelotitas duras de lana o suciedad acumulada.

Candela, fuego que quema.

CARAY, ¡qué lástima!

Carhuancote, cerro que arde.

Carumaca, ladera de pastos camino de Tauca a Corongo.

Carguacash, espina o la mazorca de la espina.

Cambal, tierra seca sin agua.

Candela, fuego o carbón encendido para alumbrar o prender fogatas.

Capia, maíz suelto de sabor dulce.

Capca, maíz hervido o cocido en agua.

Capishala, noche amigable de claridad, acequia de regadió.

Callpullmaca, dos maderas en el aire como cama.

Cachill, cófre de restos de metal.

Cachubara, terrenos de pastos de altura en Cabana.

Caquia, lugar apreciado y preferido vecino cercano.

Capapay, lugar de baños termales.

Cayn, lugar resbaloza.

Cerrazones, cúmulo de neblina oscura en los cerros.

Celemín, embase de madera para medir el intercambio de productos.

Cequia, acequia, conductor de agua.

Cequión, acequia grande y profunda.

Cedrón, planta aromática.

Cincha, faja ancha que apreta el cargamento del burro.

Cocharquino, fango en profundidad.

Cochugón, entrada encogida.

Colgayunga, tronco de inca, terrenos de cultivo de temporada.

Collgapampa, lugar que produce sombra.

Cochapampa, agua emposada en pampa.

COCHIÑUDO, doble nudo.

Coles, col de hojas grandes, para sancochado.

COMPAÑONES, testículos.

Comolanga, lugar en silencio de caída de agua.

Coronta, parte de mazorca ensartado en un palo para tostar.

COROTA, mujer inútil que no saber hacer nada.

Cortadera, lugar en donde crecen hierbas largas que cortan.

COYURGA, lluvia de nieve finísima.

Coyopampa, retorcer soga de penca, ladera en Cabana.

Collall o coyall, hierba aromática para infución en agua hervida.

Collmur, hierba fina como el pajonal, para el techado de las chozas.

COMARRO,  pintado blanco con negro.

CONGO, saltar por sobre la cabeza.

Condor, vuela por las cumbres es de color negro con blanco.

Conducto, lugar por donde pasa la acequia del pueblo.

Conculay, vuelo de aves de sembrios.

Conshyams, caída de humedad antigua o residuo de líquido.

Conllata, hacer moler o triturar es un fundo de cultivo..

Concarayna, laderas de pajonal, flores, pedregoso en ladera.

COBIJON, frazada grande.

COMPINCHE, ocultador de secretos.

Coposo, árbol de muchas ramas.

Copchos, flores de la jalca.

Collgapampa, tortola de la pampa o del campo

Coto, bulto en el cuello.

COTON, camisa sencilla.

COTILLA, chaleco para sostener los pechos de la mujer.

CONDA, siembra de papa chaucha.

Coñopisque, agua fresca estancada con cuña.

¡Cuash!, ¡Cuash!, denota de sorpresa, alegría o dolor.

Costal, saco de lana para guardar granos.

Cuatronza, voz que refiere la palabra de cuatro onzas.

Cuatrero, ladrón de acemilas.

Cuchituxsig, lucero del amanecer.

Cuchillocllos, codo de corriente de agua en manantial.

Cuchimaca, pulga de la otra orilla.

Cuchicanca, preparado de lechón al horno

Cushcañao, persona de mente hueca sin pensamientos.

Cuchupaico, lugar descampado y aislado.

CU, cabeza.

Culen, hierba planta aromática para el pan.

CUMBASH, amigo inseparable.

CUNDAR, piojo grande.

Cunurpanba, cóndor volador.

CUSHCURUMBA, mujer inquieta.

CULLPAMANGA, pachamanca.

Cuñuñuma, estruendo de cerro.

Curuhuambo, tierras de cultivo de pan llevar.

CURCUNCHO, persona jorobada.

CUCUCHE, codo del brazo.

Cuco, refiere al indeseable fantasma

CUCHIVINDE, pellejo de cerdo.

Cuchicay, oca cortada y seca al sol.

Cushipa, perdiz ave de vuelo corto.

Cuchilluyoc, restos arqueológicos perdidos.

Cushtambo, en bajada escondida.

Cuchufletear, recepción con zumbas y bromas.

Cuchufletas, refiere a las bromas.

Chuburbay, pueblo siembra papas, caserío de Corongo.

CUSHBALL, harina  dulce.

CUSGÁ, tronco.

Cushy, rincón esquinado en peña.

Cusurpanva, arrodillado por su falta.

CUMALL, mal agüero.

CUMÚ, beber

Cuy, animal domesticado.

Cuycuyum, planta silvestre para lavar ropa.

Cuyumalca, camisa usada.

Cuybamba, laguna de Cabana.

Cuyupampa, viene de “cuyu” tronco, “pampa” plano, tronco plano.

Cundido, esparcido alrededor.

CUSAY, fruto grande de papa.

Cusacama, expléndido descanso.

CURUREAR, tarareo de cuy en celo.

CULLAM, soguilla enrollada.

Culluyón, tórtola de campo.

Cullgón, parajes de pan de llevar en Cabana.

CUSHALL, sopa de harina.

Cutipar, deshierbar el terreno sembrado.

Cutumbara, cortar hierba fingida, terrenos de pan llevar.

CUCHOS, piojos.

COLLKO, maíz en mazorca con panca seca usado para tamal

Coyo, quihuisha, variedad de la quinua.

Copchovara, lugar en donde crecen flores del mismo nombre.

COYUNTA, cinta de cuero crudo.

CURRULL, sacare de su recámara.

CURTISH, reincidente.

Criado, persona de servicio.

Crispina, lugar estrecho (terrenos de cultivo en Cabana).

Cruzmaca, cruz envejecida.

Cuchupaico, desparramado (terrenos en Cabana)

Cusmaca, loma festivo.

Cushcapa, papa seca.

Cushacama, río secado (rio de Cabana).

Curciento, con diarrea.

Curo, curar.

Curu, sanar.

Cungush, cerrito de altura en la jalca de Cabana.

Conculay, tierras de cultivo en Tauca.

Cushurpampa, chacra y pampa del cementerio de Cabana.

Coshcabara, nivelarda madeja.

Cutumbara, tierras de cultivo en Tauca.

Combe, acequia en Cabana.

 

                        CH

Chacra, terreno de campo.

Chacarero, hombre que cultiva el campo.

Chapreó, hechar sobre el agua algunos granos.

CHACHINERO, comer harina.

Chamuscado, cara enegrecida por el frío.

Changalina, pies y piernas como gallina.

CHAPLAC, sonido de una caída.

Chaqui, pie.

Chilcas, suelo o tierra endurecida.

Chihuaco, pájaro cantor.

Chilcuñ, tierra de cultivo en Tauca.

CHERCHEROSO, mal vestido.

CHAHUISAR, regar ligeramente.

Chahuachac, alimento crudo sacado del agua.

CAPALO, agárralo, míralo.

CHAMUSCAR, quemar ligeramente.

CHASPAR, pelar pelos con fuego.

CALLAU, repisa de palos.

Chashi o Chaghi o Charri, acompañante o compañía para dormir.

CHACATE o chacatec, pieza que sostiene la correa del llanque.

CHACCHAR, masticar coca.

CHAMERSCA, leña delgadita.

Champas, corte de terreno con hierba como adobe, para canalizar el agua.

Champosa, mujer despeinada, cabello desordenado.

CHACLE, quijada o hueso de la mandíbula del animal.

CHANGASH o Changas, hierba medicinal, para dolor de estómago.

Chancaca, miel de caña sólida en panca.

CHANCLETA, zapato viejo, mujer.

CHANTRE, fibras de kárapa.

Chapa, refiere al apodo.

Chaquito, chiquito.

CHAPREAR, derramar al suelo.

CHAUCHA, papa harinosa de riego.

Chacua, escurridera circular para mates y platos.

Chauemaca, cerro elevado. 

Chavin, viene del quechua “Chaupin” que significa “mitad”, medio, centro del centro.

Chaupin, viene del runasimi, que quiere decir:”en el medio, en el centro”.

CHECO, porongo de calabaza.

CHICA CHICA, llamada de cerdos.

CHICHILICHE, gallito pequeño.

Chichire, madre que alimenta.

Chihualito, fiesta del cortamente.

Chilico o Shillyllyco, persona que vende baratijas.

Chilgañ, planta tiene espinas, flores y fruto, sirve para quincha y leña.

Chiri, pastales de gran verdor para limento de animales.

Chicha, bebida de jora.

Chilca, planta de hojas alargadas, con flores blanquecinas y amarillas acampanadas, es pegajosa, resinosa, sirve para resfrios, similar que el Shayle o Pauca, abunda en Bambamarca, Chota de Cajamarca.

CHIMAYCHI,  baile huaynito.

Chihue, pájaro.

Chimvino, oca un poco dura resbalosa de agua dulce.

China, trato a una mujer jóven de campo.

Chincho o Huacatay, planta molida como ají se come con papas.

Chingalpo, silencio acobardado a medio alumbrar.

Chingulyugo, tierras de cultivo cerca al río de Shañoc en Tauca.

CHIROCO, tocador de flauta y bombo que hace bailar.

CHIRRICLIN, persona chica.

CHIRRA, presa de carne.

CHICHISTAU, pan con quemaduras.

CHINE, harina de maíz para espesar la mazamorra de calabaza.

Chingas, danza similar a los hombres.

CHISHA, voz de votar gallinas.

CHISHYA, carne

CHo, trato a los varones.

Cholo, hombre de campo.

Cholito, niño pequeño.

Choclo, (viene del culle chogllo) maíz en maduración con panca.

Chontajirca,  cerro de pajonales con pájaros.

CHOQUITO, promesa de amiguito.

CHOCHOCA, choclo semicosido seco molido para sopa.

CHOCHO, (tarwi), fruto pelado con ceniza y cal, lavado en agua.

CHOCCHE,  objeto manual de hueso para tejer en telar.

CHOGA, aumento en la carga o agregado sobre carga del flete.

Chogo, planta de agua.

Chocoñ, hueco vacío.

Chorro, caida de agua por la cascada

Chozpando, brincoteando de alegría.

CHUCAC, malestar o vómitos.

Chullush, criatura abortada, cerro encorvado de poca vegetación.

CHUSHO, grano menudo.

CHUCUALL, corazón

Chucho, teta o pesones de la mujer.

Chuchito, pequeño maltratado.

Chucha, palabra deshonesta y ofensiva para la mujer.

Chuccho, enfermedad del paludismo.

Chusco, cosa corriente o redículo rústico.

Chullo o Shillullo, polvo que se hecha a la cabeza.

CHUEGO, papa asada sobre la brasa.

Chugañes, planta para alimentar cabras.

Chugurmaca, planta que brota en lomada (Cabana).

Chunapampa, amor de campo, nombre de ladera de Pashas, Cabana.

CHUSHIR, dormir.

CHUCHO, teta de los mamíferos.

CHUCHÚ, flor

CHUNGO, piedra semiesférica para moler granos en batán.

Chuco, especie de sombrero usan en el Callejón de Conchucos.

Chuño, papa fermentada.

Chugur, planta de flores violetas, crecen en quebradas y alturas, sabor amarga y olor fuerte que marea. 

Chugures, planta silvestre, nombre de loma con mina.

Chuncho, persona de la selva.

Chupar, beber a sorbos.

Chuquique, tierras del caserío de La Banda.

CHUIP, estrella

Chupe, sopa de papa con carne, huevo y paico.

Chupica, es pampa de pastos de temporada en Calaball.

Chúcara, caballo brioso por amanzar.

CHUSAR, rifa para determinar.

CHURURO, lunar carnoso grande.

CHURGAPE, grillo

Chuquicara, pase caluroso entre cerros.

Churrietas, animal gritón sin aparecerse entre las piedras.

Churuzuque, planta aromática para baño de niños.

 

 

                        D

Dalia, flor silvestre de varias colores de flores.

Dizque, denota acción de duda.

DESCUAJERINGAU, mal fajado.

DESTARLATAU, mal vestido.

Descarminar, aflojar lana para hilar.

Diónde, pregunta de qué lugar viene.

Duende, fantasma de los bosques.

Dumedume, dormir cariñosamente placentero.

 

                        E

“Elvishe”, nombre disminutivo de Vicente.

Elshapingo, espiritu maligno.

Embucharse, llenarse de resentimientos.

Encajara, palo metida en la faja de mujer.

ENGERIDO, animal encogido.

ENGILAR, atar, amarrar.

ENGRULLIR, comer rápido.

ENTECAU, falto de virilidad.

Entrencima, objetos uno sobre otros.

Entresuelo, construcción entre el suelo y el techo.

ENDITAR, endeudarse.

Entoldado, cielo nublado no se ve el sol.

Estaca, palo de extremo en punta introducido a tierra.

EXQUIC, lucero

 

                        F

Faldiquera o faltiquera, bolsillo o talega grande.

Fanegadas, extención de tierras.

FILLFA, dinero.

Fisgonear, agitar lo ajeno.

Flirtear, refiere mirada superficial.

FAITE, guapo, valiente, decidido.

Flacuchenta, mujer delgada.

Forastero, gente extraña del lugar.

Flor de Cando, la Cantuta.

Fragua, fogón para fundir metales.

Fresas silvestres, crecen en riberas de quebradas.

 

                        G

Galgada, entre dos pendientes.

GAÑAN, peón que ara la tierra.

Gangosa, persona afónica.

Gagamarca, ciudad en cerro.

Garrañón, burro exitado.

GEDEROSO, mal oliente.

Gori, nombre atribuido al oro.

GUASHARINO, persona intrigante.

GUASHCO, alcohol para beber.

GUACHAP o Guachape, papa silvestre.

GUAJAILLAR, reír escandalosamente.

Guarecerse o guarecer, evitar caida de lluvia en la cabeza o acurrucarse en un lugar para no mojarse.                        

GUARIQUE, sitio escondido.

GUARGUERO, esófago.

GUAYANCHA, desagüe del patio.

Guayo o Huayo, escondrijo, sementeras de temporada.

GUAITEALO, míralo, obsérvalo.

GUATIPA, aguja grande.

GUACHANA, huevo de muestra.

Guachap, para silvestre del campo.

GUASHPA, coca para coquear.

GUALDRAFAS, retazos de menudencia o carne.

GUALLQUI, acompañante.

Gallareta, aves que cantan en los mananteales.

Guaca o huaca, lugar de entierros de tesoros.

Guaso o Huazo, fuerte, libre y retozante.

Guaqueros, persona que busca tesoro en las guacas o huacas.

GUISHLLA, cucharón grande de madera.

Guaucho, ave malaguero

GUIRRIRRINGO, moscón.

GURRA GURRA, orden para ladrar.

 

                        H

Hatummatsay, marearse perdiendo el conocimiento, no recordar sus actos.

Horcón, madera terminado en un extremo en dos partes o ramales.

Hocico, boca de chancho.

Hondilla, honda,

Horqueta, madero de tres palos para separar la paja del trigo.

Hojonal o oconal, pampa húmeda en donde crecen pastos.

Hojahallay, cosecha.

Huahua, bebé o niño.

Hualanga, grupo que lanza.

Huallpasuas, personas ladrones de gallinas.

Huallpa, danza folclórica.

Huaillapuc, tiera escondida, hacienda de pan llevar.

Huaca o Guaca, llanto de la tierra.

Huaraca, cuerda de soga para lanzar piedras a lo lejos.

Huanca, danzantes con música de arpa.

HUACAISHINGO, hijo ilegítimo.

Huacolmalca, terrenos de cultivo en la parte baja de Cabana.

Huachi, loca o persona enloquecida.

Huachaspina, lugar de roedores, cerca de Ticamampa.

Huaychau, peñasco de mirar, se encuentra en Calaball.

Huaycho, en casa, ocupa lugar de descanso.

Huaychomi, está en casa.

Huaychoshi, dice que esta en casa.

Huayhuash, animal techero come al cuy.

Huacaches, cosas enbarradas de tierra.

Huamayara, piedras forzadas por hombres.

Huando, cargar bulto en el hombro.

Huandoval, cocina escarbada rustica.

Huancash, cerro de platas silvestres.

HUANGA, piedra grande.

Huachac, la que pare la cria última.

Huangapalla, pidra bailarina.

Humita, choclo molido y envuelto en panca para ser cosido.

Huambo, terrenos de cultivo en Cabana.

Huagores, crecen redonditas en la puna con espinas blancas con flor.

Huangaball, llenado delgado suelo caluroso.

Huantococha, suelo humedo represado.

Huashco, licor y chicha.

Huashpampa, tierras de los contrafuertes de Caquia.

Huashla, planta chica tallo pequeño, hojas chicas.

Huarapo, licor rústico de caña de azucar.

HUECRO, torcido.

HIESCA, corazón del maguey.

Hijón, dar puyaso al toro cuando esta arando la tierra.

Hijonear, remover la puya en el mismo lugar del hijón.

Hilao, planta silvestre medicina.

¡Huash!, denota sorpresa induciendo a caminar.

HUASQUILLA, soga delgada de penca.

Hualgayoc, mezcla de semilla anciana.

Hualalay, (walalaay), “lindo amanecer”, centro poblado mayor de Tauca.

Huamayara, bajada de montaña.

Huashpampa, poner semillas en la pampa.

Huaraca, soga con base para lanzar piedras redondas a distancia.

Huacra, cuernos mal formados.

Huigo, planta verde, hojas anchas, flor amarilla.

Huayahumacho, cara de cabeza desmoldada.

Huayacta, costumbre ajeno.

Huaychonta, arbusto florido, tallo que utiliza los jefes o embarados.

Huaychotacc, ¡está en casa alta!

Hushla, centro poblado de Conchucos.

HUAYRUNA, techo rústico para proteger a los a animales de corral.

Huaca, llanto de tierra, por donde derrama la tierra del interior del mundo.

Huanaco, abono de suelo para siembra, tierra de temporada.

Huayguallaco, terreno de siembra de temporada.

Huauque, falda de cerro.

Huanchaco, pájaro de pecho amarillo.

Huataullo,  hacienda de cria de ganado.

HUEGO, gusano de tierra.

HUICSHO, ojo torcido.

HUINGO, deforme ovalado.

Huíco, laguna que divide la puna de Tauca con Llapo.

Huoibara, fundo cerca al río de Cabana.

Hucza, papa silvestre de color morado.

Huacachique, ajeno o no es propio (terrenos de Cabana)

Huacrapargo, callejón de tierra aplanada con escasos árboles.

Huarilca, pueblo pequeño.

Huarin, lugar fangoso de vegetales.

Huatatiros, matar a tiros.

Huayumaca, decuesta en subida o en hoyo cavado en bajada.

Huauques, relación de hermandad.

Huashla o Guashla, planta espinosa, con fruto y flores morados.

Huarauya o Guarauya, planta esbelta de flor amarilla, para flautas.

Huaqueros, personas que profanan las huacas en busca de tesoros.

Huandal, planta oriunda del lugar de Tauca sirve para leña y quincha.

Huso, delgada madera para hilar.

Huño, planta de Calaball para leña.

Hurón, animal anda entre las ramas de árboles.

Huronero, indaga sin ser visto por alguien.

 

                        I

Idahuica, condición de sagrado.            

Iglesiabamba, resto arquelogico preinca.

Ilocober, terrenos de altura en Cabana.

IMANCARRA, arco iris.

Infundia, grasa de gallina.

Intitaita, padre sol.

Inac, alto de fenómeno luminoso.

Inca nani, camino del inca.

ISHPE, lunar carnoso chico.

Illary, amanecer brillando.

Itsoj, vocablo quechua significa izquierda.

 

                        J

 

JAQUECITO, convaleciente.

Jareta, brageta del pantalón.

Jáquima, correa puesta en la cabeza del caballo.

Jamón, pierna de chancho aumado.

Jinglar, mecer sobre algo.

Jijuna, palabra que se antepone a otra con ira o con colera, es una injuría.

Juntadotas, mujeres que cargan los tercios del trigal.

Jirkas, cenizas esparcidas sobre los cerros.

Jicra, tejido de huasquilla para trasportar ollas de Mollepata.

JUSHE, juzgador de alimentos.

Jucuves, pelaje grisáceo, quebrada de agua en bajada.

 

 

                        K

KIRMA, palo corto atado a la punta de una viga para alzar.

KALMCAS, piernas largas.

KAKIA, cerro semi esférico.

KARAPA, corteza seca de plátano.

Kea, pugo o paloma.

Kon, dios de la altura de corrida ligera de Lambayeque.

KOLLCO,  maíz con panca grande para el tamal

Kurus, gusanos.

KULLCO, mazorca con panca grande.

                                                

                        L

 

LAHUA, mezcla de harinas o sopa espesa de maíz pelado o mote molido.

Laguna, granos molidos.

Lacapampa, calabaza blanca de campo.

LAMBIDO, gustar de las novedades.

LAJA, losa de piedra pizarra o planas.

Lajas, cerro de donde extraen el hielo para helados en Tauca.

Lasguarauyas, lugar de pastisales en lomas de Calaball en Tauca.

Lamajada, lomada de animales de temporada en Calaball en Tauca.

Lahuaca o Laguaca, lugar sagrado de entierros de gentiles.

LACUASH, que no entiende.

Lachuco, minado de oro.

Lacchovara, lugar de pajonales con lluvia.

LAMBAC, desabrido.

Lampa, herramienta para retirar la tierra removida.

LAMPIÑO, con poco pelo.

LAPA, fuente grande de madera.

LAPO, manazo a la cara.

LATAY, rotoso.

Laya, de todo color.

Lazo, soga para atrapar o jalar res.

Lapampa de Chupica, pastos de temporada en Calaball.

Llegau, pregunta cómo ha llegado.

LIPIDIA, vientre elevado que mata.

Lichicocha, laguna encantadora de Cabana.

Lomos, refiere a las espaldas de un varon.

Loan, voz que refiere a bienvenida.

Lungos, arina no disuelta en la sopa.

Lucuma, árbol con fruto de contenido color crema arinosa.

Lucumpampa, terenos de cultivo en Cabana.

 

                        LL

Llagatunán, ligero pulido de suelo.

LLANQUE, sandalia de cuero o caucho de uso rural.

Llantén, planta silvestre son curativas.

Llacaycara, laguna triste llorosa.

Llacapuquio, peón trabajador de jalca.

Llactabamba, hierva masticada, el lugar es de un cerro y un río.

Llamachac, lomada de cuello largo de puna.

Llapo,(llapi) pesadilla angustiosa, totalidad del grupo de personas.

LLICLLA, Manta con rayas de colores.

LLUCA, viento

LLULLO, blando.

Lluco, blando endurecido.

Llacón o Yacón, tubérculo curativas.

Lluque, red de casar.

LLURIMPA, fustán de bayeta.

LLUSPI, pulido, suave.

 

 

                        M

 

MASHCARA, cuero de cabeza.

Mashca, mezcla de harinas de granos andinos.

MACALAU, machucado, deformado.

MACACO, chino, achinado.

Macana, mango de madera con cabeza de cuero para golpear la caja.

MACUCO, grande y fuerte.

Marcuball, cargar entrebrazos.

MACRO, pie torcido, chueco.

Marcos, planta de hojas recortadas, tienen frutos espinosos y flores.

Macra, nombre atribuido por Cabana a la parte tracera del cerro de Angollca por presentarles algo encorbado o encogido.

MACSHO, hueso de la columna o cabeza de chancho.

Machca o Mashca, mescla de granos en harina.

Malcagau, mal nacido, mal venido

MAYCHAC, madera plana para tejer.

MAYGAT o mallgate, parte de la cama donde descansa los pies.

MAYGATE, acompañante que duerme sobre los pies

MAY, pie.

Mayas, tamaño de extención.

Mayush, río corriente de lluvia.

MASHOC, parte de la gavilla deshecha.

MASHQUERO, porongo para la chicha.

Mashgonga, cerro de altura en curva con laguna y restos arquelógicos.

MALLUA, ave tierna.

MAMICHA, mamá vieja.

MANCORNAR, amarrar las patas a la res.

MANGADA, lluvia torrencial corta o de poca duración.

Mangas, parte de la camisa que proteje los brazos.

MAJADA, lugar donde duermen las ovejas.

MANACALLA, somnoliento.

Manear, envolverse las canillas entre fajas.

Mancornar, amarrar dos caballos a un eje.

MANTAY, palo delgado para techo.

Manantial, terreno húmedo de agua y hierbas.

Mancaullo, fruta nativa con espinitas muy delgadas.

Manzanilla, hierba aromática.

Manito, expresa sentimiento de hermano.

MAPOSO, sucio mugriento.

Malnacido, refiere al ingrato o desconsiderado.

Malviento, malos aires de lugar.

¡Malaya!, refiere al pesar del pasado, pesarse de haber hecho algo.

Mashua o Mashgua, se come sancochado y las hojas sirven de remedio para los riñones.

Mate, plato de madera para comer.

Matal, lugar de árboles en retoño.

Matala, hojas largas crecen en hojonales, sirve para techar las chozas.

Málape, cerro cerca al caserío de Ferrer en Bolognesi.

Mate, infusión de hoja de coca en agua.

Matacancha, camino en pescuezo.

Matibamba, campo estrecho sofocante, tierras de cultivo.

Mático, planta curativa para la infección.

Maqtillo, servicio gratuito y obligatorio en casa de curas.

Mayas, centro poblado de Conchucos.

MELGA, retazo de tierra de cultivo.

Menear, remover granos o mazamorra.

Mechas, manojos de cabellos de mujer o de hombre.

Mejicos, planta de hojas largas con borde de espinas del cual se obtiene la penca cuando seca.

MISHA, mancha o lunar grande o lunarejo.

MISHE, gato casero.

Mistis, hacendados o gamonales.

Mimishca, nada.

Micchi, no tiene participación.

Mishqui, rico de sabor.

MISHQUE, juego entre cuatro rayas.

MICHINAL, palo sostén de la cinta del techado.

MILLCA, recibir algo en el rebozo.

MILLCAPA, toda clase de víveres.

MINGA, peón contratado para trabajo.

Mitoy, barro o terreno cienegoso.

MIQUE, porción de una caña.

Miú, comer.

Moquillento, persona con moco en la respiración.

MOGOTE, montón de piedras.

Mongón, herencia rústica.

MOGINO, color pardo oscuro.

Mollepata, arboleda cortada.

Molle, planta medicinal.

MONILLO, blusa de mujer.

Monteruca, gallina gorda.

Mora, fruto del zarzal.

MOSTRENCO, animal prisionero sin dueño.

Morocho, maíz seco duro de hacer mote y al tostarse rebienta.

Mote, maíz herbido con ceniza para pelar la cascara.

MOZA, amante.

Mofletudo, grueso y carnoso.

MU, fuego.

MUGANRRA, candela débil.

MUGANCHA, tizón encendido.

Muermo, planta hojas finas y pequeñas curativa.

Mugriento, hombre sucio.

Mulluhuanca, piedra de colores.

Mullipampa, viene de “molle” mulli, “pilli”pampa, pampa de molle.

Muputuna, producción de semillas brillosas.

MUNRRO, huella, cordón umbilical.

MURRUPIGUE, pleitista.

MURCO, pelo crespo.

MUSHMAR, masticar aire en la boca.

MUNTUA, sombrero.

Musti, en el Cusco llaman al mote de maíz cocido.

Muña, hierba crece en la puna, es curativa de varias enfermedades.

MUÑ, luna.

 

 

                     N

NAPUS, planta silvestre, hoja de mostaza y flores amarilla cocinada se come con papa.

Nacuy o nakuy, mentiroso.

Nani, camino

Nayra, con la luz de tus ojos.

Neshia, enfermo.

Nogal, hojas usan para teñir ponchos, semilla se come como nuez.

 

                        Ñ

ÑAGAZA, aparentar, simular.

ÑANQUE, véalo usted.

Ñacag, tacaño o miserable.

ÑUPLA, convidame.

Ñuco, mudo que no habla.

Ñisca, refiere a no dejar nada existencia.

 

                        O

COLLAR, abrigar en el seno.

OGOR, plomo claro.

Ogoñ, hembra estéril.

Ogorgoñ, tierra aislada.

Ogopito, huecos o minas rectos en un cerro.

¡Ónde!, pregunta por dónde se encuontrará.

OQUE, plomo oscuro.

OLETEAR, averiguar con disimulo.

Otolocoñ, paso acelerado o apurado.

OREPLAS, sordo.

Oque o Oqe, color plomo.

Ortiga, planta que inca y enroncha la piel es curativa.

Ortiguilla, hierba más gruesa, espinas más saltantes y un poco oscura.

ORQUETA, trinche grande de madera.

OLISCAU, pan frío con hongos.

Olisqueando, oliendo los rastros dejados en la tierra.

 

                        P

PABAYAU, descompuesto, blando.

PACCHO, maíz dulce arrugado, duro y crocante.

Paccha, derrame de agua o cascada de riachuelo.

Pachapampa, viene de “pacha” tierra, “pampa” plano, quiere decir: tierra o barriga llana.

Pacarina, salida de cueva.

Pacay, fruta como el huabo y también es nombre de tierras en Tauca.

Pachos, restos arqueológicos en muralla de piedra.

PACAÑ, fruto arrugado semiseco.

PACHAMANCA, comida asada.

Pacchamaca, barrio urbano de Cabana.

Pachka, araña horrible.

Pachachaca, término de sapateo en el pueblo de Conchucos.

Pachamama, madre tierra.

PACHAPAMPA, residuo del maíz chico en la parva.

Pachacchaca, varias caderas de mujer.

PACJILLA, agregado, amargo.

Pacollana, río tapado o escondido, bordea terrenos de Mayush.

Pashas, restos arquelógicos de Cabana.

Pajonal, paja del cerro.

Paje, persona sirviente de su amo.

Pajarocarpintero, pajaro con pico fuerte para picotear los árboles secos.

Pagarían, luna nueva.

PALCA, dos unidades pegadas.

Pala, madero terminado en plano para ventear el trigo.

Palla, candorosa estampa femenina de corte princesal.

PALLAQUEAR, juntar lo caído.

Pacrañ, animal del campo.

Panisara, hierba aromática para beber.

Panillamaca, reluciente loma de pastizales.

Panza, cosa abultada de los objetos.

Pangusacape, abatirse fuera del despojo.

Pañegur, palo largo con punta en un extremo, para sembrar maíz.

Paseau, andar por distracción.

Pasñachas, servicio gratuito y obligatorio en casa de autoridades

PAYGURO, palo para sembrar maíz.

Paipiñas, terrenos de cultivo cerca de Huayllapuc.

PAMBALLA, votar las cosas al aire.

PARVULITO, cadáver de niño.

Pargo, nombre de valle trunco.

Parga, agua de nube, tierra de las manzanas.

Partidario, el que cultiva terreno ajeno.

Partir, persona que cultiva el terreno y la cosecha se divide con propietario.

Parva, plano redondo hecho al centro del terreno para trilla.

Paracocha, emposado de lombrices.

Paralocra, cerro de Cabana.

Paralacclla, lugar movedizo, queda en Calaball de Tauca.

Paracla, paraje de pastizales en Calaball de Tauca.

Paralacro, cerro de pastizales de altura en Cabana.

Paque, denota para que acione o realice.

PANGAY, amalgamado, pegado.

Panca, envoltura del maíz.

Panisara, hierba aromática, crece en la jalca.

Pampacocha, terreno llano emposado, terreon de pan llevar en Tauca.

PAPUJO, cara redonda, ojo chico.

PATAROSO, que habla con niño.

Pata, amigo circunstancial.

Patiagóñ, emparejar suelo de cerro, tierras de cultivo en Tauca..

Patiperro, hierba silvestre de hojas largas lanozas, curativa para riñones.

Pastelgoñ, paraje de leña en Calaball.

PARAGOLL, pan de maíz áspero sobre panca.

Pajchos, semillas del maíz.

Pechugón, parajes de cultivo en Cabana.

Paracocha, lugar donde se esconde o se tapa el agua.

PARRAMSHITOS, ocas chiquitas.

Pagarína, lugar en escondite.

Pausha, en donde se entierra abundante arcilla.

Pauca, planta de hojas alargaditas, flores amarillas y blanquecinas similares al Shayle y a la Chilca.

PACAÑ, fruto disecado

Paullacóñ, hierba de hojas largas es curativa de enfermedades.

Patibal, terrenos de cultivo en Cabana.

Penca, la cabuya cuando esta seco.

Pensamiento, flor.

PEALAR, rodar amarrado.

PECCHE, bien mojado.

Pelau, refiere no tener nada.

Peña, pendiente de piedras naturales.

Percudido, mantel de cocina ennegrecida.

Perinoleó, dar vueltas el huso con perinola de piedra.

Perinola, piedra o arcilla del huso que da vuelta el extremo bajo.

Perol, olla de bronce.

Peón, hombre que trabaja por una paga.

Pelar, hacer hervir el mote con ceniza.

Piara o peara, varios caballos o burros.

Pico, herramienta para remover la tierra.

Piuc, pampa que limita las punas de Tauca y Corongo.

Pilancón, huayco o aluvión.

Pitanza, un poco de viveres.

Pitajaya, fruta que abunda en Calaball de Tauca.

PICHACANDA, palos verdes cortados para leñas.

Picaflor, pájaro de colores.

PISCACH, rajadura de los labios.

PISHLO, labio superior grande.

PISHOQUE, leña menuda

PICHANGA, participación ligera.

Pichunrro, terrenos antes del caserio de Aija en Cabana.

PISHTACO, criminal, degollador.

PISGTAR,  quitar la piel.

PISHIR, orinar.

PISHOC, leña chiquita de ramas.

PICHI, haber miccionado.

PICHILINGO, joven insolvente.

PICHIRUCHE, pobre, mal vestido.

Pichuchanca, pájaro de pequeño tamaño.

Pichungallac, pasos ganadores del caudal.

PILANCON, huayco considerable.

Pillco, amurallado, terrenos de cultivo de panllevar.

PILLICAUTA, ají de semilla de  caygua molida.

PILLINGA, mujer descuidada.

PILLACH,  dolor

Pillco, cuero o terreno amurallado.

Pillipampa, viene de “pilli” piel, “pampa” llano o barriga de terreno llano.

PISPILLA, mujer chismosa.

Pishpil, nombre que se atribuye a un valeroso.

PILLIVISQUE, desprendimiento de la piel en la punta de los dedos.

PICHACANDA, cortar leña de árbol verde y dejar secar.

Pillao, cosa robada.

PINDINGAS, poner en apuros.

Pindongo (a), persona enana o pequeña.

Pinihuambo, paraje de cultivo en Cabana.

Pingullo, piernas largas andarinas.

PICHÚN, pájaro.

Pichurrilla, anciana arrugada.

Pichón, pájaro tierno.

Pichungoñ, líquido para entibiar.

PITANZA, regalo obligatorio.

Pitajaya, fruta nativa con espinas.

Piticocha, laguna grande.

PIRCA, cerco o pared de piedras rusticas.

Pircaypata, cerco rústico a orillas de la quebrada o acequia.

PITE, pequeño apéndice cutáneo.

PIRURO, objeto chico ahuecado.

Pique, parácito que se introduce en el talón o bajo uñas del pie.

Prishi, nombre disminutivo de Pedro.

Prieto, entre blanco y oscuro, sucio opaco.

Propio, mensajero.

POF, expresión de pestilencia.

POGOS, migajas de pan.

POAGUEADO, lleno de hongos.

POTOCA, vejiga de los animales.

Polleruda, mujer que usa polleras.

Pollino, burro.

Posada, rancho debajo de árboles o piedras o cuevas.

Pongusacape, tierras de pan llevar en Cabana

Posaquillam, terrenos de regadio en Cabana.

Poyo, asiento de adobe y barro dentro de casa.

Poto, volumen con cavidad.

Pongo, servidumbre.

Poctac, lugar reforzado con piedra.

Porpucala, recinto duradero.

PUCHA, voz para guapearse.

Pusha, agua estancada, humedad de mananteal o fango de hojonal.

Pushaguida, fango de mananteal o regada de suelo en ladera.

Pucre, color enrojecido, hoyada de siembra de pan llevar.

PUCHERO, potaje agradable.

PUCULLO, madriguera de conejos.

Pujar, quejarse de dolor con aire retenido.

Punchua, poncho para cubrir el cuerpo.

Pugos, palomas acurrucados bajo la sombra de los árboles.

Pucalá, resinto reforzado de piedra.

Puntilla, herramienta de hierro en forma de recuana.

Puncuri, el día adelantada del cordel.

Pumarán, terrenos de temporada en bajada.

POCRO, hernia pronunciada.

Potoca, vedija de animales infladas después de su sacrificio.

Poncho, tejido de lana para varones

Pumachupan, vacija o mortero de león.

PUNSHO, mendigo, pedilón.

Pundunga, persona de estatura baja y gorda.

PUGO, paloma silvestre.

Pucupampa, blanca espuma sobre pampa

PULUM. Terreno virgen para cultivar.

PULDUNGA, habas chiquitas, redondas.

PLAC, sonido de caída de un objeto.

Pucha, voz se usa para preguntar el que será.

Punche, fuerza de los brazos.

Pucho, pan o fruta, cosa u objeto mordido.

Pucupampa, lugar de tucos.

Purpuna, tierras ubicadas pasando el río de Ashoc.

Puya o puyaso, incar a los toros en el tracero.

PULLUSHAR, pelar  granos de habas.

PUNRRE, chuiquito y gordito.

PUQUIO, lugar de donde emana el agua.

Pushuccha, plantas ajadas por el sol.

Puquial, manantial de agua.

 

                        Q

Quebrada, supeficie ahonda por donde discurre agua.

Quinual, planta silvestre para leña y para hacer cucharas de madera.

¡Qué diíta!, voz que se usa para repregunta a la tía.

QUEICHER, malogrado, helado, amargo.

QUENRRER, tubérculo malogrado.

QUESHESTE, plato de trigo y habas.

QUECO, labio partido.

QUENGO, andar en zigzag cojeando.

QUEPINA, trapo sucio de hollín.

QUILLILLE, canal de desagüe.

QUILILÍ, cernícalo

Quillamama, madre luna.

QUIMIT, hermano.

Quinomaca, paraje a la vuelta de la loma de Caquia.

QUIPE, carga sobre la espalda.

Quihuisha, coyo variedad de la quinua.

Quiscuba, hierba silvestre para barrer.

Quichonrra, terrenos de cultivo de Cabana.

Quidatap, sobra de semilla.

Quisuarball, encorvado con barba.

Quipshó, cargó en su rebozo el fiambre.

Quipishao, cargado en sus espaldas.

QUIRMA, palo para sujetar peso.

Quiroz, águila de peña.

QUIRRINRRE, sonido de la guitarra.

QUIYAYA, comparsa de hermosas cantoras.

QUINÚ, padre.

Quincha, ramas con espinas impiden la salida.

Quichua, siembra abrigada, terrenos de pan llevar.

QUIÑAR, lastimar un objeto.

Quiñicombo, dar un cocacho a la cabeza.

 

 

 

                        R

Reatar, poner algo en la cabeza del burro.

Raja, abertura de leña de madera.

RACUANA o racua, herramienta de cultivo agrícola.

RANGACHO, letra mal escrita.

Rangra, accidentado de difícil acceso.

Ramablanca, hierba cura enfermedades de la sangre.

Rastrojo, restos de planta deshecha después de la cosecha.

Rasuñite, herramienta que sepilla o aplasta nieve.

Rayanball, arder fuego de leña.

Rebozo, prenda de mujer para abrigarse.

Recua, burros en camino.

REGAÑAR, reñir por algo malo.

RECOVECO, entrada y salida en curvas.

REMOLON, perezoso, haragán.

RETOBAU, reincidente.

Retozor, refiere a los juegos o diversiones.

RESCOLDO, calor de un horno.

Resaú, reso encomendarse a Dios.

REVIGIDO, animal quedado chico.

RENGO, andar cojeando.

Reventar, romperse la bolsa de algo y esparcirse.

Revoltijo, sentir vueltas dentro de la cabeza.

RETACO, persona adulta pequeña.

RUCO, cuy macho.

RUECA, palo para amarrar lana e hilar.

Ruacra, cuernos mal formados.

Rumbamba, persona ocupada.

                       

S

Sacra, fuente de madera de cocina.

Sacau, denota pregunta de dónde ha sacado.

Saúco, árbol característico de la serranía.

Sauce, planta oriunda de Tauca.

SACRACHA, mate grande de corteza de calabaza.

SACRON, extorsionador, agiotista.

SANGO, harina de cebada, trigo o coyo revuelto en masa con dulce.

Sancha, grupo de carrizales.

Sahuachuco, siembra arrancada de raíz.

Sahumar, quemar ramas aromáticas en un lugar.

Salasihua, sonido de tempestad con aire.

Samín, el que trae paz y tranquilidad.

Safar, sacar la piel del animal degollado.

Saquicacha, tierra metida (fundo en Bolognesi)

SOLAQUEAU, parchar, barnizar.

SOPLAMOCO,  manazo, ensuciado.

SERCHE, bien mojado.

Secuaces, miembros del grupo delictivo.

Shalvia, al final.

Shapra o Zarpita, animal de varios colores.

Shayape, mazorca de maíz de varios colores.

Shanti, diminutivo de Santiago.

Shañoc, buen artísta de vasijas, tierras de cultivo.

Shesha, nombre diminutivo de César.

Sherca, labio partido.

Shiraguram, alacrán o escorpión viejo ahogado de boca abajo. 

SIRCHE, prosista.

Sirball, terrenos de cultivo cerca de Huando.

Shak o shac, papa amarilla cocinada o sancochada agradable.

Shangall, tierra arcillosa de cultivo de pan llevar.

Shangales, piedras azules largas y planas.

Sahuachuco, lugar que tiembla en bajada.

Shaicapuque, camino pasando la quebrada a Llapo.

Singovara, cuerno puntiagudo.

Shique, agua de papa sancochada para mezclar el molido de la semilla de cachua, para obtener ají o el callaball o cayaball, para comer con papas como si fuera la papa huancaina.

Shirac, planta de hojas angostas curativas y para barrer el horno.

Shiracas,  leña de la misma planta.

Shiracshuana, arrugado o amontonado suave.

Shiracbamba, amontonado de asientos en barro, camino a Chuquique.

Shingullay, camino a Llapo, significa hojas arrugadas al sol.

Shilylyco o chilico, persona que vende baratijas.

Shuype, nacimiento antes de tiempo.

Shuypampa, caricia fraganciosa de campo.

Shullca, el último hijo del matrimonio.

¡Sípué!, contestación a una respuesta.

Sique, ano.

Shicshiquin, fundo en el caserio de Huando de Cabana.

Sisis, espinas menudas y finas.

Sizurra, piel con granos sobre su superficie.

So, palabra que anteponen a las palabras que ofenden o resondran, ejemplo: so tonto, so animal, so cojudo, etc.

Sobo, pasar ramás aromáticas por el cuerpo.

SOQUETE, mutilado, cortado.

Soplo, datos revelados en secreto.

Sogoróm, planta sivestre de fruto rosado agradable.

SOTE, afuera, sale.

SUADERO, carona para el sudor.

Sumagar, cosechar antes de tiempo la fruta o fruta verde.

Supayhuasi, lugar cavernoso del diablo o infierno.

Surbara, lugar corrido de sudor.

Súgar, tierras de jalca en Cabana.

Supay, viento o soplo del diablo.

Supaypa, infierno en donde se encuentra el demonio.

Surcos, sembrado dividido de 3 o 4 m. de ancho, a lo largo del terreno.

Suraca, perilla (minas de oro en Ferrer de Cabana)

Schuschall, roció regado en hojas del trébol.

                       

SH

SHACRA, plato chico de madera.

SHACUAR, menear, mover.

SHAMA, infección en la boca.

SHAMBAR, sopa de trigo partido.

SHAMUNQUE, que no entiende.

SHANSHO, gallo con plumas volteadas.

SHALLAP, maíz pintado, azul y blanco.

SHANGALL, piedra plana o loza plana de piedra, por ambos lados delgada.

SHAYGURO, columna vertebral del chancho.

SHAPATA, partes de gavilla de trigo.

SHAPRA, pollinos con pelos largos.

SHAPINGO, diablo.

Shey, responder con flojedad.

SHECO, flaco.

SHÉCOR, papa o camote gusanado

SHENTA SHENTA, siéntate gallina.

SHEMITA, pan de afrecho.

SHERCA, labio superior partido o cortado como leporino.

SHERON, red para llenar paja.

SHICRA, red para llenar cosas.

SHINSHIR, separar grano de paja.

SHINGAR, pelar corteza de la caña.

Shina, casa de la luna.

Shinga, corteza pelada.

SHINTE, habas cocidas.

SHILLCA, frutos que nacen en la chacra de la cosecha anterior.

SHILLCHE, polvo, separado.

SHINDUSALO, ciérnelo.

SHILLPIREJO, rotoso, viejo.

SHITISAR, descascarar habas.

Shitaball, terrenos de cultivo de Bolognesi.

SHIPRA, ojo con piel carcomida.

Shirpe, persona de ropa vieja rotosa.

Shirbandejo, persona sucio.

SHOCSHIR, picotear, jalar.

SHOGA, huevo de muestra.

SHOGOR, papa gusanada.

SHUBADA, frente del nacido.

SHUGUMIDO, arrugado.

SHUSHALL, lleno de gotas de agua.

SHUSHUNA, mantel de cocina para secar cucharas y amarrar granos.

Shullpungo, viene de “sull”, que quiere decir lienzo o suabe, “pungo”, significa puerta: quiere decir: lienzo suabe de puerta que burbujea agua del suelo.

SU, sol.

SHULLCA, el último de la familia.

SHULLGA, trigo bien tostado.

SHUMAC, bonito, bueno.

Shumpas, pajas de trigo adherido al traje.

SHURA, plaga negra que ataca a la mazorca de maíz.

SHUPRO, migajas chicas de pan.

SHUMBOL, desganado, encogido.

Shuype, alargado.

 

 

                        T

Tabuco, poyito escondido.

Tablachaca, cantidad escondida de agua, río lavadero de oro.

TACRAC, sonido de una caída.

TACCLLA, arado de madera.

TACLIA, equipo para arar.

Taclus, planta silvestre de jalca.

Taka o taca, puñete o golpe de puñete.

TANGAY, sombrero viejo, rotoso.

Tachuco, suelo ladeado, nombre de ladera en Cabana.

Tambamba, abundancia de descansos.

Tambillo, lugar en donde existió un tambo inca.

Talega, bolsa de lana tejido para guardar granos.

TAPLIAR, sacar un bocado de la olla antes de servir la comida.

Tapugón, paloma dorada adulta.

TASAJERA, altillo de palos.

TATACO, bajito, corto de piernas.

TALLMAR, robarle, frutos a la plantas de papas antes de cosechar.

Tantito, refiere a un poquito de algo.

Tandita, bebida de licor entre amigos.

Tarima, cama de sogas y madera.

Tarzana, del fruto de la planta brota labaza para lavar ropa.

Tajo, abertura en mananteal para canalizar el agua.

Tayta, padre o señor.

Taitagush, papá Agustín.

Taitito, como decir: Santo Dios.

Tauli, caserío de Conchucos.

TAUCA, conocimiento teónimo: “Dios da tierra extensa y plana”, y evolución cultural del pueblo etnónimo: “Originaria de la tierra” y como topónimo de la planta “pauca” en TAUCA.

TEMBLEQUE, débil de piernas.

Tembladera, enfermedad.

Tejo, juego de niños, se abanza saltando en un solo pie.

TESAR, detener con un golpe.

Terrón, tierra seca endurecida en el barbecho del campo.

Tiesto, vasija de arcilla para tostar o coser granos.

TILERA, pieza vertical del arado.

TIRAPO o tirapar, arrancar la mala hierba.

Tiritar, temblar de frío.

Tica, tierra dura como adobes de casa.

Ticapampa, casa grande de adobe de tierra de campo.

TINGUEA, tirar bolas con el dedo.

Tillacay, lugar que da descanzo o sentarse, cerro de sembrios de papa, ocas de gentil, mashgua de gentil, es parte de Calaball.

Trago, beber cañazo o licor.

Trancos, infunde prisa.

Trapilejo, persona de ropa remendada.

Trebolpampa, verdor de trébol en pampa.

Trébol, planta silvestre crece sobre las lomas de gran verdor.

TRINCALO, dar una bola con el dedo.

Trincar, coger entre brazos para hacerle daño.

Trilla, dos o más caballos dan vueltas sobre la paja del trigal.

Trojes, lugar para llenar alimentos de la cosecha.

Trompón, golpe de un puñetazo.

TIRITASHO, que tiemblan sus brazos.

TISHNAR, pintar con hollín.

TIZNAR, persona pintada con el carbón o hollín del fogón

TIMBASH, compañero de juego.

TIU, tío.

Tiñayoc, picadura de insecto pardo oscuro.

Tolitito, todo el tiempo transcurrido.

Toto, perro.

TO, TO, TO, llamada al perro.

TOCTA, candado de madera.

Tomaringa, tierra abierta (fundo de Cabana)

TOMINAR, preparar alimentos fuera de casa para comer rico.

TONGOR,  faringe y laringe.

Tontos, troncos segmentados del tallo de maguey para sentarse movibles.

Tostador, palo con coronta para tostar cereales.

Topetear, refiere chocarse con las cosas a su paso.

Topeteándose, refiere cabecear con algunas cosas.

Torciendo, haciendo sogas de penca o cabuya.

Toronjil, hierba aromática.

TUC, TUC, llamando a la gallina.

Tuco, Buho.

TUCSHIR, picar los frutos.

Tuctumash, sombrero en la cabeza.

Tungurara, fruta de Conchucos.

Tuctubamba, camino de puna y lagunas bajo lluvia.

TURUMBA, aturdido por los ruidos.

Tunales, lugar en donde crece tunas.

Turunas, espinas crecen en las pircas.

Turris, pájaro.

TULLPA, las tres piedra de fogón.

TUNTO, banco de tronco de maguey.

Tuntunear, sonido del corazón en el pecho.

TUTUMA, cabeza humana.66+

TURNO, de mirada extraviada.

TUSA, coronta de maíz seco.

TUSHA, habas tostadas.

Tuna, fruta con sisis.

Tupi, viejo experimentado.

TRACALADA, grupo de animales.

TRAMOYA, engaño.

Tranca, puerta hecha de madera tósca con intervalos.

Trama, hilado de hebras grueso

TRASCUERNO, traicionero.

TRONCHAU, articulación enferma.

Tropiezo, caminar entre obstáculos.

 

 

 

 

                        U

 

UCHUY, espantapájaros.

Ucuncha, tierra baja.

Úchico, piedra alargada se usa como estaca.

USHA, USHA, alentar el ladrido.

USHNO, montón de piedras y ramas.

USHQUES, cruce de caminos con algo pesado.

Ushno, restos de ceniza en un hoyo.

USU OGOLL, hijo.

Uchucón, aji cortado en agua hervida para comer con papa.

Upa, sonzo.

URGUNERO, palo auxiliar de horno.

URPO, cántaro para chicha, recipiente grande de arcilla o de cerámica para depositar chicha.

Uro, guzano.

URAM, río.

Uritu, orquídea de la región.

Uyubamba, lugar de rostro plano.

Uyucha, fruta nativa, coger en silencio para no amargar su sabor.

Uñobamba, cría chico (tierras de cultivo de Cabana)

Uman, cabeza.

Untar, cubrir con arina la cara de una mujer en las fiestas carnavalescas.

URÚ, árbol.

Uruhuambo, tierra en lomada.

 

 

                      V

¡Velay!, refiere pregunta de algo.

¡Vaya!, exclamación de complacencia.

Venío, pregunta de qué lugar viene.

Venteado, trigo sacado de sus pajas por el viento.

Venado, animal de las alturas.

VIADA, impulso para saltar.

Viscacha, animal que viven en las peñas.

VINCO, plato hondo de madera o volumen con cavidad.

VIRGO, desagüe de una represa.

Viringo, niño desnudo o persona sin ropa.

VIROLO, de un ojo extraviado.

VILCHE, torero.

 

                 W

Wallperas, pastoras del hacendado o gamonal.

Wai, casa.

Waicho, en casa.

Wayrac, flor puntiaguda abierta.

Wahuita, pequeño.

Wamani o Huamaní, bajado de montaña.                   

Y

 

YANAZO, amigo inseparable.

Yacu, agua.

Yanapampa, suelo llano de color oscuro, tierras de cultivo.

Yllapas, truenos que desmaya.

Yugo, madero que une dos bueyes para jalar el arado.

Yuquio, pájaro grande.

Yupán, (Yuppay) enumerar las cosas y contar los acompañantes.

Yuyo, hojas aromáticas del campo para sasonar las comidas.

Yuquish, ave con su canto llama y despide la lluvia.

Yuracyacu, recoger agua limpia o cristalina.

                 

 Z

Zancos, llanques de madera para caminar en fango de lluvia.

Zancadas, refiere a la rapidez de los pasos largos.

Zahuán, pasadizo de entrada de la casa.

Zapallero, pájaro.

Zara, en el Cusco llaman a la cancha y al maíz.

Zernical, ave rapaz.

Zorzal,  pájaro negro.

Zorro, animal cernivoro.

 

 


 

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