- COLECCIÓN LITERARIA -

- OBRA  COMPLETA -

 



 

 

 


Reúne y concentra poemas de índole pasional;
la disposición anímica de su inspiración, refleja un auténtico
lirismo con un estilo rítmico natural de encanto y de dulzura espontánea,
que sale de lo más profundo del alma; evocando y cantando en forma sonora
y sentimental la intimidad amorosa y sensibilidad espiritual del hombre
que a través de su edad, experimenta y percibe el latir del corazón
en un tierno recuerdo romántico.

 


 
 
F L O R I N E L


POEMARIO

  De

 A. Arnulfo Moreno Ravelo


-1996-

64 págs.

Colección Nº 9

Lima - Perú

1967-1996

 

 


 

 

 

 

DEDICATORIA

 

A

Florinel Moreno Bardales

Hija

Expresión de mi ternura.

 

                           A.A.M.R.

                                                           


 

 

                                                      FLORY

 

 

Cuando inunden tus luceros

gotas de cristales de mar,

envellonadas nubes de Dios

latirá la perla de tu pecho al mirar

versos muertos, recuerdos de los dos.

 

Cuando las pinceladas aves

crucen en perpendiculares vuelos

el azul velo del Oriente,

recuérdame en tus yermos

que en las veras del río estoy presente.

 

Cuando los ríos; boas durmientes

muera su voz en el silencio,

recuérdame en los repliegues de tu mente

que entre el espeso arbusto y el viento

en angulares sombras estoy latente.

 

Cuando en el verde mar te internes

 y llegues a la red convergente de sus aguas

recuerda los reflejos nítidos de los árboles

personifican las abscisas púrpuras,

las penas concéntricas de mis amores.

 

Cuando en manso declive

duerman los ríos de la selva;

en verde nube de seca nieve,

recuérdame en la vertiente de tu vida

que ahí, va durmiendo mi tarde.

 

Cuando bajo la sombra de tu palmera

descanse tu tostada piel de sol,

y el aire en caricia fresca de rosa

pasará por tu frente como el calor

que se abrigó bajo las hojas del amor.

 

 

 

 

Cuando las tempestuosas lluvias

en negros truenos, bañen la amazonía;

creciendo sus caudalosas aguas turbias

tú, con sollozo corazón de lejanía

harás vibrar las cuerdas de mi agonía.

 

Cuando del árbol cojas su rama

y gotas de savia rieguen su tallo

en zanjas antiguas de la arena,

recuerda, que mis cuencas en llanto

recordarán a mis labios el dulzor de tu aroma.

 

Cuando pensativa en las veras del  río

veas en fértil tierra una flor retoñar,


 

recordarás que en mi pecho el rocío

en lánguidas esferas no ha dejado de amar

a la FLOR que tal vez... ya  no ha de besar.

 

Lima, 1º de  Enero de 1967.

 

 

 

 

 

ESPINAS DE TUNA

 

¿Porqué te escondes tan adentro?

- me pregunto en ondas de azul-

¿Porqué tu gesto, se enclavan en mi?

¿Porqué, en blondas de blanco tul

se enraízan en aromas de anís?.

 

¿Porqué el Sol se oculta en su amanecer

cuándo mis ascuas no vieron tu figura?

¿Porqué, las cuerdas de oro trino

en su blancura, no termina las notas de nacer?

 

En oscuras nubes me embarco

antes de dar respuestas sin solución,

la hiedra, erguido sentimiento

sombra oculto de tu noble corazón.

 

¡Respóndeme! encarnado pétalo

en tus  negras arpas de luz...

de tu frente rizada melena, rizado velo

canoras notas pulsan tu capuz.

- pulsan la luna -

- pulsan el sol   -

como dos espinas de tuna

entrecruzan la flor.

 

                      Lima, 14 de Enero de 1967.

                                                           

 

 

 

 

FLORIPONDIO

 

La verde mañana surcó

en audaz y fraternal abrazo,

el límpido cristal espumó

en ángeles ternezales de halo.

 

Cerca al césped, cerca a los geranios

en nostálgico semblante, tu voz ahogada

crepitaba: tu juventud... tus años...

en un gemir  retorcíase el aire taladrada.

 

La aromática tarde, triste, muy triste

gorgoteaba su polvoriento color,

cerca a las hibridantes gardenias

dispersábase entre sus pétalos, muerto albor.

 

Entre sombríos floripondios

entrelazábase tu mirada;

cerca a los claveles, libros leías

mascullando los ríos enervantes

que  atusan tus rosas, que vuelan cada día.

 

¡Floripondio! ¡Floripondio!

misterio de pesares,

bajo tu sombra, lugar de  estudio

desbordábase mis trigales.

 

 

Ciudad Universitaria de San Marcos, 28 de Diciembre de 1967.

 

 

 

 

                                                   AZUCENA

 

Huaracina nieve de flor

jardín y néctar del Callejón,

de tu melena derrite el candor

en blanco diadema turba la razón.

 

Sirena hechicera de río Santa,

gualdada gota de Huascarán.

Mujer divina, corazón de plata,

alma y sierra de cielo está.

 

De la estancia a tu palacio

suculento fruto del ayer,

silencias punas, senderos de recuerdos

en tus lagunas fenece el atardecer.

 

Lima, 9 de Setiembre de 1967.

 

 

 

 

 

                                                  AUSENCIA

                                               (a Flora Nelly Bardales)

 

Cuando cinco turbantes de la tarde

colgábase de un simple minutero

sin prevenir tu ausencia,

dudosamente presioné y presioné el timbre

¡Ah! ¡qué sorpresa! ¡qué sorpresa!

no quisiera recordar aquélla respuesta

no quisiera regresar a esos gélidos recuerdos

que entumecieron mi jovial esperanza.

 

Incrédulo me desplazaba junto  a la puerta,

esperaba volvieras a salir, como siempre

pero, ¡nada! ...¡nada!... frío como cadáver

cada instante hacíase sentir tu ausencia,

sólo un lacónico mensaje:

- “la hora de tu partida” -

 

         De uno a uno, se trizaron mis cristales

el universo se agrieto en mis huesos

rebalsaron de las fuentes sus caudales

los arbustos se carbonizaron en mi alma

y se enmudecieron todas, todas las palabras.

Cabizbajas, unas tras otras encerrábanse en sus celdas

y todo el mundo se vino por el suelo

rebotando por las entrañas de la tierra.

 

Muchas tempestades sembraron el cielo

estrujados con mis manos murieron

y en la orilla de la desgracia fue sepultado

para no palpar jamás las vísceras de la ausencia.

 

Regresé, no sé de qué parte de la tierra

a verificar la cóncava retroactiva idea,

pero, todo era cierto... ¡estabas de viaje!...

corrí hacia el pretérito de mi ser

cansado abrí los pórticos del firmamento,

llamé a todas las ilusiones

llamé  a todas las violáceas luces

llamé a todas las flores

y en conjunto deshojadas

las arrojé al torrente de mis venas.

 

Se extinguieron las estrellas

en el sórdido medular vacío,

las exequias de esa tarde

en lágrimas colgábase del cirio

y tu sombra pendía del viento.

 

Ya te marchaste, ya te ausentaste

que te vaya bien...

ya no vuelvas, ya no regreses

ya no encontraras lugar

en estas ajenas primaveras,


 

ya no estará vacía esta soledad

otras aguas regarán las mustias,

ya no verterás el frescor de tus besos

los inviernos habrán pasado,

ya no cogerás los pétalos de amor

porqué las canciones habrán terminado.

 

Volverás; pero, ya no te posaras

en los prismáticos cuarzos.

Volverás; pero, ya no te recostarás

en la fragancia de mis rosales.

Volverás; pero, ya no se abrirán

los blanquizcos brazos del alba,

porque, corroídos y destaviados

sobre las cumbres se habrán quedado. 

                                                           

Volverás; pero, esas tardes

ya se habrán replegado en la cuesta del olvido.

Volverás; pero, esas lágrimas

se habrán escurrido por  la fisura del pasado.

Volverás; pero, los tardíos vientos

en ajenas miradas rodarán.

Volverás; pero, ya no cantarás

tu anaranjado verde gesto,

porque destejiendo el tiempo,

todo se habrá terminado

en el estival desierto.

 

 

Volverás; pero, mis ideales yertos colgarán

carcomidos por los recodos de la distancia.

Volverás; pero, mis miradas congeladas estarán

tendidas sobre las orillas de la luz.

Volverás; pero, las auroras habrán muerto de sed

porque las noches de una en una habrán caído del sol,

bañadas en nevascas añoranzas de travesía.

 

Volverás; pero, ya no te querrán los gladiolos ni las rosas

porque la adversidad te habrá ganado el vacío.

Volverás; pero, ya no descolgarás los recuerdos

porque se habrán decapitado en el fondo del rocío.

Volverás; pero, ya no te esperará el ardor de mis labios

porque siguiendo el camino de la ingratitud

todo, todo se habrá terminado en la nada.

 

Volverás; pero, las flores que te regale ya no lo encontrarás

porque se irán conjugando los pretéritos

y sepultándose los pálidos momentos

en el vientre enternecido de las horas.

 

Ya no vuelvas, ya pereció el cariño,

ya sucumbió en la puesta del sol

ya no te acerques, ya no palpes sus amarguras,

porque, por ésa senda cargada de ausencia

rebota de vereda en vereda tu triste nombre.

 

Ya no acaricies los alhelíes

por que al reverso de las felicidades,

         cabalgan los amores por los aires

y por las zanjas van rodando los dolores,

ya no podrá reverdecer la primavera

de una enlutecida esperanza,

porque alzando su vuelo

se habrá trasuntado al ayer


 

         y se habrá ido al otro lado el cielo.

 

Lima, 11 de Mayo de 1968.

 

 

 

 

 

 

 

                                              D I S T A N C I A

( a Flora Nelly Bardales)

 

Las turbias aguas he cruzado

sus recodos me han sangrado,

he corrido las calles

he saltado las horas

para verte como siempre

en el declive del recuerdo.

 

En esa banca de aquellos días

en el lugar que siempre leías,

mis huesos, mis venas y mi paciencia;

en  esas verdes diseñantes rosaledas

en donde solías releer mis tardanzas,

mis costumbres, mis versos,

en donde solías releer mis tardanzas,

mis costumbres, mis versos,

en donde solías descifrar mi ausencia.

 

Ahí, en ese mismo lugar

de aquellos aromáticos tiempos,

de aquellos aurorales trazos de sauces,

que en esbeltos espígales  zumbando de amor

en manojos de  diferentes rayos,

se esparcen por la cóncava inmensidad

y del curvante azul

un beso de corola se estrella en ésta soledad.

 

He apresado la melancolía

para verte como siempre

en el declive del recuerdo

en la banca de aquellos días.

Pero, ¡Ay! .... tú ya no estabas.

Ya no estabas

en el silente lugar,

ya no hilvanabas tu espera.

         Ya no avizorabas mi llegada

ya no mirabas mi rota esfera,

¡Ay! ... más tú, ya no estabas.

Te has ausentado...

también las sombras

los crepúsculos

los destellos

los paisajes

todos se fueron contigo

todos partieron por un mismo camino.

 

El ángulo perdido en mi pecho

carboniza mi lánguida vida

y el vasto firmamento

retuerce en mi su grito

adentro, muy adentro

en la oquedad de mi alma

hasta horadar el confín oculto de mi ser.

 

Pero; ¡Ay! mi dolor camina

por las cuestas del recuerdo

por las grietas de la memoria,

por el quebrantado pensamiento


 

por las abruptas pendientes de la lejanía,

para extirpar la esperanza

como hojas arrancadas de la melodía.

 

Pero; tú, ignoras mi sufrimiento

¿no sabes que mi corazón destrozado

cuelga agónico del dintel de tu puerta?...

¿no sabes que mi amor descoyuntado

se derrama por la sequedad de tu llanto?...

por eso desarraigo los caminos

y acorto las distancias,

restregando con las yemas de mis dedos

la ensombrecida cercanía,

para que retornes a tu aposento

como lo hiciste en aquél primer día

en donde hoy tus pasos lejanos

lloriquean al ras de tus umbrales.

 

 

Pues; que difícil es olvidarte

no tengo fuerzas para arrojarte

de mi espiral universo,

a donde llegaste sin bulla

a mi secreta playa

a mi arenosa burbuja,

en donde floreció tu sonrisa

en donde hablaste a media voz

resuenan tus expresiones tan cerca,

que en cada instante viven tus caricias

como penumbras de mis sueños

como estampas del alba.

 

Pero; ¡Ay!... ¿porqué no regresa?

a posarte sobre mis ramas otoñales

a cantar en los últimos pétalos del tiempo

a enjugar lágrimas de viejas horas

que resecan el pasado

que dejaste en la umbría tarde.

 

Pero; ¡Ay!... ¿porqué no retornas?

¿ es, qué no sientes la distancia

que se adentran como espinas en la herida?

¿o has perdido el extremo de la senda

en los sórdidos campos de tu ausencia?

- respóndeme por última vez-

mi nieve mensajera.

 

¡Ay! me estoy sangrando

en los bordes de la soledad.

¡Ay! me estoy muriendo

lejos, lejos, muy lejos.

Ay, me estas matando

lejos, lejos, muy lejos

me esta matando.

Ay, me estas matando...

 

Lima, 15 de Mayo de 1968.

 

 

 

 

 

 

 

 

                                            A Ñ O R A N Z A S

 

 

                                                            I

         Cuando después...

de mucho tiempo;

otra vez,

regrese a caminar

por aquéllos lugares

por aquel desolado paraje

por aquel desgastado camino


 

de mi adolescencia;

solo me vino al recuerdo,

aquellas horas ajadas

por la lluvia y por el viento

y que unas, tras otras

sepultavánse

en  un lento crepuscular.

 

Acongojado entre las viejas ramas

que todavía existían,

miraba hacia allá

los cerros del valle,

miraba hacia el fondo

las quebradas naturales

bajo el azul nítido cielo

de un verano de vacaciones,

dormitaban de extremo a extremo

acariciado por un aire de verdor

y sus acequias de regadíos

que resplandecientes regaban el alfalfar.

 

Trizados de melancolía

se abrieron recuerdos del ayer,

susurraron voces de aquel día

como aves que lloran su ausencia

como despedida de adolescentes

como gemidos de una vieja estrofa

como vestigios del quién sé fue

se leía en ese polvoriento y desolado lugar

como árboles que entretejen cándida historia.

 

 

 

He, aquí ésta evocación

guardada en el subterráneo del silencio,

         como una voz rastreando las hojas

de los verdes potreros de alfalfares

o de los esbeltos alisos y eucaliptos

va renaciendo del claro juvenil aurora.

 

 

 

 

 

L A  Ú L T I M A  T A R D E

(Despedida de Tauca, Marzo de 1957)

          a Mercedes

 

II

El trivial camino

era triste

tendido sobre valles,

lomas

y laderas,

aireado paisaje

se agotaba en el horizonte

acariciado por aquel lienzo

de acuarela infinita,

y de lo alto oblicuamente

colgábase el astro candente.

 

Todo reverberaba

diagonalmente los cerros

y de las hondonadas quebradas

el  constante discurrir de las aguas

reverdecían en sombras

las inagotables vertientes.

 

Los árboles

los pantanos

las fuentes,


 

algunos marchitos

y otros desolados

doloridamente,

veíase en ellos

caminar un silencio

sepultar un recuerdo

en una seca gota

de lágrima muerta.

 

Las caídas de los chorros

de aguas cristalinas,

el incansable trinar de pájaros,

el persistente susurrar del viento,

toda la pintoresca serranía

se escondía tras un funeral

y todo, en un contraste moría

como águilas yertos caían

en aquella doliente

e inolvidable tarde.

 

Recuerdo

esa voz leve

de Mercedes,

era suave

y encantadora,

cantaba y cantaba

mientras aguardaba

junto al cerco de piedra

que rodeaba a la huerta,

jugueteando su cabellera

movíase sus polleras

como pétalos de sol

qué de colores lucia

bajo un verano de sabor.

 

Era la última vez

que la fragancia

aspiraba del campo,

era la última vez

que iba a verte

que iba a la cita,

a solear las caricias

a rozar suavemente

tu lozana juventud.

 

Pues, era la última tarde

que los tendales de mi niñez

retrasados quedaron por los techos

habían alcanzado la adolescencia

y emprendía un nuevo destino.

 

Que, triste fue la despedida,

las tétricas sombras de añil

ocultaron los azahares del oriente,

el sol en un zigzag cruzó los andes

el eco se enmudeció en la nada

y de bruces se enterró la tarde.

 

Que, triste  fue la despedida,

de negro crespón doliente

se  perforo la  soledad,

oscilando de uno a otro gemido

se apartaron vuestros corazones


 

con rumbos distintos para siempre.

 

Mientras que las sombras se tendían

a lo largo del contristado poniente,

nuestras voces enmudecidas

afligidamente se entrelazaban

en un adiós de suspiros

hundidas en un mar de ilusiones,    

se esparcían en las pupilas

cayendo heridas por el suelo

se sentía cada vez más distante

y esta distancia, más y más dolía.

 

Hasta ahora recuerdo,

recuerdo aquél ¡adiós!

de tu pañuelo blanco

que desde lo lejos

desde lo más lejos,

desde aquél infinito

que allá se perdía,

en la elipsoidal

de aquel universo,

en el orondo seno

de aquella noche,

en el vientre de la tierra

ahí, cada vez más lejos, más lejos,

irán quedando, quedando

en el polvoriento serpentear

sendero de la esperanza

ahí, cada vez más y más

quedaban cansados

en las páginas del recuerdo.

 

 

 

 

 

III

 

 

Desde aquélla tarde

han pasado décadas

tras décadas;

muchos años de ausencia

lejos de tus frondosos bosques

lejos de tus verdes campos

lejos de tus cristalinas aguas

lejos de tu pintoresco cielo;

sin, volver a verte

sin poder acariciar tus vertientes

sin palpar tus aurorales lienzos

sin caminar tus pintorescos caminos

que se divergen por la misma tierra

en azulantes flecos de oro y plata.

 

Desde aquélla tarde

se han deslizado tantas horas

por el vacío del silencio,

se han acumulado

tantas y tantas añoranzas

candorosamente se han adentrado

hasta lo más profundo del tiempo,

se han tejido tantos pensamientos

en el tendel crucero de nuestras vidas,

se han asfixiado tantas mañanas

en el arremolinar constante de la quebrada,

y he cogido tantas esperanzas


 

hasta deshojar la sequedad del olvido.

 

Pero; aquélla tarde

no ha sido posible

moldear con mis manos

y pintar su añil

o plasmar con mis palabras

en un límpido y eterno tapiz.

 

Desde aquélla tarde

desde aquélla tierra donde nací,

vivo latente de su mirada

vivo pendiente de sus besos,

me recuesto cada instante

en el horizonte de tu atardecer,

camino por tus ásperas cumbres

para gozar el frescor de tus vientos

y sentir el dolor de tus quejidos

aunque te alejas tierra mía

cada vez, más y más;

pero, volveré a tus verdes faldas

volveré a besar tus montañas

volveré abrir tus húmedos surcos

volveré a transitar tus caminos,

aspiraré de tus huertos sus fragancias

sobre los rojos tejados de mi infancia;

volveré, talvez, cansado de  la vida

volveré a beber en tus campos

volveré a descansar amada mía

bajo tu frondosidad de encantos

como una planta sedienta,

volveré a la obscuridad de la noche

como una gota de agua resecada.

 

Tal vez, perdida ya, la mirada

a lo lejos sin ningún aliento,

quizás, muerta ya, la esperanza

nublada vida sin atuendo

cubriendo solo aquella mortaja

que sobre mustios lirios reposará

colgado del umbral de mi casa.

 

Este será el último día,

el último caminar por tus calles,

mis despojos amada mía

trasuntará la cavidad del olvido

y todos cogerán su tristeza

y se ahuyentará el fúnebre cortejo

¡Adiós!....¡Adiós vida!

en una hermética fosa

quedará para siempre poema,

en una abandonada sepultura

dejarán caer como un extinto verso

y así, terminará el prestado destino.

 

Pero, adónde tus miradas busquen

en hierbas sedientas me hallarás

adónde tus gemidos lleguen

en ecos lejanos te responderé,

adónde apoyes tu cansancio

en mitigador sosiego me sentirás,

adónde apresurado dirijas tus pasos


 

en frágil cristal crujirán mis huesos

implorándoles como a mis paisanos

dejen caer de sus benditas manos

ya sea, una flor o un pedernal

sobre la cripta de la eternidad.

 

Lima, 8 de Agosto de 1968.

   

 

                                                     NÉLIDA

 

Eras delgada

vivías en San Francisco,

transitabas por la calle Recoleta

aveces sola o con tu hermano.

 

Te miraba a distancia

sólo un suspiro

de esquina a esquina

amor platónico.

 

Tauca de recuerdo

aguacero de antaño

corazón enamorado

viento de otoño.

 

Era el año de 1952

las calles nubladas

se partían en dos

y tu no me hablabas.

 

Tímido y miedoso

me acercaba a tu puerta

con sabor a invierno

te escribía mi carta.

 

Asistíamos a la escuela

ingenuos y sinceros

tu quedabas en la plaza

yo, pasaba hasta la cabaña.

 

Lima, 15 de Agosto  de 1968.

 

 

 

 

                                                    RAQUEL

 

Fue en aquél entonces

(Setiembre de 1953)

que jugábamos con Raquel

en el lugar de Collgapampa

sentí sus bondades de mujer

blanca como la nieve

dulce como la miel.

 

Tiernamente la ocultabas

la crucecita de tu frente

bajo las sombras de tu cabellera,

muy jóvenes todavía

pastábamos nuestras ovejas

como dos seres inocentes.

 

Raquel te llevo en el recuerdo

como una flor blanca y pura,

aún, lo hayas olvidado

tal vez, jamás te imaginaste

que yo, te amaba.

 

Nuestras parcelas colindaban

en aquél paraje de Collgapampa


 

mientras nuestros brazos se cruzaban

contemplábamos al frente Iglesiabamba.

 

¡Oh! Raquel

Collgapampa del recuerdo

atardecer de aquél día

Tauca sabor de Pueblo

para gozar de tu alegría.

 

 

Lima, 25 de Octubre de 1968.

 

 

 

 

 

                                           RAMOS DE FLORES

 

Ramitos de cariño,

encontré una tarde

falda azulina

como la misma tarde,

con blusa de otoño

andabas como de Lima.

 

Pasaron los días

de labio pintadita,

sólita venias

los días de salida,

crespa se veía

como el mismo día.

 

Del trabajo a la Academia

presto salías a estudiar,

yo; siempre en la esquina

cansado de mirar

la flor elegida

que nunca supo llegar.

 

De reina te eligieron

hermosa y bonita,

con ansia quedaron

disputando tu manita,

siempre me recuerda

importaron oro y plata.

 

Sumamente te ame

como planta a su flor,

con cariño te dije:

Aún no dudes amor,

viajaste en el tiempo

para jamás volver.

 

No importa fulana

que el tiempo pase,

recordarás al quién esperaba

como abeto de ésa calle,

sepultaste tu palabra

para siempre ingrata.

 

 

 

DESCONOCIDA

 

Vaya este verso

para ti desconocida

plasmada de perfiles

en los valles de la idea.

 

Vaya para ti

mi cristalina gota

prendida al fin


 

de una fugaz mirada.

 

Vaya para ti

jardín divino

dulce anís

gesto de ternura.

 

Vaya para ti

corazón de rosa

esencia de alhelí

figura en prosa.

 

Lima, 6 de Setiembre de 1970

 

 

 

 

 

                                                           

                                                      FRESIA

 

En la fiesta de esa noche

aspiré tu candor,

el ósculo derramado

deshojó la flor.

 

Juntos nos disputamos

el verdor de nuestro jardín,

al son de los ritmos

perfumaste de jazmín.

 

Reluciste esa noche

de verde ajuar de novia,

para mí llegó la boda

aún, para ti todavía.

 

Vuestros cuerpos estremecieron

como rosales a florecer,

nuestras esperanzas nacieron

como el sol al amanecer.

 

Hoy, recuerdo el perfil de tu figura

hoy, deseo verte más y más,

aunque niegues tu cariño

pero, siempre de esa noche recordarás.

 

Lima, 28 de Octubre de 1970.


 

 

 

 

                                                  RECORDAR

 

¿Recuerdas, cuándo los campos florecían

y de tus labios de rosas brotaban la ambrosía?

 

¿Recuerdas, cuándo aquél radiante amanecer

en singular paraíso iniciaba el día?

 

¿Recuerdas, cuándo esas calurosas tardes

inclinaban sus sombras en tu frente?

 

¿Recuerdas cuando los rayos del  sol

acariciaban tu silueta en verde paisaje?

 

¿Recuerda, cuándo ese frescor de las aguas

corrían por tus piecesitos de nácar?

 

¿Recuerdas cuándo ese olor a hierbas

fascinante entrelazaban nuestras almas?

 

¿Recuerda, cuándo en  esos surcos tus pasos

caminaban como notas musicales el pentagrama?

 

¿Recuerdas, cuándo en ese entonces cogidos los dos

corrían tantas horas bajo las sombras?

 

¿Recuerdas, cuándo aquéllas canciones

arrastradas por los vientos se ahogaban en vos?

 

¿Recuerdas, nuestras recíprocas caricias

sembrados en el susurrar de los ríos?

 

¡Qué lejos! ¡Qué lejos!

quedaba una despedida.

Qué distancia guardaba

¡un adiós!...

Las noches eran siglos

los días besos y suspiros.

¿Te recuerdas?....

 

Lima, 19 de Enero de 1971.

 

 

 

 

                                                   MELODÍA

 

Era una pálida tarde de  Julio, de invierno,

lloraba, lloraba, lloraba sólo, sin consuelo,

¡Oh! rocío bruñido en oro, llegaste a tiempo

iluminaste los sórdidos nostálgicos de mi vida,

sueño de seda y flor me trajiste en tu risa,

amaneció para mi un nuevo día, ¡Oh! primavera.

 

Muchos días pasaron desde aquella vez,

alondra que de tu vuelo te cogí

rimas y melodías, destellos de sol,

imagen de cielo, aliento de azucena y capulí,

aprendí contigo, sembrar jardines en el mundo.

 

Quiero, llegue a ti, mi amor, mi esperanza

una rama auroral esparza sobre tu piel

y regando fulgor en los senos de tu mirada

jueguen los violáceos manojos de luz

arbolando las bermas prismáticas de mis sueños,

diadema encarnada en la penumbra gramal

¡Ah! sublime ternura, brotes del alba inocente.

 

Música de nieve, en rayos de mar

ambrosía derramada en gotas de mañanitas,

corres por el lienzo en poesía de aroma

hasta tocar la raíz misma de mi alma

acuñadas en las faldas de tantas desdichas.


 

¡Oh! melodía.

ojalá no fenezcas...

 

Lima, 14 de Noviembre de 1971.

 

 

 

 

                                             DESESPERACIÓN

 

Salí corriendo

con ojos desorbitados

y mi pensamiento triangulado

se derrumbo por el suelo.

Salí corriendo

y te busque

te busque por todas partes:

en el verdor de las hojas

en el crepuscular de la tarde

en el cromado de las cumbres

en los últimos aires del día;

pero tú

nada.

Corrí desesperado

hasta la aurora

y bese ansioso

la angustia.

 

Salí corriendo

para cogerte

con mis manos

pero tú

nada.

Corrí por mis adentros

y me pregunté desesperado

¿porqué punto de la tierra

encontraré a mí adorada?

¿en que ángulo de la vida

la encontraré a mí idolatrada?

¿en que parte reposará

de blanca inocencia?

De pronto

me despoje

salvajemente

y echando todo al pasado

miré hacia adelante

y seguí buscando la fecha

dentro de tanta letra muerta,

desde entonces ese martes

ya no existe,

ya no existe en el calendario

sólo queda ese olor,

ese olor a cementerio.

 

Te busqué con amor

pero ya no pude encontrarte,

¿porque parte del mundo

te fuiste para no volver?

vuelve, vuelve amor

a saciar mi sed.

 

Lima, 24 de Noviembre de 1971.

 

 

 

 

 

 

                                                A MI ESPOSA

 

Decidí cantarte

con el alma,

mi adorada esposa

límpida como el agua.

 

Tu sonrisa de primavera

y tus labios de flor

entre tejen tu musical voz

como nieve disuelta

en las orillas del alba.

 

Llegaste a mi vida

como la luna al sol

tu mirada de rosa

crespo mis días de amor.

 

Acaricie tus dóciles manitas

tome tu aromal silueta de cielo

y por la senda de tu cabellera

deje correr el rocío del tiempo.

 

Luego fuiste cariñosa madre

a tus pies derramé el consuelo

y con caricia de tolerante padre

cogí la vida y busque y busque el puerto.

 

Juntos hicimos la dicha

tus ojos se hicieron estrellas,

pintaste la esperanza

y brotó el firmamento

como tus piecesitos sobre la tierra.

 

Te ofrecí un día

traerte todas las flores

y como padre ser tu guía,

cuyo deber se ha cumplido

como páginas de poesía

en un nido de oro que pía.

 

Al recorrer el tiempo

te ame bastante;

aveces como una hermana

aveces como una hija

y otras veces, como mi esposa,

todas una misma persona

componías los pétalos de aroma

de una encarnada flor de rosa.

 

Lima, 11 de Diciembre de 1971.

 

Flora Nelly Bardales de Moreno (escribir su biografía).

 

 

 

 

 

                                                    QUERER

 

Quiero, dejar una emoción palpable

quiero, que llegue hasta tus olios

y escurra el cielo su añil

reviviendo el mundo, el anís.

 

Quiero, desde tu pecho salgan tangentes

embuídos de aromas prismáticas de verdor

         y abracen las llamaradas más puras

que del negruzco lastre brota

con atuendos de olivos, de risas.

 

Quiero, a ti vayan los dones

acariciar tus cielos de años

y por tu piel surca los telones

cargados de luz y de otoños

reluciendo sus mantos, de calor.

 

Qué, distribución armónica

que entre colores se arropa,

plasmada de paisajes y nardos

se desprende del ángulo

femenina voz, diadema

ese eres tú, adorada, adorada.

 

Lima, 24 de Diciembre de 1971.

 

 

 

 

 

 

                                       MURMULLO DE MUJER

 

Prometí robarle

una hoja al viento

una luz cuadrada

un consuelo de capulí

un pedazo de luna

un poema para ti.

 

Fue un día anaranjado

deprimido sin sabor,

tu espiral brisa de rosa

hálito del tiempo en flor

exprimió los pedúnculos

de una mañana en prosa.

 

Me entresacaste mi rocío

rosada miel liquida cristal

que en las espaldas cerebrales de Dios

se erguieron ríos de sudado manantial

confesándose las nubes a gritos

recibió el perdón de Padre Celestial.

 

El murmullo de mujer

hizo brotar tormentos de rebaño

una voz sedienta de tierra

desgajo al alba de su eterno sueño

y mirando a las profundidades

quedó el sol desprovisto de la luna.

 

De cuadrangular vientre

hablaron las piedras del mundo

cantando los árboles desesperadamente

cerráronce los siglos en un nudo

para que a medias tinturas

se desvista las gélidas criaturas.     

 

Lima, 26 de Enero de 1972.

 

 

 

 

 

                                                   VIVENCIA

 

Quise probar

con el sufrimiento 

y entre estas, las hice,

prometí no verte

dentro de las nubes

dentro del viento

dentro de las noches.

Pero, que triste

es verte tan lejos,

tan lejos,

que ahora si comprendo

- cómo es quererte-

 

Tú, vives,

en mi ser,

en mis verdes hojas,

lila como el cielo de primavera

como el aire fresco de los Andes

como las brisas de mar

como el olor del campo,

vives tan adentro

tan profundo

tan inolvidable

te juro, que

no podré olvidarte.

 

Estas presente

Sí,

como el sol

como la mañana

como el agua

como esa luz

que nace

cada día,

cada día.

 

Lima, 13 de Febrero de 1972.

 

 

 

 

        

                                                   VICTORIA

 

¿Porqué, lado de la vida

viajas fulgurante doncella?

¿porqué, caminos sin fin

rebotas de blanco mar?

- amor dulce

  dulce amor-

¿Por cuál, de los espacios

al aire muerto vas?

¿por cuál de los costados

congelados del cielo vas,

arrastrando el mundo en dos?

 

Si, dime en que punto

apoyaste tu mente,

para macollar las estrellas

en maceteros de luces.

Oh, decir, o palpar

oh, silencio porcentual

porqué milímetros pasaste

tan, tan deprisa

que ya no se te aprecia

hasta cantar segundos

hasta amasar la vida

hasta quemarse  las horas

en los ladrillos del alma.

 

Lima, 1º de Octubre de 1972.

 

 

 

 

 

 

                                                 MARIFUSCA

 

¿De dónde viniste

flor de  azul

a posarte

de silencio?

 

Oh, escultórica dicha

oh, humarcito de cielo

deja que  tus melenas

llenen mis vacíos versos.

 

Cuánto pienso, cuánto recuerdo

cuántas noches, a mi lado vas

lleno de experiencia, lleno de consejo

como aquél sorbo de amor y café.

 

No me cierres el camino

que a ti voy a consolarme

abre tus brazos a mi destino

que sus heridas necesita curarse.

 

Oh, manojito de sonrisas

oh, morenita de clavel


 

el beso que dibujas

saciaron toda, toda mi sed.

 

Lima, 8 de Mayo de 1974.

 

 

 

 

 

 

                                                       PETA

 

Qué, verdes fueron las esperanzas

aquélla vez que te esperé.

¿Te acuerdas?

 

Caminamos y caminamos

por la avenida, por el camino de la vida

¿Te acuerdas?

Pues, adónde íbamos

me pregunto y me pregunto

¿Té acuerdas?

 

Que responda vuestro sentimiento

que acaricien vuestras hojas

¿Té acuerdas?

Paso a paso continuamos

continuamos al fin

hasta donde tendiste el adiós

hasta donde termina el confín.

¿Té acuerdas?

 

Por aquél lugar, por aquél consuelo

dejaste sólo, dejaste noche, dejaste amor

pero el mundo sigue, sigue loco

¿Té acuerdas?

Pero, te miré de la  esquina

el mundo se alejaba

como siempre, como siempre

en última instancia, se alejaba.

 

Regrese por  el mismo camino

sólo vestigios, basurales y nada más

sin tino, sin nadie

pero como siempre, paso a paso

se iba y nada más.

 

 

Pense, pense, tantas cosas,

pense buscar, lo perdido

pero, que extenso es el camino

que a pesar del regreso es distinto.

¿Té acuerdas?

 

Qué, difícil es caminar

sin haber  amasado experiencia

que aburridos son las noches

sin haber previamente amanecido.

¿Té acuerdas?

 

He de volver otra vez

por el mismo camino andar

aún de difícil claridad

pero, de derecho y revés.

¿Té acuerdas?

 

Lima, 3 de Setiembre de 1974.

 

 

 

 

 

 

 

                                                      PAULA

 

La noche se recuesta

hacia la playa, hacia el mar,

tu mirada se adentra

en el tiempo, en el alma solar.

 

En el silencio de tu sonrisa

acaricias las olas, acaricio tu lunar,

el cofre de tus labios derrama su aroma

en la obscura playa de gélido polar.

 

De negra cabellera diseña tu figura

en una blonda de pálida dulzura,

estrechas los míos de extremo a extremo

sobre la húmeda arena, sobre la obscura esperanza.

 

Renace tu extinguida ternura

tu apagada voz entre gemidos,

se ahonda en el verdor de mi alma

tu beso de amor, tu estilística silueta.

 

Cuantas veces tus manitas al viento

las ramas marchitas cogieron,

y sobre el claro reflejo de encanto

en promesas se rasgaron y murieron.

 

Tu recordarás aquéllas noches

de umbrales gestos de luna

cuando te vayas de mi lado

recordarás la agitada playa.

 

Lima, 5 de Octubre de 1985.

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                  LECOSUAR

 

Y qué aquél día

los besos rodaron por la arena,

tus manitas deshojaron

todas las flores del alma.

 

Y fue aquél día

de penumbrosa tarde,

allá en la orilla

expiraba la playa.

 

Y fue  aquél día

impaciente esperaba en el lugar

lugar de muchas esperanzas

en donde parecen las olas del mar.

 

Y fue aquél día

tu cuerpo se estrujó

como hojas caídas

que en las aguas se perdió.

 

Y fue aquél día

que la sombra de tu silueta

fue borrada por el oleaje

quedando para siempre perdida.

 

Y fue aquél día

que estreche tus pétalos

a la profundidad de mi ser

mientras lloraba a la noche.

 

Y fue aquel día

nuestro secreto juramento

sobre la arena se quedó

cual desolado tormento.

 

Y fue aquél día

que fuiste campo abierto

sobre un lecho de juventud

se marcha tu aliento.

 

Y fue aquél día

alegremente de cortina,


 

que en cada cita del  tiempo

sembraste pasión y ternura.

 

Y fue aquél día

frío y solitario,

todo fue nuestro

confundidos de la nada.

 

Y fue aquél día

en que todo termino...

Aunque devuelvas mis recuerdos

de tus senos, rotos en mil pedazos,

pero; viviremos juntos eternamente

bebiendo el néctar por siempre.

 

Lima, 28 de Julio de 1998.

 

     

 

 

 

FLORINEL

 

Fue un Domingo

(18 de Marzo de 1973)

viniste a este mundo

contigo eran tres.

 

Tres hermanos

lozanas vidas

tiernos naranjos

cartas escritas.

 

Florinel, Florinel

manojito de flores

perfume de clavel

sonrisas de alhelíes.

 

Naciste de rosa

tersa piel

pura y delicada

bruñida en miel.

 

Ramito de azucenas

Florinel de mi amor

cofre de esperanzas

camino de primor.

 

Mi regalito del cielo

mis geranios de la tierra

tu germinas consuelo


 

magnolias de mi huerta.

 

Florinel, Florinel

sol abierto al césped

rebosante laurel

rosadita de felicidad.

 

Cuando llego al hogar

te busco donde estas

te  escucho cantar

como rocíos que se van.

 

De inocente semblanza

duermes en mi mente

siempre en mi vida

como la única hija.

 

Eres mi primavera

mi única flor

jazmín de  promesa

dalias y violetas de honor.

 

"Madrecita" te decimos

de cariño y corazón

en casa encontramos

el alma y la canción.

 

Rizada cabellera

auroral juventud

cariños de fresa

agua de toronjil

eres todo para mí.

 

Lima, 14 de Junio de 1989.

 

 

   

 

                                                       CIELO

 

Que, hermosa blancura

caída de fresco amanecer

se interna en la altura

cuál cordillera de placer.

 

Mirar tu ternura

es coger un puñado de cielo

y derramar la aurora

en sembrar trigales de anhelo.

 

Pero, tú, mi admirada

decorada de azul corazón,

navegas incierta en la nada

sin tener brújula mi dirección.

 

Así, se resecan las hojas

cuando del agua viven,

como miradas enloquecidas

se desploman al mundo triste.

 

Pues, hice de tu alma toda

un  manojo se rosas,

y que de tu agraciada figura

un verde manto de joyas.

 

Lima, 16 de  Abril de 1991.

 

 

 

 

 

 

                                                      AMOR

 

¿Has, pensado en el amor?...

-(refulgente palabra)-

llena de flores rojas

llena de fantástica albura

llena de ideas huecas

llena de consuelos

en un mundo que se va

galopando sin frenos.

 

¿Has visto disiparse?..

en rayos de diferentes colores

en tantas bellas mañanitas

en tantas irreales felicidades

que  acaban en un solo beso

como verde campo consumido

por acción de su propio amo.

 

¿Has, palpado alguna vez?...

el borde nacarado de la huerta


 

que se abre de oro paisaje

en un espléndido azul

y se hunde en la hoyada de la mente

como aroma desnuda y muerta.

 

¿Has, cogido del  campo,

bellas estrellas del celeste

como rocíos congelados

en cálido abrazo de sangre?...

pues, entonces, sabrás que vivir

no es más, que viajar y viajar

por  una sola senda de abril

para nunca mas regresar.

 

Lima, 1º de Enero de 1994.

 

 

 

 

 

                                            FLOR DE CARMÍN

 

De negros ojos

te conocí

pálida llegaste,

cerca a ti

amaneció los años

junto a tu hermana

nacía la mañana.

 

De mirada baja

sombra de naranjos

de verde hoyada

penumbra de nísperos

el cristal derrama

crepúsculos suspiros

desde el campo a tu ventana.

 

Te busque, sabor de fruta

y de rosa te encontré,

pequeñita y valerosa

en tu frente dibuje,

callada y recelosa

en el surco sembré

la fragancia de hierba pura.

 

Azucena de color

sonrisa de toronjil,

muñequita de amor

se concentra en ti,

mi gatita de ilusión

mi huerto de jazmín

mi refugio de corazón.

 

Lima, 7 de Abril de 1996.

 

                                                           

 


 

ÍNDICE

 

Flory                                                   3

Espinas de tuna                                   6

Floripondio                                         7

Azucena                                              8

Ausencia                                             9

Distancia                                           14

Añoranzas                                         19

La ultima tarde II                                21

La ultima tarde III                               26

Nélida                                                30

Raquel                                               32

Ramos de flores                                34

Desconocida                                      36

Fresia                                                38

Recordar                                           39

Melodía                                             41

Desesperación                                   43

A mi esposa                                      45

Querer                                               49

Murmullo de mujer                             52

Vivencia                                            58

Victoria                                             67

Marifusca                                          69

Peta                                                   70

Paula                                                 75

Lecosuar                                            95

Florinel                                            104

Cielo                                                107

Amor                                               109

Flor de carmín                                 111