- COLECCIÓN LITERARIA -

- OBRA  COMPLETA -

 


 


Contiene poemas inspirados en los recuerdos personales y familiares,
con características sensibles y espirituales que transcienden del corazón
a la realidad de la vida del ser humano, transmitiendo un mensaje íntimo,
profundo y conmovedor, evocando siempre un mundo de sueños
y de visiones del pasado en que vive el autor.


 

 

 

 

SONROSADO AMANECER

  

(Poemario)

  

De

  A.  Arnulfo Moreno Ravelo
 

 -1996-

Colección Nº 10

53 págs

Lima- Perú

1970-1996

 


 

                                        

 

 

 

DEDICATORIA

 

A  mi esposa: FLORA Nelly

A mis hijos:  Hárwill  Arnulfo

 Hélwis César

 Florinel

 

Razón de mi existencia

justificación de mi vida

expresión de mi ternura

énfasis total de mi amor.

 

A.A.M.R.

 

 

 


 

PRESENTACIÓN

 

Eran primeras horas de un día sábado del mes de Agosto, me encontraba en la ciudad de Tauca, Provincia de  Pallasca, Ancash; cuando la aurora saliendo por allá lejos, sobre las cumbres, la mañana cada vez más iba ganado altura y el pueblo entre su verdor y nacarado aspecto, tomaba un color sonrosado, el sol hacia sentir su ascenso, esparciendo y derramando sus fuertes rayos de color, todo el paisaje de sierra andina, abría su corazón bruñido de par en par, al aire tibio que recorrían las afueras de la ciudad, mas los trinos de las aves, matizaban el ambiente entre  los árboles, proyectando sus perfiladas sombras formaban ángulos sobre la tierra y los habitantes del lugar cargados sus esperanzas, tejían plenamente a la redonda la hermosa mañana sabatina, bajo un amplio cielo cristalino de azul puro, terminada en la lejanía .

 Todo esta inspiración espontanea me condujo atribuirle  al presente libro el título de “Sonrosado Amanecer”,  por que deseo plasmar en mi poesía, esta incomparable hermosura de una serranía natural, mas aún, se encuentra ligado al recuerdo de aquellos días bañados de sol, que dócilmente abrigaron nuestro hogar de pueblo, durante mi niñez y adolescencia.

¡ Qué ¡ belleza guarda en su seno  un amanecer de serranía. ¡ Cuánto ¡ tesoro esparcido, representa una hermosa mañana. La naturaleza es verdaderamente una gran obra de arte, que merece ser cuidado y admirado por todos los hombres de la Tierra.

            En este volumen, he tratado de recopilar, las poesías que fueron escritas en diferentes momentos de mi vida, desde el año de 1970 al año de 1996, respetando su contenido original, por lo que, pido al lector saber dispensar, cualquier error que se advierta.

                                                          

Fraternalmente me despido.

 

                                                                                              ARNULFO MORENO RAVELO

 

 


 

 

 

 

 

 

SONROSADO AMANECER

 

Despuntada la mañana

como amplia puerta abierta,

del cielo azul infinita calma

 brisa lejana traída a la tierra,

 sonrosada mañana disuelta

 sobre las piedras del alma.

 

De verde amarillo de sol

desprendido de lo más alto,

como líneas abanicadas

sumergidas en el propio día,

quedan rosadas vidas dibujadas

en la misma cuesta al cielo.

 

Sonrosado amanecer de “Tauca”

plenitud de alegría del ánima,

brotada del fondo de la esperanza

derramada al centro del cielo queda,

como sonriente aurora suelta

reflejada de idéntica naturaleza.

 

Del poniente una sonrisa

como céfiros tirados al aire,

perdida de ninfa en la hoja

armoniosa color de bosque,

soltados suspiros de tierra

felicidad palpitante tierna.

 

 

 

 

 

MAESTRA

( Para aquella Maestra que me enseñó a leer

en la Escuela de Segundo Grado de Varones Nº 295 de Tauca - Abril de 1949).

 

¡Oh! Maestra,

qué difícil es traerte al recuerdo

después de tantas lejanas primaveras,

revoloteando flores de todo los tiempos

hasta posar en la misma tierra

y encontrarte en mi esperanza.

 

¡Oh! Maestra,

de guardapolvo blanco

y de serena majestad,

todavía te resistes al olvido

y te evoca mi primera escuela,

como ese lunes de verde Abril

(mil novecientos cuarentinueve)

a las aulas llegué por vez primera.

 

¡Oh! Maestra,

de regocijada semblanza

de profunda blanca mirada,

reflejada pizarra de sonrisas

compartía la dócil paciencia,

entretejida de sol enseñabas

recreando en colores las horas.

 

¡Oh! Maestra,

esparcías gavillas de oro limón

iluminando oscuras estaciones,

la rococidad aguardada de corazón

hoy brotan vertientes aureolares

en reverberantes otoñales de amor.

 

¡Oh! Maestra

sembradora del saber,

seguirás siempre surcando

en el alba del más allá,

tus discípulos recordando

tu senda jamás olvidarán.

 

Lima, 24 de Diciembre de 1971

 

 

 

 

 

 

                                                     IMAGEN

 

 

Has purificado en la estela

diamantes biseladas de aurora,

derramando luz disuelta en cristal

bebes en un suspiro de universo

bajo la última penumbra solar.

 

Por la raíz sentimental del tiempo


 

una voz corolada de historia pasa,

bruñendo horizonte inquieto

en horas cuadradas de rocíos

y corren de izquierda los ríos.

 

El turgente rasgo de azul

mortecino nace en el fin,

desenterrando Eras caídas

en el frontal mágico del dividir

huyendo por las orillas de los días.

 

Diferentes líneas del silencio

enhebran los manojos zodiacales,

trizando la mentalidad del vacío

en millones granizos crepusculares

hospedados en los vientres de las noches.

 

Muchas fenecidas miradas

enervan el eje de los astros,

en el espejo ovalado del alma

derraman verduscas tardes

a  profundidad cabalgada.

 

Lima, 1º de Enero de 1972.

 

 

 

 

 

 

 

                                    PARA MI HIJO ARNULFITO

 

Los días pasaron


 

pasaron ocultos de azul,

un día de gloria

llegaste hacia mí,

viniste a pie desnudo

como hombre,

viniste esa mañana

dos de Marzo del Setenta,

una mañana de verano

a posar en nuestra rama,

bajo calor del hogar.

Desde ese día

Tú,

robusto, gordito

reías, llorabas

como todos los niños,

como todos los hombres

que vinieron con luz,

como todos los hombres

que trajeron inteligencia,

que trajeron alegría

a éste controvertido planeta.

 

Poco a poco, caminamos todos

por el mismo sendero del tiempo.

Tú,

siempre más grandecito

siempre más hermoso

siempre más graciosito,

tus inquietudes

tus travesuras

tu graciosidad de niño,

era el delirio

de tus jóvenes padres,

eras un raudal

de esperanzas

dentro de tanto pesar;

siempre

siempre sonreíste,

bajo la penumbra

angelical de inocencia,

bajo las cándidas notas

de poética paciencia.

 

Te compartí

mi dicha

mi amor

mis aspiraciones

mis ilusiones

como a un pedacito de mi carne.

Te di vida,

te di felicidad

te di riego y cariño

como a una plantita

como a un clavel

de un nuevo jardín

de un nuevo cultivo

de un joven matrimonio.

Hoy, que estas más grandecito

más divertido en caminar,


 

hasta en pronunciar

me hablas, me dices,

me preguntas

entre tu entretenido ademán,

como un tierno misterio

como un regalo auroral;

yo, también juego contigo

corro de verano tras la pelota,

te abrigo en el invierno

te protejo de la lluvia,

te beso muchas veces

acaricio tu suavísima piel;

yo, también soy feliz

feliz de ti,

feliz de estrechar en mis brazos

tu infantil sonrisa,

feliz de ti,

de tu hermanito también

y continuaré escribiéndoles...

 

Lima, 12 de Febrero de 1972.

 

 

 

 

 

                                                     PUREZA

 

La pureza de tus ojos

llegaron como el mar,

de blanquísimo gesto

jugueteaste muy desigual

bajo las lluvias del tiempo.

 

Contemplamos con lágrimas

el descorrer de las horas,

dentro de rocosos silencios

morían las ansias de un niño,

de un ser que abría sus brazos

sangrados de ausencia, de olvido.

 

Cada suspiro fugaba al horizonte

cada puerto nos guiaba esperanza

cada golpe adverso un consuelo.

¡Oh! amor, ¿recuerdas aquella noche?

recuerdas las noches de primavera

que de pronto amanecía de otoño.

 

Cuantos minutos retozaron muertos

en la sonrisa de tus frescos labios,

con el calor de encendida fe

abriste los celestes alejados,

cual nublosos aires recostados

al fondo del cáliz de vino se fue.

 

Lima, 30 de Marzo de 1972.

 

   

 

 

YO

 

Cada paso que doy

lo hago pensando en ti.

Yo, no te poseo

como algo de placer,

yo, no te tengo

como objeto de diversión.

Yo, te tengo

como algo más puro,

yo, te tengo

como un amor

como un algo que guía 

como fragancia que inspira

como luz que alumbra

como brisa que me abre al mundo.

 

Yo, no comparto

contigo mi alegría.

Pero, sí vives

en mi poema

en mi mundo

en mi aldea

en mi alba.

Entraste por la extensa playa,

por la traslúcida página

por la transparente sombra,

siempre retoñas

en mi yo

en  mi ser

en mi vida

como una reyerta interna

como un fragor del destino


 

como aguas cristalinas del desierto.

 

No, no pensé verte

de flor

de anís

de sabor

de raíz

ni de gloria.

 

 

No, no pensé verte

impregnada de recuerdos

de remembranzas

de evocaciones

de huellas

ni de nostalgias.

 

No, no pensé morir

ante ti como agua turbia.

No, no imaginé deshacerme

como pétalos al viento.

Ni, menos enmudecerme en la arena

de aquella lejana y solitaria ribera.

 

Pero, así se cumplió

cuando ya no estabas,

cuando te retiraste al frente

cuando llegaste a la distancia

de aquella esquina de la noche,

por donde te fuiste de aurora

de herida

de sangre

Sí, por donde partiste

al extremo opuesto de mi alcance,

sí, por donde el tiempo

borra las huellas de tus pasos,

sí, por donde quedaste

como una esperanza

como un adiós...

 

Lima, 7 de Abril de 1972.

   

 

 

 

 

 

                                                       BRISA

 

Te miré.

Si, te miré

¡oh! dulzura

¡oh! frescor,

te miré

si, te miré            

¡oh! fragancia

¡oh! jardín.

Cuántas veces

te miré,

sin decirte

sin decirte nada.

 

¡Oh! suave lira

¡oh! céfiro de aurora,

que llueves en mi sed

que navegas en la eternidad

de mis sueños

de mis deseos

de mis mares.

¡Oh! brisa del oriente


 

derramada docilidad    

sobre  el pedestal torrente,

ennudo del vacío

descansa en el río.

¡Oh! airecillo del poniente.

¡Oh! aromaticidad de vida.

¡Oh! luz rectangular que gira

como dos órbitas de risa.

 

Lima, 12 de Agosto de 1972

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                  JUVENTUD

 

Esta vida de tantas y tantas hondonadas

camina y camina, sin esencia,

por el extremo de esa juventud


 

que junto a la penumbra fenece

en cada día, en cada hora que se va.

 

Has venido tras la lucidez del invierno

a posarte de blanco mensaje de luna,

como hojas al viento de una tarde de otoño

que abriendo sus párpados besa al cielo

cansado y abotargado se ahoga cada año.

 

Has venido, de claro en claro

a escarbar la humedad de tus ojos,

qué largo caminar por el infortunio

como si se marchara a la retaguardia

van quedando tendido a la distancia.

 

 

 

 

 

 

                                                       HOJA

 

Sobre aquella mesa

unas cuantas hojas,

esperan en silencio

que una a una las cojan.

 

La luz del espejo

sobre ellas lucen,

esparciendo su reflejo

cada día amanecen.

 

Más allá los pétalos

de una flor hermosa,

alegremente los vientos

con fríos labios la roza.

        

En la sala fresca

dormita la mañana,

sobre la alfombra

la muñeca llora.

 

 

 

 

 

 

                                                     MADRE


 

 

 

Madre:

Hálito del mundo afligido

fragancia de rosa abierta,

deliciosa incorporas a tu seno,

a tu ser, a la humanidad entera.

 

Madre:

de tus entrañas nacieron los cielos

brotada ternura del alma profunda,

canción coloreada de brisa desplegada

siembras esperanzas en todos los pueblos.

 

Madre:

eres claridad de vida alborada

continentes y mares te sueñan,

corazón para el hijo que ríe y llora

enjugas lágrimas de mañanas

como días que acarician la playa.

 

Madre:

eres camino que conduces a la aurora

eres historia palpitante hecho realidad,

formas mentalidades de amor y dulzura

y de tu voz se despunta la mañana

para florecer en tu pecho la felicidad.

 

 

Madre:

eres cariño crepuscular de la tarde

arrancado del centro firmamento,

desbordada abundancia de rojo verde

corazón de humanidad sin tormento.       

 

Madre:

Cándida blandura de aliento

escondes la pureza divina,

y en un morir del viento

buscas hojas ocultas del día.

Madre:

eres matriz y arte del propio lenguaje

eres milagro extraordinario de creación,

en ti se guarda el saber humano linaje

cuál, cofre perdurable, secreto de Dios.

 

Madre:

Consagración de todos los tiempos

riego de besos, caminos inagotables,

admiración jovial de sonrisas y desvelos

lloviznas de sol los campos invernales,

como luz que guía hasta el fin

como suspiro terrenal,

como esencia de jardín

como brisa matinal,

perduras en el alba

en el amanecer

de cada día...

 

 

Lima, 8 de Junio de 1986.

 

 

 

 

                                                       GOTA

 

A media entrada de la noche

mi vida se va estrellando,

sujeto de una gota de tiempo

llora, triste y desconsolado.

 

El lloviznar del invierno

en acelerada escorrentía,


 

llevada por el encuentro

renegrida historia del día.

 

Sabe Dios,

si en tus adentros

me llevarás.

No, no me hagas sufrir

no me tengas compasión,

solo te pido

arrojar hacia mí,

aquel pétalo de flor

que un día acariciaron

dócilmente de corazón

sobre el borde de mi pasión.

 

Sabe Dios,

qué tan pronto olvidarás

como vueltas que da la tierra,

brotarán las ramas

ocultarás las huellas

como tantas estrellas.

Tal vez,

hasta mi nombre

incluso lo harás,

con mi generación entera

borrando la propia frontera.

 

Lima, 31 de Octubre de 1986.

 

 

 

 

 

                                               TESTAMENTO

 

Yo, vine a esta tierra

un día jueves de  luna,

luna acariciada de hierba

y alumbrada de aurora

a horas dos de madrugada.

 

Yo, nací sin sol, bajo sombra

pero, en un día de verano,

          adornado de verso la posada

         del fresco crepuscular de saúco.

 

No traje nada de nada

pero, ésta vida me acogió,

orientándome al mañana

coseché sin haber sembrado

aprendí sin haber antes enseñado.

 

Dejo a mi esposa

a mis hijos

a mi familia toda,

todo, cuanto

la vida me prestó.

 

Sólo recuerdos

que tal vez,

no sean olvidados

en el trajinar de Siglos.

 

Porque, todo pasa

todo es vivido,

todo es ayer

todo, en la nada queda,

así, como llegamos a vivir

también de  pronto

dejamos de existir. 

 

Soy cristiano

creo en Dios,

llevaré el hábito

(de San Martincito)


 

con o sin túmulo.

 

Leerás en voz alta

alguno de mis poemas

durante mi funeral,

prometo alegremente

tomaré mi camino

hasta el juicio final.

 

Es mi deseo, sólo les pido

llevar este cadáver a mi tierra.

Conservar este mi retrato,

revivirá mi amor y  mi vida

será el mejor verso del  recuerdo.

 

Cuando pases algún día

cerca al silencio cementerio,

sino recordaras mi poesía

deja flores rojas de misterio.

 

 

Adiós, siete versos

adiós, siete estrofas

siete días de semana,

tal ves, será siete

días de la partida.

Adiós, ya me voy

para no volver...

 

Lima, 14 de Junio de 1987.

 

 

 

                                                   MI   NIÑEZ

 

“Tauca” me vió nacer, crecer

entre niños de sierra soleada,

inocente mirada de amanecer

siempre de sol y  luna sembrada.

 

Tantas noches de estrellas

el único nuestro “pasa tiempo,”

en una fría esquina de bellas

o en una ciega de trigo jugando.

 

Mis únicos juguetes de niño

fueron las piedras del camino,

la ilusión volar cometas de cariño

fueron hojas de árboles amigos.

 

Mi deporte constante de alegría

correr tras de ovejas  y caballos,

retozar en las sementeras del día

escondido tras sombras de los tallos.

 

Más allá, en esa bella tierra

por donde discurrió mi niñez,

en calles, en tejados de aurora

quedaron límpidos color de  nuez.

 

Regresaré al mediodía

aún cargado de agonía,

           palparé en mi ansiada vejez

quién sabe,  por última vez.

 

Lima, 20 de Julio de 1987.

 

 

   

                                                     SUEÑOS

 

¿Cuantas veces?...

había enterrado mis sueños,

cuando, cuando tú,

en  fugaz carrera juventud


 

entrecruzabas mi vida

con leve movimiento de gestos.

 

Has trasuntado los años

desde que te conocí,

frescas miradas de niños

la misma consonancia de añil,

la misma voz partida en dos

rastrean y recuentan de azul

el oscuro escondido pentagrama,

desde aquellas jóvenes horas

alborozadamente que en el alma,

deslizábanse por  tu frente olas

negruzca de ondulada cabellera

que hoy suspirando blanquean.

 

Durante tanto tiempo

corriste diferente camino,

en una misma línea

cerca al ángulo de mira,

de frágil modesta figura

aún haya sido invernada,

por diferente espacio

pero siempre, siempre

habíamos recorrido el mismo río.

 

Tendiste adorada confianza

cual manto de amor y púrpura,

como viento que halaga el busto

derramaste niebla de pureza,

en el cesto de blanca sonrisa

la sencillez se dibujaba en el gusto.

 

Sobre violetas playas del mar

testimoniales caluroso del día,

terminaba la noche al comenzar

abiertos y desflorados todavía,

como un pasado presente de azar

dormitaba sobresaltada sin par.

 

Hoy, a mediana luz

siempre te encuentro,

cual rocíos tirados al sur

retenidos en el tiempo,

abrazo tus intimidades

siento nueva primavera,

siluetas quietas beldades

de azul, de puro azul nueva

como destapada sementera.

 

Refulgurante calor de verano

felpa amarillenta de ternura,

cosquilleo descansado de mano

becitos bayos se recogen,

del mismo centro de la luna

arrimada a orillas se solean

como vientre extendida desierta.

 

Lima, 30 de Setiembre de 1987.

 

 

 

 

              CAMINO

 

 

Moriré en el camino

por donde nunca vas,

llegaré ya mortecino

por dónde tal vez

no me encontrarás.

 


 

Lacerado de cuerpo y alma

sobre la tierra me hallarás,

deshojada como la planta

en ése lecho natural me verás.

 

Tal vez, sin luz, muy tarde

unos cuántos huesos sin valor,

en una vía sin retorno

que se apresta sin calor

a ocultar fríamente el otoño.

 

Moriré sediento sin protección

moriré queriendo tu frescor,

mi necesitado corazón

¿a qué puerto arribará?

tocando orillas de tu rencor.

 

Desvencijado por el tiempo

la porción de claridad que diste,

y que hoy, se queda recostada

sobre la media noche eterna.

 

Lima, 18 de Febrero de 1988.

 

 

 

 

                                                 DESPEDIDA

 

Y,

llegó la hora

- de irse-

Pues,

todos se van

nadie se queda,

todos se marchan

por un mismo camino,

todos se alejan

en un mismo sentido

- horizontal -

 

Sí,

horizontal es la línea

quebrada el sentimiento

Sí,

horizontal es la vía

vertical la tristeza.

 

Y,

llegó la hora

- de la partida -

todos se preparan

para aquel momento

para ése instante

para despedirse

Sí,

para la separación

para ausentarse

hacia aquel final.

 

Y,

llegó la hora

- de partir-

a donde todos vamos

a donde todos llegamos

Sí,

en donde siempre nos esperan

tal vez,

para nunca más volver.

 


 

Y,

llegó la hora

- de partir -

por ese otro sendero

que muy poco pensamos

Pero,

como la hora ha llegado

sin pretexto alguno,

tendremos que aceptar.

 

Y,

llegó la hora

- de partir-

a ese lugar subjetivo

a donde los ríos llegan

cabizbajos y molestos

sin hablar y sin discutir.

Sí,

todo se queda

en un sólo adiós,

nada, nada llevas

todo es una profunda ilusión.

 

Lima, 16 de Marzo de 1988.

 

 

 

 

 

 

VELATORIO

 

Vela, Vela mis restos

en el lugar donde vivimos,

vela, vela mis recuerdos

en el hogar que formamos.

 

Diviso mis días

tendido de pena,

          de flores adornadas

ausente de  vida.

 

Durante el duelo oscuro

pido como último deseo,

escuchen lo que escribo

porque me voy de paseo.

 

Debes pensar hermano

en estos últimos momentos,

nada se lleva en la mano

sólo quedan sentimientos.

 

Te hospedaste en este mundo

como hijo de esta tierra,

si  te olvidaste del Divino

pues, has perdido el camino.

 

Lima, 8 de Agosto de 1989.

 

 

 

 

                                                    HUELLAS

 

En la lobreguez del eterno universo

en el confuso cruzar de horizontes,

se divisan muchos y muchos cuerpos

rígidos crepúsculos yertos a distancia

anclados a profundidad de la inclemencia.

 

Cuántos astros compungidos

destellantes como campo y flor,

delineando los infinitos caminos

con amplísima señal de fulgor .

 

Se ha envejecido la aurora

como inquilino desahuciado,

de arrugada blanquísima cara

como palabra tétrica y ahorcada.

 

La misma cara envejecida

sin atmósfera de dulce hogar,

ausentes de niños que fueron

la alegría mordida dejaron.

 

Las huellas de los hombres

quedaron camino a la eternidad,

abandonadas, doloridas y pobres


 

sepultadas sin saber la verdad.

 

La rosada música del pasado

polvorienta caen del tejado,

          en el áspero ataúd del tiempo

          cierran sus ojos hacia el eterno.

 

Lima, 17 de Setiembre de 1998.

 

 

                                                

 

 

                               NIÑEZ DE LA NOCHE

 

 

El viento frío que azota

los confines del mundo,

húmeda negra acera rota

sobre un pedazo de cartón,

duerme el niño enmudecido

desamparado y sin bendición.

 

En el declive de la noche oscura

hay muchos pequeños de luna,

pululando sombreadas calles

buscando escondrijos portales,

o congeladas bancas para pernoctar

acurrucados, harapientos y antisocial.

 

Los extremos se preguntan:

¿qué pretenden pagar ¿

- por algo no cometido -

Pues, la única culpabilidad

que la sociedad condena,

- no contar con un hogar -

 

La aventura por las calles

hombres y mujeres andrajosos,

sombras de todas las mañanas

lenguaje y cultura callejeras,

generan y forman las pandillas

como plagas familiares perdidas.

 

Lima, 24 de Setiembre de 1998.

 

 

 

 

                                          FIN

 

 

Y, fue ese día

que la fiesta

de blanco se fue.

 

Y, fue ese día

que tus lágrimas

rodando se fue.

 

Pero, regresaste

de paloma

de fragancia

de aroma

de azul armonía.

 

Regresaste de flor

posaste ese día,

como ramas de color

para vivir  la vida.

 

Pues, fue ese día

a orilla de la tarde,

ramillete de caricia

crepúsculo al retirarse.

 

Y así, transcurrieron las horas

como ríos que cruzan la planicie,

descubriendo secretas primaveras

van suavemente para alojarse.

 

.

Pero, llegó la otra parte del día

la que siempre a lejos se  temía,

y fue entonces que terminaría

la contra parte adyacente del día.

 

Lloraron sus cristales

se partieron de caminos,


 

junto a la brisa arenales

sus esperanzas terminaron.

 

Lima, 7 de Marzo de 1991.

 

 

 

 

                                                       AGUA

 

De esas reminiscencias mortecinas

renacen las lúgubres lejanas notas,

esmeriladas infancias cristalizadas

por encima del tiempo caen de espaldas.

 

Al rozar tu escondida memoria

débilmente encontré tu aposento,

como una luz nacida muerta

caída y deshojada del recuerdo.

 

Entre esas dos alejadas ventanas

quedarán sembradas vuestro pasado,

con sus desdibujadas lilas miradas

se irán desdoblando el nebuloso tiempo.

 

Pardusco e incomprensible

desmemoriado se quedará,

cual dos gotas de agua libre

caída, a un desierto secará.

 

Lima, 19 de Octubre de 1991.

 

 

 

 

 

                                                    SONRISA

 

Eres una rosa

- descolorida -

cuando te abrazo

a pecho abierto

-  luego te doy vida-

 

Esas leves arrugas

que aparecen en tu frente,

- no es más -

que el trazo suave

de mi firma.

 

Esa sonrisa


 

de tus labios,

- para mí -

solo es una

esperanza,

- una esperanza -

que nunca muere

en mi alma.

 

Lima, 30 de Agosto de 1992-

 

 

 

 

                                     A MI HIJO HELWIS CESAR

 

Cuando el viernes por la tarde

en cuanto ibas al "encuentro",

después, después de despedirte

sentí  algo inexplicable por dentro.

 

Inmóvil permanecí en la cuadra

esperando volver abrazarte,

como niño inquieto y alegre

pero, tu ausencia era inevitable.

 

Al doblar lentamente la esquina

se alejó el ómnibus en que viajabas,

los demás padres dejaron la quinta

también todos tus amigos y amigas.

 

Todos se habían marchado

al encuentro religioso de "EJE",

el Programa del  retiro esperado

silenciosamente se había iniciado.

 

Yo, tu mamá, tus hermanos

lloramos tu ausencia desesperados,

tres días, pero, de inmensas horas

¡Qué! tardes, tan, tan, melancólicas.

 

Cuando regresaste aquel domingo

te esperaba en el salón Parroquial,

arrepentido, sollozo, como tu amigo

por la puerta del salón te vi ingresar.

 

Corrí desesperado abrazarte

cogí tu frágil cuerpecito,

tantas lágrimas derramé

de cielo llené tu corazoncito.

 

                                               Lima, 17 de Agosto de 1987.

 

 

 

 

 

 

CARTA A  MI MADRE

 

Pues, han pasado casi dos años

desde el día que te ausentaste de esta vida;

te recuerdo a cada instante Madre,

vives en mi presente y lloro tu partida.

 

Comprendo, que ésta carta sencilla,

nunca tendrá respuesta de vida,

pero, basta que haya sido franqueada

en vía postal promesa de salida,

hacia el recuerdo oculto de aquel día

donde reposas esperando la vida.

 

Hoy, segundo domingo de mayo.

"Día de la Madre"

Me había acostumbrado

ostentar flor roja de siempre,

en el ojal de mi terno

durante tantos años,

desde mi infancia

recibí tus besos, tu amor y tu calor,

hoy, sólo veo cerca a mí

una sombra de Madre,

una blanca flor entristecida

de una tibia fragancia de alhelí

pretendiendo llenar el vacío de tu ausencia.

 

Hoy, te doy como ofrenda

oscuro ramo de añoranza,

hoy, he regresado al pasado

a los primeros años de infancia,

en cada instante te he encontrado,

te he encontrado presente y viva,

he sentido tus suaves caricias,

he palpado tus frescas manitas,

he escuchado tu voz de madre,

me has estrechado entre tus brazos

como a un niño sediento de amor

y me han llovido miles de besos

como fragancias de campo y candor.

 

De pronto, he recordado lo vivido

inolvidables pasajes de aquel lugar,

y  te he visto, te  he ubicado en el pueblo,

en nuestra casa, en nuestro dulce hogar,

en el campo, en nuestras lejanas tierras solitarias,

en aquellos caminos de primavera  eterna,

en aquellas quebradas y lluvias cristalinas


 

que riegan el alma y la alborada de fértil tierra.

 

Pausadamente, escarbe a fondo mi vida

y te halle en la "Casa del Saúco",

en donde vi luz primera de existencia

en donde acariciaste prístino grito,

en donde inicié el paso primitivo,

en donde recibí tu primer beso de madre

en donde me llamaste por mi nombre;

no sabías leer ni menos escribir

pero, me enseñaste muy bien la lección

con ciencia y con sabiduría de todo corazón.

 

Extendí sobre tendales del tiempo

las arrugas de mí soleada frente

y abrí el cofre del escondido encanto,

vislumbré la estela del horizonte

y me perdí cansado en el mar del recuerdo.

 

Despunté ansioso los céfiros del ayer

y encontré a mi Madre de aquel entonces,

de pollera rosada, blusa lila y rebozo azul mar

valerosa, fornida, emprendedora e inteligente,

Madre hogareña, Madre de sonrisa sin par.

 

Madejando largo viaje de tu experiencia

prosigo el reborde de tu anhelante caminar;

apenado anido en mi pecho tu historia

y percibo tu imagen espacio que debo continuar;

en cada triunfo evoco tu memoria

y persevero siempre el futuro de esperanza

porque me guiarás hasta el final de mi vida.

 

 

Madre, los acertados consejos los hice ciencia

la gentileza y la ternura de tu persona,

la llevo siempre y la hice norma

norma de mi hogar,

de mi profesión y de mi existencia.

 

¡Gracias!,  gracias Madre

de tu generosidad,

a ti te debo de lo que soy

a ti te merezco la felicidad.

 

Me despido por el momento

pero, te llevo en el recuerdo,

como bellísima joya del alma

y espérame a orillas del mañana.

 

Hasta pronto:

tu hijo que te quiere,

jamás te olvidará

ni con la muerte

dejará de quererte.

 

Arnulfo.

 

 

Lima, 8 de Mayo de l994

( Domingo, Día de la Madre)

 

 

 


 

 

·        Ramona Ravelo Chinchay,  mi adorada madre,  nacida el día miércoles 11 de Abril de 1906, en Hualalay, caserío de la Ciudad de Tauca (hoy Centro Poblado de Hualalay), laboriosa y bondadosa, fue una ferviente devota de Santo Domingo de Guzmán;  recuerdo de niño que celebraron la Fiesta  del día 3 de Agosto de 1951, por revelación  del mencionado Santo y por haberla mejorado milagrosamente de su enfermedad que adolecía; desde cuya fecha,       hizo una promesa de fe religiosa ante el “Patrón Santo Domingo de Guzmán de Tauca”, para que  en el mes de Agosto de cada año, brindara en nuestra casa un almuerzo a los “Muñidores” y “Mayordomo” del referido Santo  y a la “Banda de Músicos” del devoto que “pasaba la misa” del día 3 de Agosto.

·       Esta actividad lo realizó durante más de 40 años, religiosamente cumplió con esta promesa; con excepción  de un solo año; que encontrándose en la ciudad de Lima, no pudo viajar a la Ciudad de Tauca, a cumplir con su promesa, por el terremoto del día 31 de Mayo de 1970, suscitado a horas 3.23 de la tarde; quedando el Departamento. de Ancash desbastado por el sismo, que acabo con el 95%  de destrucción de la Ciudad de Huaraz y a consecuencia de ello, quedo interrumpido la vía ferrea de Chimbote a Quiroz y La Galgada; pero en su representación, lo realizo mi hermana Dina Moreno Ravelo, conjuntamente con su esposo Marcián De La Cruz Gaspar, que en ese tiempo residián  en la Ciudad de Tauca.

·      Falleció en la Ciudad de Lima, un día jueves 18 de Junio de 1992, cuyos restos fueron trasladados el día viernes 19 y sábado 20 de Junio del mismo año;  a su tierra natal de la Ciudad de Tauca,  realizándose el sepelio el día domingo 21 del mismo mes y año, a horas dos de la tarde, en el Cementerio de dicha ciudad,  en donde actualmente reposan sus restos en su última morada, conformado por seis nichos, que en vida hizo construir, para albergar los cuerpos de su esposo y de sus hijos, en caso de que fallecieran y  desearán ser sepultados junto a ella, en nuestra tierra que nos vió nacer.      

                                                           

 


 

Madre, Madre,

¿en donde estás?...

he dado vuelta al mundo

he caminado día tras día

durante todo un año,

busqué vía postal eterna

para enviar mi carta

que te escribí en otoño,

he agotado los calendarios


 

he trasuntado las estaciones.

Pero, todos los caminos

siempre llegan a la nada

siempre llegan a la nada.

 

Hoy, nuevamente "Día de la Madre",

me he dispuesto otra vez a pensar...

ésta carta camino entre mi agenda   

anhelando de cualquier manera conocieras,

acudí a tu cripta, la leí por varias veces...

con esperanza que al otro lado escucharas

pero, todo era un triste silencio...silencio...

 

Regresé ¡así mismo! intente abrir el cielo

crucé el umbral de esa dimensión

y divisé a la distancia el más allá,

pronto me introduje a caminar su aurora  

atravesando niebla desconocida y pura,

como un sueño horizontal de brisa fina

hasta tratar vencer las barreras del tiempo,

sigo, sigo en mi propio mundo cavilando

como quién, construye su propia tumba.

 

Madre, te busco en mi sueño

indago día y noche tu paradero,

dentro de la oscuridad de tu ausencia

quiero encontrarte al inicio del recuerdo,

pero, las horas sin una gota de paciencia

cada vez se hunden más y más adentro.

 

Los años se alejan de la vertiente

las noches ya no tienen orillas,

ya no puedo lejanamente encontrarte

la luz decaída escapa de mis caricias,

ya no puedo en mis brazos estrecharte

la distancia es tan insondable y profunda,

nuestras vidas cada vez se apartan y se alejan

tanto, tanto, desde tu sensible muerte en la tierra.

 

Aquí es el comienzo

y también es el fin,

estima y quiera a tu madre

no resulte demasiado tarde,

          escuchad sus consejos flor

único camino al corazón,

jamás termina de amor

          siempre se hace canción,

eternamente evocaré tu  nombre

constantemente mi gratitud,

jamás tu camino se borrará

siempre, por siempre en mi quedará...

 

Lima, 12 de Mayo de 1995  (Día de la Madre)

 

 

 

 

                   TRISTE  DESTINO DEL PESCADITO DE METAL

 

Cuando te obtuve

llegaste contento,

sin pensar en el desprecio

del quién te iba a usar.

 

Pues, desde entonces

viviste oculto en la gaveta,

pensando en tu destino

mirando a media luna

callado a media voz.

 

Hoy, te entrego a tercera persona


 

hoy, tomas nuevo camino,

sabe Dios, cual será tu destino

sólo se, que ya no te podré ver, 

tampoco seré testigo

de tu triste despido.

 

Lima, 30 de Marzo de 1995.

 

 

 

 

                                                  LA  RAZÓN

 

Pretendo andar

las vertientes de la razón,

y bañarme...

en las aguas de la mente,

y entrar al vacío del conocimiento,

y escribir la razón

en una hoja del día,

como lluvia horizontal

de una colgada mañana

que llora y llora su soledad.

 

Quiero coger el amor

y partirlo en dos,

descubrir su contenido

que tantas horas la perseguí

en las veras de mi vida,

como aquellas notas musicales

matizado de blanquísimo alhelí,

descoloridos se parten y se alejan

como ríos secos, tan secos

del sabor y del entendimiento.

 

Quiero entender

y comprender el conocimiento,

cuanta pasión colgada

es arrebatada por el tiempo,

cuanta dulzura pasada

perecen al atardecer

como cadáveres de cruel reyerta.

 

El amor,

es el vasto camino

de sobrevivir,

durante tantos otoños

nudos prendidos del espacio,

durante tantos suspiros caídos

del pedestal de tu juventud,

durante tantas misteriosas miradas

como hojas llevadas por  el viento,

durante tantos días cautivantes

traslúcidos secretos de ilusiones,

tanto es el amor, que no comprendo

porque va en la vida misma

del ser viviente,

como el aire que respira

como el agua que la riega

como el alimento que nutre,

sólo llevo el vacío

de tus huellas amor,

solo quedan hoyos

abiertas a la brisa y al sol,

arrimados al olvido

sin horizonte


 

sin vitalidad ni calor.

 

Volver a vivir

después de  tantos años,

solo es una ilusión

solo es atrevimiento de vejez,

solo es una palmada

de retorno fugaz

y nada más...

 

                                   Viaje de Lima a Pucallpa, 28 de Julio de 1995.

 

 

 

 

                                              LA ESPERANZA

 

Quiero entender el presente

venciendo su transverso,

caminando hacia el poniente

sobre los vestigios del pasado,

y tras ver su inmensidad

como todo pasado que fue mejor.

 

La experimentada realidad

me aconseja lo contrario,

el pasado no es lo mejor

sólo una aparente visión.

 

El tiempo es el mismo mundo

visto de acuerdo a la edad,

mirado según a la distancia

de su propio progenitor.

 

El mundanal es el mismo

sólo que está más lejos,

a medida que  transcurra la distancia

se aparta más y más la esperanza.

 

El retorno es imposible del día

jamás volverá nacer el mismo amor,

irremediablemente crece la lejanía

como el sol distante del atardecer

 

Solamente nos queda lo que deja

observar las huellas del anochecer,

y despedir al horizonte que se aleja

porque aquella nunca más retornará.

 

He horadado todo el pasado

con anhelo de encontrar contenido,

¡Cuál sería mi sorpresa!  esperado

que no encuentro el final de lo perdido.

 

Quiero evadir tu penumbra

porque mis años se van oscurecer,

cuántas veces he disimulado

bordeando orillas de la madurez,

vanamente han sido mis ansias

las sombras invaden mi presente

día a día agotado y deslucido viene la vejez.

 

Me pregunto ¿qué es el presente?

- el presente es la entrada al pasado-

y   ¿qué es el pasado?...

es el colector del presente,

es la sepultura del recuerdo.

 

¿Qué es el tiempo?

- una fugaz esperanza-

¿qué es la esperanza?

- una espera constante-

¿qué es la felicidad?

- un aleteo del alma-


 

Todos corren la misma suerte.

 

                      Viaje de Lima a Pucallpa, 28 de Julio de 1995.

 

 

 

 

 

                                     ANIVERSARIO DE BODAS

 

Desde arriba he mirado

la inmensidad de tu alma,

pura blanca y suave nevada

como ensortijado caminar de cielo.

 

De azul quedaba a lejos

el sol de esquina oblicua,

el avión trasponía el espacio

como dardo hiriendo la hermosura.

 

Lima a Iquitos es el destino

yo y tú, afortunados viajeros,

hojeando nuestros días vividos

que a lo lejos se van quedando,

nuestra esperanza son los hijos

continuemos siempre existiendo.

 

Ya, todos contentos en el lugar

alegres y divertidos nos miramos,

ambos recorremos el paisaje lunar

joviales como cuando iniciamos,

en la penumbra del primer día

llenos de ternura y simpatía.

 

Hoy se trata de rememorar

nuestro enlace matrimonial,

pues, hace veintiséis años atrás

que juntos llegamos al Altar.

 

Un treinta de Octubre 1969

unimos nuestros ideales,

como dos caminos que converge

cerca a verdes blancos laureles

donde se enlazan los horizontes.

 

Hoy, vemos el pasado relucir

hoy, somos dos en el camino,

como dos palomas al percibir

complacidos de haber cumplido,

con el deber moral de padres

impuesto al inicio del matrimonio.

 

Pues, ahí quedan nuestros frutos

sembrados en el surco de la tierra,

tres hijos sobrepasarán sus futuros

con Dios y por nuestra rica patria

forjarán su nuevo día y esperanza.

 

Sólo queda una experiencia

no abandonar la barca,

el destino de los hijos

depende de la conducción,

la felicidad genera tolerancia

de enseñanza y comunicación,

permanente sacrificio por la infancia

abrirán horizontes de bien y del mañana.

 

Nunca ofendas o maltrates tu hogar

jamás agredas física o moral

a esposa o a hijos de tu palomar,

imperdonables acciones del mal

horadan profundos resentimientos

en el más fuerte unión conyugal.

 

Sé cortés, educado y atento,

amable, delicado y correcto;

encontrarás dicha, fortuna y bienestar

reunido en un todo sólido y feliz hogar.

 

Lima, 30 de Octubre de 1995.

                                                           

 

 

 

 

 

LA FELICIDAD

 

 

 

 

La felicidad no es externa

la felicidad lo encuentras dentro,

dentro del ánimo y placer interna

la felicidad lo haces tú mismo.

 

La felicidad lo produces

la felicidad no adquieres,

la felicidad lo percibes

en momentos que menos piensas.

 

La felicidad lo disfrutaras

en el lugar que prefieras,

motivarás a los demás

en la intensidad que recibas.

 

La felicidad no condiciona

la felicidad es entendimiento,

que nace y viene desde dentro

como una dichosa fortuna.

 

Todos podemos ser felices

a medida que te comprendas,

en cualquier instante o distancia

la felicidad no tiene esfera.

 

La felicidad no es el éxito

tampoco es un resultado,

la felicidad es energía del alma

intensión voluntaria humana.

 

La felicidad no es la razón

la felicidad es la esencia del ser,

es principio sensitivo del corazón

la vida, es toda una gran felicidad.

 

No existen caminos

para buscar la felicidad,

la felicidad eres tú mismo

principio inmortal de voluntad.

 

 

                                               Lima, 11 de Noviembre de 1995.

 

 

 

 

                                                  LA    NADA

 

 

 

Hoy, me puse a pensar

examiné con cuidado,

llegué a la conclusión

admirado y plasmado.

 

Trabajé tanto

y   nada soy

ni nada tengo.

 

Estudié tanto

la realidad es ésto,

que nada tengo.

 

¿Puedes creerme?

ni esta cama es mía,

la tengo prestada

hasta cuando me la pidan.

 

Esta mesa

también es ajeno,

ésta silla

también tiene dueño.

 

En realidad espera

penosa existencia,

todo que me rodea

no me pertenecía.

 

Todo he dado

para ser tuyo,

yo, he quedado

como poste parado.

 

¿Ahora me pregunto?

- vale la pena existir-

la satisfacción que siento

haber formado un hogar feliz.

 

Al despedirme no llevo nada

mis hijos continuarán el camino,

con la esperanza sembrada

hasta lograr el objetivo deseado.

 

No olvidar mis consejos

sacrificarse por algo que valga,

los hogares no tienen precios

son angulares de la existencia humana.

 

Hasta pronto

hasta que me recuerdes............

 

                                                       Lima, 20 de Febrero de 1996.

 

 

 

 

EL PRESENTE

 

Sí,

moriré en ésta vida

me ausentaré de tu lado,

pero, constantemente

te estaré vigilando...

                             mi luz de penumbra

                             mi ventana de cielo

                             mi esplendor de luna

                             mi fulgor de hielo,

-                                 - eres todo para mí –

                           ¡ mi jazmín ¡

 

Sí;

En tu apacible descanso

en tu diario caminar,

en tu reflexivo pensar

estaré presente;

siempre, pendiente de ti

siempre guiándote,

                       como una luz sin fin

                       como una sombra de  amor

                       como un crepúsculo de añil.

 

Sí,

me recordarás siempre

me traerás hacia ti,

me darás lo que  no quieres

me dirás que me vaya

me arrojarás con ira,

pero, no podrás olvidarte

de aquel día que te conocí,

                               mi estrella

                               mi flor

                               mi carmín.

 

Sí,

me verás a medio ojo

me mirarás con indiferencia,

demostrarás tu frialdad

pero, ésta rama que corto,

perdurará las huellas que dejo

como un testamento de herencia

escrita en las hojas de tu intimidad.

 

Sí,

no importa tu desprecio

no importa tu soberbia,

solo, me interesa en tu vida

sepas diferenciar las sendas,

que pacientemente te enseñé

como libro abierto de poema.

 

Sí,

no creas que me despido

no pienses que ya me fui,

o que, ya no existo,

yo,  estaré aquí

y  aquí me quedo

porque, aquí nací...

                                         Lima, 27 de Abril de 1996.

 

 

 

 F I N

 


 

 

 

 

                                    ÍNDICE

 

 

A  Jesús Moreno                                           4

Maestra                                                          5

Imagen                                                           6

Para mi hijo Arnulfito                                      7

Pureza                                                            9

Yo                                                                10

Brisa                                                             12

Juventud                                                       13

Hoja                                                             14

Madre                                                           15

Gota                                                              17

Testamento                                                    18

Mi niñez                                                        20

Sueños                                                          21

Moriré en el camino                                       23

Despedida                                                     24

Velatorio                                                       26

Huellas                                                         27

La niñez de la noche                                     28

Fin                                                              29

Agua                                                           30

Sonrisa                                                        31

A mi hijo Helwis César                                 32

Carta a mi Madre                                         33

El triste destino de un pescadito de metal       39

La razón                                                     40

La esperanza                                               42

Aniversario de Bodas                                   44

La felicidad                                                 46

La nada                                                      48

El presente                                                 50